22/07/2022
La decadencia del culto a Exú
Él, que salió de la Umbanda, que gritó por su culto propio. El que más tuvo que conceder para preservar su existencia y llegada a la tierra. De esas velas quedan pocas.
Hoy lejos de aquella figura que infundía respeto y hasta miedo, por lo estricto de su ritualística, el tabú que lleva consigo y por los requisitos para participar de solo la presencia de una sesión de desarrollo. Se ha convertido en una triste parodia de fiesta gay de los 90, faltando así el respeto gravemente al culto y a la comunidad lgbtiq +, alejándose de toda la espiritualidad que lo caracterizaba.
Las organizaciones que emergen a lo largo de los años nada hacen ante por esto, el estructurar u organizar lejos está de sus intereses, y los que hicieron fueron lapidados por los mismos miembros de esta comunidad.
Se que cuento con los dedos de mi mano los que siguen preservando esta figura de exú, sin embargo algunos se han cansado, otros se están yendo y no quiero hablar de los que se han vendido.
A lo que voy con este posteo es a que he tomado la decisión de aceptar aquellas personas que deseen iniciarse solo en el culto a Exú, cosa que antes rechazaba. Hoy después de diversos planteos y autorización de la máxima autoridad de mi familia religiosa lo hago público.
Esto no quiere decir que deje de ejercer los demás cultos por los cuales soy conocido, ni de enriquecerme con la diversidad de conocimientos de las demás culturas, ya que no mezclo las cosas, aprendo para saber respetar.
En conclusión puedo decir que muy bonito es vestirse de blanco y pasear por todas las oficinas del estado defendiendo el culto a Orixá, como yo también lo he hecho, ¿y de vestirnos de negro qué?. Hoy considero que es momento, o al menos el mío, de defender el Culto a Exú, a puertas cerradas y con el respeto que se merece.
No entraré en aquí en los detalles del procedimiento ya que será riqueza de los iniciados, y hacerlo público podría tergiversar el destino del mismo.
Lucio G. Huari ( Elver G de Oxala)