14/05/2018
SHAVUOT/PENTECOSTÉS/FIESTA DE LAS SEMANAS.-
Shavuot significa “semanas”. Es el plural de la palabra Shavua, que significa “semana”. Dentro de las iglesias cristianas se conoce como Pentecostés, debido a que esa palabra derivada del término 50, que es la cuenta que se debe llevar de Pésaj hasta ese día: 7 semanas más uno, o sea, 50 días.
Ex. 34:22, “*Celebrarás para ti la fiesta de las Semanas, la de las Primicias de la siega del trigo, y la fiesta de la Cosecha al terminar el año*.”
Deut. 16:9,10, “*Contarás siete semanas, comenzando a contar las siete semanas desde que empiece la hoz en la mies. Entonces celebrarás la solemnidad de las Semanas en honor de YHVH tu Dios. Darás una ofrenda voluntaria de tu mano, según te haya bendecido YHVH tu Dios*.”
Tres meses después de que los hebreos salieran de Egipto, llegaron al desierto del Sinaí y acamparon frente al monte Sinaí. Dios dijo entonces a Moisés que reuniera a los israelitas para recibir la Torá, Ex. 19:1-8, “*Al tercer mes de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en ese mismo día, llegaron al desierto de Sinay. Habían partido de Refidim, y llegaron al desierto de Sinay y acamparon en el desierto. Allí, frente al monte, acampó Israel. Pero Moisés había subido delante de ’Elohim, pues YHVH lo había llamado desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob y anunciarás a los hijos de Israel: Vosotros mismos visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os levanté sobre alas de águilas y os he traído a mí. Ahora pues, si de veras escucháis mi voz y guardáis mi pacto, entonces vosotros seréis objeto de mi predilección entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra, y vosotros me seréis un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que hablarás a los hijos de Israel. Entonces Moisés llamó a los ancianos del pueblo y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que YHVH le había ordenado. Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Haremos todo lo que YHVH ha hablado. Y Moisés refirió las palabras del pueblo a YHVH*.” Los israelitas respondieron: "*¡Haremos todo lo que nos ha dicho el Señor!*", que significa: "*Estamos de acuerdo en hacerlo antes que hayamos oído*".
Entonces, Moisés les dio a los hebreos dos días para purificarse, lavar sus ropas y prepararse para recibir la Torá al tercer día. Al mismo tiempo, les advirtió que no se acercaran mucho al monte Sinaí. Desde temprano en la mañana, nubes espesas comenzaron a cubrir la cima de la montaña. Se escuchaban y se veían con frecuencia truenos y relámpagos. El sonido del shofar se hizo muy recio y la cima de la montaña se cubrió de fuego y humo. Los israelitas que estaban al pie del Monte Sinaí estaban maravillados de lo que estaban presenciando (Ex. 19:9-19). Moisés entonces subió solo a la montaña y, al acercarse a la cima, una potente voz anunció los Diez Mandamientos (Ex. 19:20-25; 20:1-21).
Pentecostés ha sido apreciado tradicionalmente en diferentes formas. Una de ellas es considerarlo como la etapa final del período de la Pascua. Y se cuenta como una de las tres fiestas de peregrinaje a Jerusalén (Deut. 16:16). Por lo tanto, Shavuot se considera como la conclusión del período de la Pascua. Una relación que existe entre la Pascua y Shavuot es la cuenta del omer, que sirve como una cadena que conecta a ambas fiestas.
En el sentido espiritual, los creyentes en el Mesías Yeshúa están saliendo también de Egipto (una figura el sistema del mundo) y se dirigen al desierto (de la vida), esperando con ansias el día en que verán a Dios cara a cara en el monte Sinaí (Ex. 3:12).
El creyente en Yeshúa experimenta espiritualmente Shavuot cuando el Espíritu de Dios le revela su Palabra en una forma más profunda y poderosa.
*Los temas de Pentecostés*.- Tres eventos importantes sucedieron en este día.
1. *La entrega de los Diez mandamientos y la Torá*. La palabra hebrea Torá, comúnmente traducida al español como "ley", en el idioma hebreo no significa "ley", sino "instrucción o enseñanza". Por lo tanto no es un código de cosas prohibidas, sino un manual de enseñanza para vivir mejor y entenderlo mejor a Él. Israel llegó al monte Sinaí al tercer día del tercer mes (Ex. 19:1). Tres días más tarde, el Señor visitó a su pueblo (Ex. 19:10-17). Por tanto, la Torá fue entregada en el sexto día del tercer mes. Exactamente 50 días después de haber cruzado el mar Rojo.
2. *La venida del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) de Elohim sobre los discípulos del Mesías*, donde ya las leyes que fueron escritas en tablas de piedra pasan a ser grabadas en corazones de carne.
3. Y el tercer y no menos importante evento (aunque no cae en esa fecha), es cuando, *cada uno de nosotros entendemos que las instrucciones o mandamientos de YHVH tienen su cumplimiento y vigencia eterna, y ellas transforman nuestro corazón de piedra en uno de carne*, ¡para quedar grabadas eternamente en ellos!!!! ¡Bienvenidos a esta nueva vida, fuera de toda religiosidad!!!
*SHAVUOT 10 DÍAS DESPUÉS DE LA ASCENSIÓN A LOS CIELOS DE YESHÚA*:
- *El término griego “Pentecostés”* aparece en la Septuaginta y fue usado por las comunidades judías de habla griega y muchos creyentes en Yeshúa.
- *El día 40 después de la resurrección, Yeshúa asciende al cielo*, Hch. 1:4,5. “Y estando con ellos, les mandó que no se alejaran de Jerusalem, sino que esperaran la promesa del Padre, la cual, les dijo: Oísteis de mí, porque Juan ciertamente bautizó con agua, Pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.”
- *Luego de este pedido del Mesías los discípulos permanecen en Jerusalén en oración*. Hch. 2:1. “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.”
- *Día cincuenta desde la partida de Egipto:* se debía presentar delante del Eterno con los frutos de la cosecha. Este precepto era para cuando ya entraran en la tierra prometida. Lev. 23:15,16. “Desde el día siguiente al shabbat, desde el día en que hayáis hecho llevar la gavilla de la ofrenda mecida, contaréis siete semanas completas. Hasta el día siguiente al séptimo shabbat contaréis cincuenta días, entonces haréis acercar el nuevo grano a YHVH.” Día cincuenta desde la resurrección del Mesías: los discípulos se encuentran celebrando esta moedim (celebración) en Jerusalén, aparte de estar siguiendo la dirección del Mesías. Hch. 2:1. “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.”
- *La presencia de Dios estaba allí como en el Sinaí*. Ex. 19: 9. “*Y YHVH dijo a Moisés: He aquí Yo vengo a ti en el espesor de la nube, para que el pueblo oiga cuando Yo hable contigo, y también crean en ti siempre. Y Moisés declaró a YHVH las palabras del pueblo*.” Hch. 2: 4. “*Y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en diferentes lenguas, según el Espíritu les concedía hablar*.”
- *¿Por qué en lenguas de fuego?* Esta manifestación en el aposento alto tiene su correlación en el libro de Éxodo. Miremos lo que les sucedió a los discípulos… Hch. 2:2. “*Y de repente fue hecho en el cielo un estruendo, como de una ráfaga de viento impetuoso, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados*.” ¡Y todos los que se encontraban en ese lugar, que se supone ha sido un aposento dentro del templo de Herodes, se juntaron por el estruendo que produjo la presencia de YHVH! Y esto, a su vez sucedió en el primer Shavuot, cuando Elohim aparece en medio de truenos, con relámpagos y fuego en el Sinaí. Ex. 19: 18,19. “*Todo el monte Sinaí humeaba, porque YHVH había descendido sobre él en el fuego, y su humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera, y el sonido del shofar se hacía cada vez más fuerte, y Moisés hablaba, y ’Elohim le respondía con el trueno*.”
- *La promesa del Espíritu Santo a través del profeta Joel se cumple en Hch. 2:14-21*. “*Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó su voz, y les declaró: ¡Varones judíos y todos los que habitáis en Jerusalem: esto os sea notorio, y escuchad mis palabras! Porque éstos no están borrachos, como vosotros pensáis, pues es la hora tercera del día; sino que esto es lo dicho por medio del profeta Joel: Y acontecerá en los postreros días, dice Dios, que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros jóvenes verán visiones, vuestros ancianos soñarán sueños, ciertamente sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. Y daré prodigios arriba en el cielo, Y señales milagrosas abajo en la tierra, Sangre, y fuego y v***r de humo, el sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y glorioso del Señor. Y sucederá que todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo*.” Todo lo que Kefa (Pedro) está hablando al ser lleno de la presencia de Elohim es lo que Joel profetizó siglos atrás… Joel 2:28-32. “*Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. También sobre los siervos y las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. Y haré prodigios en los cielos y en la tierra, sangre y fuego, y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre, antes que llegue el día de YHVH, grande y terrible. Entonces, todo el que invoque el nombre de YHVH, escapará, porque en el monte Sión y en Jerusalem quedará un remanente, conforme ha dicho YHVH, y entre los supervivientes estarán los que YHVH llamó*.”
- *Y también se cumple la promesa a través de Jeremías 31:31*. “*He aquí que vienen días, dice YHVH, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá*.” Y es confirmada en Heb. 8:8. “*Porque reprochándolos, dice: He aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré para la casa de Israel y para la casa de Judá un nuevo pacto*.” O sea, que no existe un pacto con la iglesia gentil, ya que no existe tal cristianismo después de la muerte del Maestro, sino una promesa hecha a la casa de Israel (las 10 tribus perdidas) y a la casa de Judá (tribus de Judá y Benjamín).
- *Los mandamientos de Dios primeramente fueron escritos en piedra, cuando fueron entregados en el monte Sinaí*: Ex. 24: 12. “*Y YHVH dijo a Moisés: Sube al monte, ante mi presencia, y permanece allí, y te daré las tablas de piedra con la Ley y el mandamiento que he escrito para instruirles*.” Luego de la resurrección del Mesías los mandamientos de Dios fueron escritos en el corazón de los seguidores de Yeshúa. El mismo profeta Jeremías, tiempo atrás de este acontecimiento lo profetizó. Jer. 31: 33-34. “*Pero éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice YHVH: Daré mi Ley en su mente y la escribiré en su corazón, y Yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más cada cual a su prójimo, y cada cual a su hermano, diciendo: ¡Conoce a YHVH!, porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice YHVH. Porque perdonaré su maldad, y no me acordaré más de sus pecados*.” Así mismo Shaúl (Pablo) vuelve a nombrar el tema en 2 Cor. 3: 2,3. “*Nuestra epístola sois vosotros, escrita en nuestros corazones, conocida y leída por todos los hombres; siendo manifiesto que sois una epístola del Mesías ministrada por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas que son corazones de carne*.”
- *Los mandamientos fueron escritos por el dedo de Dios*. Ex. 31: 18. “*Y cuando acabó de hablar con él en el monte Sinaí, dio a Moisés las dos tablas del testimonio, las tablas de piedra escritas por el dedo de Dios*.” Ex. 32: 16. “*Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas*.” Esto lo vemos también en Ex. 34: 1. “*Luego dijo YHVH a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre las tablas las palabras que había sobre las primeras tablas que rompiste*.” Pero en el Shavuot luego de ascender Yeshúa los mandamientos fueron escritos por el Espíritu Santo. Ez. 36: 26,27. “*Os daré un corazón nuevo, y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros, y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra*.”
- *En el primer Shavuot se dio la letra de la Toráh. Luego se escribió en el corazón la letra y el espíritu de la Toráh*. Jer. 31:33. “Pero éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice YHVH: Daré mi Ley en su mente y la escribiré en su corazón, Y Yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.” Ez. 36:26,27. “Os daré un corazón nuevo, y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros, y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.”
- *Tres mil murieron cuando Moisés desciende por primera vez con las tablas de la Ley*. Ex. 32:26, 27. “Él entonces les dijo: Así dice YHVH, Dios de Israel: Ponga cada cual su espada sobre el muslo. Pasad, recorred de puerta en puerta el campamento, y cada uno mate a su propio hermano, y cada uno a su propio compañero, y cada uno a su propio pariente. Y los hijos de Leví hicieron conforme al dicho de Moisés, y cayeron del pueblo aquel día como tres mil hombres.” Y a su vez tres mil vivieron para siempre en esa misma fecha, al ser derramado el Espíritu. Hch. 2: 41. “Así que, los que recibieron su palabra, fueron bautizados, y en aquel día fueron añadidas como tres mil personas.”
- *No es coincidencia que el Espíritu Santo vino a los discípulos exactamente el día de Pentecostés o primeros frutos*. Así como Israel debía presentar los primeros frutos en esta fecha en aquel día se añadieron a los creyentes 3000 personas. ¡Ellos fueron los primeros frutos del Rúaj!
- *Las instrucciones del Eterno no han caducado*. Y no son esclavitud sino libertad para nuestras vidas. Más aún cuando están grabadas en nuestro interior a través de su Espíritu. Sal. 19: 7-11. “La Ley de YHVH es perfecta, restaura el alma. El testimonio de YHVH es fiel, hace sabio al sencillo. Los mandamientos de YHVH son rectos, alegran el corazón, el precepto de YHVH es puro, alumbra los ojos. El temor de YHVH es limpio, permanece para siempre, los juicios de YHVH son verdad, todos justos. Deseables son más que el oro, más que mucho oro afinado, y más dulces que la miel, las gotas que destilan del panal. Tu siervo es además amonestado por ellos, en guardarlos hay grande galardón.” Quien ose decir que sus instrucciones no son válidas se asemejaría a un adolescente diciéndole a otro: “no tomes en cuenta lo que tu padre te dice, solo quiere esclavizarte y hacerte sentir mal”. Y si ese adolescente le hace caso a su amigo lo pagará caro y solo se dará cuenta de su error una vez que tenga encima las consecuencias del mismo. Por eso es tán maravilloso que estas instrucciones perfectas queden en nuestras mentes y nuestros corazones, grabadas a fuego. Es para eso que vino el Rúaj, ese es su mayor cometido. Quien no posea sus mandamientos dentro de sí, no es lleno de su Espíritu. Toda otra demostración de “poder” no proviene del Elohim.
- *¿Fueron los mandamientos solo para el pueblo descendiente de Abraham?* Dice el libro de Ex. 12:37,38. “Partieron, pues, los hijos de Israel de Rameses para Sucot, unos seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los pequeños. También subió con ellos una gran multitud, así como ovejas y vacadas, un ganado muy abundante.” O sea, que una gran multitud, que evidentemente ha sido en su mayoría egipcia, partió con el pueblo de Israel. Una, debido a los tantos milagros y demostraciones de poder que pudieron ver, y así decidir por adorar a un Elohim que estaba vivo y defendía a su pueblo. Y otra, porque ya Egipto no era el mismo, después de tanta devastación. Ex. 19:3. “Pero Moisés había subido delante de ’Elohim, pues YHVH lo había llamado desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob y anunciarás a los hijos de Israel.” Como vemos a los ojos de YHVH eran todos un solo pueblo: *Israel*. También lo podemos confirmar a esto en el libro de Efesios, donde se nos habla de una unificación de dos pueblos: Ef. 2:13-16. “Pero ahora en Jesús el Mesías, vosotros, que en un tiempo estabais lejos, fuisteis hechos cercanos por la sangre del Mesías. Porque Él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, y derribó la pared intermedia de separación, es decir, la enemistad; aboliendo en su carne la ley de los mandamientos dados en reglamentos, para crear en sí mismo, de los dos, un solo nuevo hombre, haciendo la paz; y reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo por medio de la cruz, matando en ella la enemistad.”
- *Una de las instrucciones, con respecto a las ofrendas de ese día se encuentra en Lev. 23:17*. “Desde vuestros asentamientos llevaréis dos panes de dos décimas de flor de harina horneados con levadura, como ofrenda mecida, como primicias a YHVH.” Los dos panes representan las dos casas de Israel. Así como también representan a los dos olivos: uno silvestre (o sea, aquellos que provenimos de un contexto gentil y somos injertados al natural) y el otro olivo, que es Israel, el olivo natural.
- *Estos hechos ocurrieron en dos montes*. En el monte Sinaí: Ex. 19:1,2. “Al tercer mes de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en ese mismo día, llegaron al desierto de Sinaí. Habían partido de Refidim, y llegaron al desierto de Sinaí y acamparon en el desierto. Allí, frente al monte, acampó Israel”. En el monte de Sión: Hch. 1:12,13. “Entonces regresaron a Jerusalem del monte llamado del Olivar, el cual está cerca de Jerusalem, camino de un sábado. Y tan pronto entraron, subieron al aposento alto donde estaban alojados Pedro y Juan, Jacobo y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Jacobo de Alfeo, Simón el Zelote, y Judas, el hermano de Jacobo.”
- *Y por último: el día de Pentecostés se selló el pacto de matrimonio entre YHVH y su prometida: Israel*. La ketubah o compromiso escrito de matrimonio son los diez mandamientos Y el shabat es la señal del pacto (o el anillo de bodas). Jer.2:2-3 “Anda y clama a oídos de Jerusalem, y dile: Así dice YHVH: A favor tuyo me acuerdo de la ternura de tu juventud, del amor de tus desposorios, de tu andar en pos de mí en el desierto, en tierra no sembrada. Israel era santidad a YHVH, primicias de su cosecha, quien osaba comer de ella lo pagaba, la calamidad venía sobre ellos: Oráculo de YHVH”. Así Israel fue su prometido. Y en el monte Sinaí, Elohim se comprometió con ella: Ex. 24:7. “Luego tomó el rollo del pacto y lo proclamó a oídos del pueblo. Ellos dijeron: Cumpliremos y obedeceremos todo lo que YHVH habló.” *QUE NUESTRO CLAMOR EN ESTE DÍA ESPECIAL SEA: “CUMPLIREMOS Y OBEDECEREMOS TODO LO QUE YHVH HABLÓ”* ¡Para que su Rúaj descienda con poder sobre nuestras vidas, y nos ayude a cumplirlo!!!!
🌈 Máim 🌊