25/08/2026
Tienes el valor de decirle “SÍ” a Dios? Dios no busca gigantes espirituales; busca corazones dispuestos a decir: «Heme aquí, envíame a mí» (Isaías 6:8). Responder al llamado exige dejar la comodidad, abrazar la fe y avanzar con el poder del Espíritu Santo. Si escuchas su voz hoy, no endurezcas tu corazón. El mismo Dios que te llama es el que te capacita con unción y autoridad.
¿Sentiste esa inquietud en el corazón? Dios no llama a los preparados, Él prepara a los llamados.
Bendiciones!