03/06/2026
A veces la vida se revuelve.
Las piedras del fondo se levantan, el agua se enturbia, y no vemos nada claro.
Pero si sabemos esperar, si dejamos de agitar…
las partículas vuelven a bajar.
El agua se aclara.
Y lo que estaba oculto, aparece.
_“Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.” Salmo 46:10_
Aprender a esperar no es perder tiempo.
Es dar lugar a que todo vuelva a su lugar.
A veces la espera es de un domingo a un miércoles, a veces solo unas horas y otras la espera puede ser extensa..:con seguridad la claridad llega. No porque la forcemos, sino porque aprendimos a quedarnos quietos, a elevar la mirada y ver a Cristo!