24/12/2025
Hoy no es un día cualquiera.
Hoy, asistir a misa importa más de lo que creemos.
Porque antes de la cena, de los regalos o de la reunión familiar,
está Aquel que da sentido a todo.
Ir a misa hoy es decirle a Dios:
“Te pongo primero.”
Es agradecerle que viene a encontrarnos tal como estamos:
con cansancio, con nostalgia, con alegría sencilla o con el corazón herido.
En la Eucaristía no se exige perfección,
solo un corazón disponible.
Ahí recordamos que no celebramos una fecha,
celebramos una Presencia viva que nace para salvar, sanar y acompañar.
Si puedes, ve.
Si te cuesta, ve.
Si no sientes emoción, ve también.
Porque hoy no vamos por costumbre,
vamos por amor.