02/11/2021
*Salud para el Corazón*
1 Corintios 16:5;7-9
_“Tengo pensado ir a Macedonia, así que después de pasar por allá, iré a visitarlos. Porque no os quiero ahora ver de paso; porque espero estar con vosotros algún tiempo, si el Señor lo permitiere. Pero estaré en Éfeso hasta Pentecostés; porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios”._
El apóstol Pablo escribe a la iglesia de Corinto en Grecia.
La razón es que no quiere hacer una visita rápida. Necesita tiempo para resolver asuntos pendientes.
Más allá de los deseos que Pablo tenía, se sujeta a la voluntad de Dios: _“si el Señor lo permitiere”._
Nosotros, ¿Siempre actuamos así? La frase _“si Dios quiere”,_ ¿la decimos para que escuchen los demás? ¿O para poner un manto de religiosidad a lo que ya hemos decidido? ¿Está Dios guiando las decisiones de cada día?
Y utilizando la figura de una puerta, expresa que se le ha abierto una oportunidad grande y eficaz para predicar el evangelio, aunque se enfrentará a muchos opositores y adversarios.
No obstante, aquí también entiende que es Dios quien lo envía y aunque tendrá problemas, acepta Su voluntad.
Confiar en Dios no significa que nunca vamos a tener dificultades, que no encontraremos enemigos. Pero cuando Él nos envía y nos da una oportunidad, debemos estar seguros que Él proveerá la energía y fortaleza necesarias para llevar a cabo todo lo que quiere logar con nosotros y nos ayudará a vencer cualquier obstáculo.
Oremos así:
Señor, iré donde Tú quieras y si tengo dificultades, confiaré en Jesús. Porque Él puede compadecerse de mi debilidad, ya que estuvo sometido a las mismas pruebas, aunque jamás pecó.
Con confianza me acercaré a Ti, para que tengas misericordia y en Tu bondad me ayudes en la hora de necesidad. Amén.
¡Bendecido martes!