24/05/2026
Pentecostés no es solo un recuerdo.
Es una promesa viva.
En medio de nuestras dudas, cansancios y búsquedas,
el Espíritu Santo sigue queriendo encender algo en nosotros.
Una luz que no viene de afuera,
sino que ilumina desde adentro.
Como nos recuerda el Padre José Kentenich,
solo en esa luz podemos comprender el sentido de nuestra vida,
y volver a encontrar el camino cuando todo parece confundirse.
Hoy, queremos abrir el corazón y dejar que Dios vuelva a soplar donde quizás se apagó el fuego.
Porque cuando el Espíritu enciende,
todo cambia.
Ven, Espíritu Santo.