09/07/2020
¡Gloria a Dios! ¡Te esperamos!
AMADOS: El domingo 12 de Julio, a las 17:00 hrs. tendremos nuestra reunión de Santa Cena. En mi deber enseñarte sobre la importancia de estar presente, ya que este es un mandato del Señor de suma importancia. A continuación algunas reflexiones sobre esta celebración:
POR QUÉ ES IMPORTANTE LA CENA DEL SEÑOR PARA UN CRISTIANO
En primer lugar porque es un mandamiento del mismo Señor Jesús cuando estuvo en la tierra, este mandamiento es para nuestro total beneficio. Si tan sólo pudiésemos entender el valor real de la Cena del Señor, ningún cristiano verdadero la pasaría por alto.
No es un mero ritual religioso como muchos lo tienen por costumbre, es un poderoso acto que sucesivamente va desarrollando nuestra naturaleza divina.
Dos puntos de vista de por qué la Cena del Señor es importante:
1. NUTRE NUESTRO SER ESPIRITUAL Y NOS PREPARA PARA LA VIDA ETERNA.
Jesús dijo: "Si no coméis la carne del Hijo del hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros" (Juan 6:54)
Cuando participamos del pan y el vino con una consciencia verdadera, nos nutrimos espiritual mente y todo nuestro ser cobra vida. Hay un poderoso misterio en el mundo espiritual que produce el favor de Dios en la vida de un creyente cuando se alimenta de Cristo. Este favor se manifiesta en: protección, cobertura, provisión y salud total.
Jesús dijo: "He venido para que tengan vida y vida en abundancia." (Juan 10:10)
Esa vida extraordinaria la vamos experimentando en la medida que comemos su carne y bebemos su sangre. La Cena del Señor es parte de esto.
2. NUESTRO SER SE PERFECCIONA AL ENCARNAR LA NATURALEZA DIVINA DE CRISTO JESÚS.
No debemos olvidar que la meta de todo creyente es la perfección, la que se obtiene al desarrollar la vida espiritual. Cristo vino a este mundo a mostrarnos el modelo de perfección humana a través de su vida. Esta es la parte que nos corresponde a nosotros, pues en la medida que vamos encarnando su naturaleza, vamos siendo transformados de una vida de fracaso y pobreza espiritual a la perfección divina; de una vida sin dirección e ignorancia a una vida en plenitud y gozo; pues vamos descubriendo los tesoros de la sabiduría divina que están escondidos en Cristo Jesús. Al comer de Cristo, esto es lo que obtenemos.
La perfección de Cristo tiene que ser también la nuestra y esto se produce en la medida en que conocemos sus riquezas. El deseo de Dios es que sepamos la esperanza de una vida eterna que sólo tenemos en Cristo y también que experimentemos el poder que lo levantó de la muerte, poder que algún día también nos levantará a nosotros para vivir
eternamente. Pero mientras vivamos en este mundo, este poder se manifiesta en nosotros en la capacidad que recibimos para vencer los obstáculos que intentan detener nuestro avance a la perfección. Además, este poder se hace presente, para que llevemos mucho fruto a través de las obras que Dios preparó desde antes de la fundación del mundo para que andemos en ellas.
Existen muchas razones más para participar de la invitación más sublime y gloriosa que nos hace nuestro Señor Jesucristo. Sólo con estas dos razones, es más que suficiente para desear estar ante su mesa y recordar su cuerpo molido por nuestros pecados y su bendita sangre derramada para nuestra redención.
¿Te lo vas a perder? ¡De ningún modo verdad! Te esperamos.
"He aquí, yo estoy a la puerta y llamo: si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo" Apocalipsis 3:20