27/03/2026
El nacimiento de la Iglesia de Dios en Dolores está profundamente ligado a la historia de una familia que lo dejó todo buscando un nuevo comienzo.
Los Dermendyeff llegaron desde Europa escapando de la guerra, y fue en Argentina donde encontraron algo aún más valioso: un encuentro real con Cristo.
Con un corazón dispuesto a compartir ese mensaje, en 1942 abrieron las puertas de su hogar para que otros pudieran conocer a Jesús en su propio idioma. Lo que comenzó como una pequeña reunión, pronto empezó a crecer.
Más familias se sumaron, y con la llegada de obreros comprometidos como Salvador Ciulla, la obra tomó aún más fuerza.
Pero no todo fue fácil. Hubo oposición. Muchas veces, mientras se reunían, los vecinos arrojaban piedras contra el lugar. En medio de esa situación, el hermano Salvador traía calma y fe a la congregación, diciendo: “Quédense tranquilos… esas piedras van a servir para los cimientos del templo.”
Y así fue.
Con fe, esfuerzo y unidad, esas dificultades se transformaron en base firme, y se levantó un templo que fue inaugurado el 27 de marzo de 1956, marcando un antes y un después en la historia de la iglesia.
Hoy celebramos no solo un edificio, sino el fruto de vidas rendidas a Dios, de una obra que nació en un hogar… y que sigue impactando generaciones. 🙌