14/05/2024
Reunión Jóvenes Libres
Miércoles 8 de mayo
Salmos 125:1
2 Reyes cap 18:1-37 y cap 19:1-35
La principal razón por la que debemos confiar en Dios es que Él es digno de nuestra confianza. A diferencia de los hombres, Él nunca miente y nunca falla para cumplir con Sus promesas. "Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?" (Números 23:19; Salmo 89:34).
También a diferencia de los hombres, Él tiene el poder para llevar a cabo todo lo que planea y propone hacer. Isaías 14:24 nos dice, "Jehová de los ejércitos juró diciendo: Ciertamente se hará de la manera que lo he pensado, y será confirmado como lo he determinado". Además, sus planes son perfectos, santos y justos, y “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28).
Si nos esforzamos en conocer a Dios a través de Su Palabra, vamos a ver que Él es digno de nuestra confianza y nuestra confianza en Él crecerá diariamente.
Conocerlo, poner nuestra fe y esperanza en Él. Es aceptar que Él tiene el control sobre todas las cosas y que, a pesar de lo que pueda ocurrir, podemos tener la certeza de que todo nos ayudara para bien eso CONFIAR en Él.
Debemos confiar en nuestro Dios en todo momento, sin importar la adversidad que se nos presente. Este versículo Salmos 125:1, compara a los que confían en Dios con el monte Sión, un simbolismo que representa fortaleza, fidelidad y estabilidad. Este Salmo es un recordatorio de que Dios es nuestro refugio y nuestra fortaleza en tiempos de dificultad, y que aquellos que confían en Él no serán movidos.
En resumen:
El Salmo 125:1 es una invitación a confiar en Dios, a no dejarnos mover por las adversidades de la vida. Al confiar en Él, podremos tener la seguridad de que Él nos sostendrá y nos ayudará a superar cualquier obstáculo. Debemos recordar que Dios es nuestro refugio y nuestra fortaleza, y que sólo en Él podemos encontrar paz, amor, y salvación.