01/05/2026
Queridos amigos y amigas.
En este día de San José Obrero quiero acercarles unas reflexiones que nos recuerdan el valor inmenso de nuestro trabajo.
El Papa León ha insistido en que el trabajo no es solo una obligación, sino un camino de esperanza, creatividad y santificación.
Que estas palabras nos animen a seguir adelante con orgullo y compromiso, sabiendo que nuestro esfuerzo transforma el mundo y honra a Dios.
Es lamentable que el gobierno actual, y los pasados, no han tenido en cuenta a la persona, a la familia, a la comunidad.
Sé que muchas veces los sueldos no reflejan el esfuerzo que ponemos día a día. Es una injusticia que duele, porque el trabajo es parte de nuestra dignidad y merece ser reconocido.
Pero también quiero recordarles que nuestro valor no se mide solo en dinero: cada tarea que realizamos con entrega es semilla de esperanza, es construcción de futuro, es servicio a nuestras familias y a la sociedad.
Aunque las condiciones externas sean difíciles, nuestra labor tiene un sentido profundo que nadie puede quitarnos.
Una de las mas hermosas actividades que alguien puede hacer es “dar trabajo” y pagar lo que es digno a cada trabajador, es hermoso formar un equipo para juntos crecer y hacer crecer a otros. Por eso también pido por todos los que arriesgan en sus empresas crear mas puestos de trabajos a pesar de la de las leyes argentinas y de su inestabilidad.
El Estado Argentino y Provincial no quiere reconocer que también debe ser una fuente de trabajo con sueldos dignos, ha despedido a muchos, han cerrado lugares de trabajo que nadie puede reemplazar y la pobreza impuesta hace morir comunidades enteras para que sus números cierren como positivos, sin mirar la verdad tan negativa.
Sigamos unidos, apoyándonos unos a otros, reclamando lo justo, pero sin perder la esperanza. Porque la dignidad del trabajador está en su esfuerzo, en su amor por la familia y en la certeza de que cada jornada es un paso hacia un mundo mejor.
Dios los bendiga a todos.
P. Sergio Capoccetti
Párroco en Coronda.