21/08/2026
La palabra catequista tiene su raíz en una expresión que significa «hacer resonar dentro». Y qué noble tarea la de los catequistas en nuestras comunidades: hacer resonar, en el corazón de niños, adolescentes, jóvenes, adultos y familias, la Palabra de Dios, la presencia del Señor y la llamada al discipulado de Jesucristo, en el seno de la Iglesia.
Gracias por su servicio en medio de nuestras comunidades. Gracias por ser catequistas, por entregar su tiempo, su fe y su vida al servicio de los demás. Gracias por ayudarnos a acercarnos cada día un poco más al Señor Jesús y a descubrir la belleza de su mensaje.
En este Día del Catequista queremos rezar especialmente por ustedes: para que, con fidelidad, entrega y entusiasmo, sigan haciendo resonar en nuestros corazones la vida de Dios y la vida de la gracia.
Y no te olvides también, en este día, de rezar por aquellos que fueron tus catequistas; por quienes, en algún momento de su vida, asumieron este hermoso servicio y dejaron una huella de fe en tu corazón. Y recemos también por aquellos a quienes el Señor quiera llamar para descubrir y abrazar esta hermosa misión.
Que el Señor bendiga a todos nuestros catequistas, fortalezca su vocación y haga fecunda su entrega.
Paz y bien.