22/05/2026
Ayuno Pentecostés - Día 21
– El sentir del Espíritu Santo
📖 Romanos 8:15-17
El Espíritu Santo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Ya no somos huérfanos, tenemos un Padre que nos ama y un Espíritu Santo que está siempre presto para escucharnos, consolarnos y guiarnos a toda verdad.
Muchas veces caminamos cargados, buscando quién nos oiga o quién nos entienda, pero el Espíritu Santo está ahí, anhelando que nos acerquemos a Él. Él siente amor por nosotros, un amor de adopción que nos abraza y nos recuerda que pertenecemos a Dios.
La Palabra nos dice en Efesios 4:30: “No contristéis al Espíritu Santo de Dios”. Contristar significa causar dolor. Cuando pecamos, ignoramos su voz o nos alejamos, Él siente dolor porque nos ama y sabe cuánto daño nos hace apartarnos de Su presencia.
También Romanos 8:26 dice que el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Qué maravilloso saber que cuando no tenemos fuerzas para orar, cuando estamos quebrados y no salen palabras, Él sigue peleando por nosotros delante del Padre.
El Espíritu Santo siente gozo cuando nos ve caminar en santidad, cuando damos fruto, cuando vivimos libres, perdonados y cerca de Jesús. Él nos anhela con celo santo; no quiere compartir nuestro corazón con el pecado ni con el mundo, porque sabe que solo en Dios estamos seguros.
Recordemos siempre esta promesa de Romanos 8:11: el mismo Espíritu que levantó a Cristo de los mu***os vive en nosotros. ¡Qué tremendo privilegio!
🙏 Oración:
Padre, en el nombre de Jesús, gracias por el Espíritu Santo. Perdónanos cuando nos alejamos o ignoramos Tu voz. Ayúdanos a sentir lo que Tú sientes por nosotros y a responderte con todo nuestro corazón. Gracias por amarnos, interceder por nosotros y permanecer siempre a nuestro lado. Amén.