28/12/2021
“Pero les digo la verdad: Les conviene que me vaya porque, si no lo hago, el Consolador no vendrá a ustedes; en cambio, si me voy, se lo enviaré a ustedes”. San Juan 16:7 (NVI)
Sabemos que Jesús hoy está sentado a la diestra de Dios, el Padre, intercediendo por todos nosotros. Él está intercediendo por ti; pide que el Padre te toque, te traiga revelación, que tu entendimiento sea iluminado.
Pablo les cuenta a sus amados hermanos lo que él aprendió por revelación: «Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Cefas, y después a los doce» (1 Corintios 15:3-5).
Tal como lo dicen Las Escrituras: Cristo murió, fue enterrado y se levantó de entre los mu***os. Cristo resucitó al tercer día; y lo vio Pedro, los Doce, más de quinientos de Sus seguidores, Santiago, todos los apóstoles, y «Por último, como si hubiera nacido en un tiempo que no me correspondía, (dice Pablo) también lo vi yo. Pues soy el más insignificante de todos los apóstoles. De hecho, ni siquiera soy digno de ser llamado apóstol después de haber perseguido la iglesia de Dios, como lo hice» (Vers.8 y 9 NTV). El Señor se mostró a muchos para que a nadie le quede duda de que había resucitado con poder.
Cristo quiere probarte que Él está vivo y resucitado, recibe la revelación.
Lectura congregacional: Salmos 96