22/05/2026
MI TIEMPO DIARIO CON DIOS: “Confianza a ciegas”
Proverbios 3.5-6 NVI: Confía en el Señor de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos y él enderezara tus sendas.
Confiar no es algo fácil. A la mayoría nos cuesta abrir el corazón y descansar plenamente en alguien. Nadie deposita confianza porque sí; primero necesitamos conocer a la persona, saber quién es, cómo actúa. La confianza se construye sobre el carácter.
El escritor no nos da una sugerencia liviana, sino una directiva clara: “Confía en el Señor de todo corazón.” No dice que confiemos a medias, cuando entendemos lo que pasa o cuando las circunstancias son favorables. Nos llama a confiar completamente, sabiendo que en Dios nunca seremos defraudados.
Y razones sobran. A lo largo de la historia bíblica, Dios se ha revelado como un Padre fiel. Abrió mares, sostuvo pueblos en el desierto, respondió oraciones imposibles, etc. Sus obras demuestran que no miente, no abandona y no falla.
Sin embargo, aun sabiendo eso, muchas veces seguimos luchando con la confianza. Terminamos apoyándonos en otras personas o en nosotros mismos. Creemos que si controlamos todo estaremos seguros. Pero cuando cargamos solos con el peso de la vida, tarde o temprano nos agotamos. Nuestra inteligencia es limitada, nuestras fuerzas también. Allí aparecen el fracaso, la frustración y el temor.
El proverbio añade algo fundamental: “Reconócelo en todos tus caminos.” Esto significa darle lugar a Dios en cada área de la vida: decisiones, relaciones, trabajo, emociones, planes y tiempos de espera. No se trata de buscarlo solo en emergencias, sino de caminar conscientes de Su presencia diaria.
Tal vez hoy no puedas verlo con total claridad. Quizás el camino esté lleno de preguntas. Pero si percibís Su presencia, podes estar tranquilo: Él no te abandonó. Sigue a tu lado, guiando cada paso.
Y aquí está la promesa final: “Él enderezará tus sendas.” Dios toma caminos torcidos, decisiones confusas y temporadas inciertas, y las acomoda bajo Su voluntad.
Confiar en Dios no elimina todos los desafíos, pero sí asegura que no caminarás solo. Cuando soltamos el control y descansamos en Él, descubrimos que Sus manos pueden llevarnos mejor de lo que nuestras fuerzas jamás podrían hacerlo.
CENTRO CRISTIANO PUERTA ABIERTA.
Sáenz Peña - Chaco.