18/08/2026
Buen día queridos hermanos!! Les compartimos un tip formativo, y asi lo hicimos cuando fuimos a visitar a la comunidad parroquial Virgen del Valle, con ocasión de saber un poco más de la Liturgia de la Palabra.
¿Las lecturas de la Misa se leen o se proclaman?
Existe una controversia sobre si las lecturas de la Misa **se leen o se proclaman**.
Creemos oportuno aclararlo para el bien y la comprensión de este sagrado ministerio.
La verdad es que los documentos litúrgicos que regulan la celebración de la Misa —la *Instrucción General del Misal Romano* y la *Ordenación de las Lecturas de la Misa*— utilizan **los dos verbos: leer y proclamar**. En este sentido, usar uno u otro no tendría por qué ser motivo de controversia.
Ahora bien, aunque ambos verbos se refieren en la liturgia a una misma acción ritual, **no expresan exactamente lo mismo**.
Veamos un poco el significado y sentido...
La Real Academia Española define **leer** como «pasar la vista por lo escrito o impreso comprendiendo la significación de los caracteres empleados». Es decir, el verbo *leer* tiene como referencia inmediata **un texto escrito y la acción que se realiza sobre él**.
Por su parte, la RAE define **proclamar** como «publicar en alta voz algo para que se haga notorio a todos». Observemos un detalle importante: **proclamar no significa simplemente leer un texto en voz alta**. Lo que se proclama es algo que se comunica, se anuncia y se hace público.
Esta diferencia lingüística nos ayuda a comprender el uso de ambos verbos en los documentos litúrgicos.
Cuando se habla de **leer**, se pone el acento en la dimensión material y ministerial de la acción: hay un lector, un texto escrito y una acción concreta de lectura. Por eso importa leer bien: postura, reverencia, dicción, entonación, pausas y comprensión del texto.
Cuando se habla de **proclamar**, en cambio, se pone de relieve la dimensión comunicativa y litúrgico-teológica de esa misma acción: aquello que el lector lee **es anunciado a la asamblea como Palabra de Dios**.
Dicho sencillamente:
"El lector lee el texto; mediante esa lectura, proclama la Palabra de Dios".
Por eso no estamos ante un mero ejercicio de lectura pública. En la acción litúrgica acontece algo más profundo: el lector pone su voz al servicio de la Palabra, pues "Cristo mismo habla cuando en la Iglesia se leen las Sagradas Escrituras" (cf. *Sacrosanctum Concilium*, 7).
Por tanto, no tiene sentido corregir a alguien diciendo: «¡Las lecturas no se leen, se proclaman!»
Se "leen" y, precisamente mediante esa lectura litúrgica, se "proclaman".
Leer describe la acción sobre el texto; proclamar expresa aquello que, por medio de esa lectura, se comunica a la asamblea.
Dos verbos, una misma acción litúrgica contemplada desde perspectivas distintas.
Tan maravillosa la Liturgia Sagrada!!!!
Agradecemos a nuestros hermanos de Congoja el Salvador por compartir.😊🙏🏼