25/05/2026
Durante años, el don de lenguas ha sido motivo de debate dentro y fuera de la Iglesia. Ahora, un grupo de investigadores de la Universidad de Pensilvania decidió estudiar qué ocurre en el cerebro de personas que practican esta experiencia espiritual.
Mientras varias mujeres cristianas hablaban en lenguas, los científicos observaron algo inesperado: las áreas cerebrales relacionadas con el control consciente del lenguaje y la planificación parecían disminuir su actividad. Según los investigadores, esto coincidía con la manera en que muchas personas describen la experiencia: como un momento donde sienten que Dios toma el control.
Aunque el estudio no pretende probar sobrenaturalmente el origen del don, sí muestra que quienes practican esta experiencia no estaban fingiendo ni actuando deliberadamente.
Más allá de la ciencia, el tema vuelve a recordarnos algo importante: la fe cristiana siempre ha involucrado tanto el corazón como la experiencia espiritual. Y aunque la ciencia puede observar ciertos efectos, hay dimensiones de la obra de Dios que siguen yendo mucho más allá de lo que un escáner cerebral puede explicar.