05/07/2022
Reflexión.
"El Día del Señor ¡¡¡llegará!!!"¹
2 P Cap 3.
Aunque sobre todo en estos "los últimos tiempos" se han levantado muchos burladores que sostienen y pregonan que "Jesucristo nunca volverá "; Pedro en este Capítulo refuta tal argumento explicando "el plan maestro de Dios en el tiempo".
Cuando hablamos de "los postreros tiempos" nos referimos al tiempo intermedio entre la 1ra y la 2da Venida de Cristo.
Por lo que, en ese sentido, nosotros ahora estamos viviendo los postreros días.
Por tanto, es menester que cumplamos con la tarea que Dios nos ha encomendado: ¡¡¡Predicar el Evangelio a todos los hombres comenzando por nuestra familia (casa) y llegando hasta lo último de la tierra, creyendo que El volverá tal como lo prometió!!!
Es de saber que la 2da. Venida de Cristo será sorpresiva y terrible para aquellos que no creen.
Y esto, porque Dios en Su eterna Justicia decidió venir "un día a juzgar sobre la tierra".
Debido a que Él pecado ha contaminado los cielos y la tierra, Dios ha dispuso destruirlos completamente por fuego (vs. 7, 10, 12).
¡¡¡Ese día vendrá con seguridad, así como vino el diluvio en los días de Noe!!!
Esta intervención divina será para purificar la tierra por fuego, lo que significa que el Señor no dejará que el pecado quede impugne para siempre.
"El Día del Señor" se refiere a los acontecimientos que comenzarán con el retorno de Cristo para llevarse a Su Iglesia (Arrebatamiento) y culminará con la destrucción de los cielos y la tierra actuales y la creación de un nuevo cielo y una tierra nueva (Ap. 21 y 22).
Aunque desconocemos cuando será el "Día del Señor", este acontecerá en un abrir y cerrar de ojos y con una inesperada precipitación de acontecimientos.
Sin embargo, si estamos limpios en lo moral y vigilantes en lo espiritual, tal evento no nos tomará por sorpresa.
Aunque nos pareciera que Dios es lento en cumplir con este Su propósito, el no es para nada lento ni actúa de acuerdo a nuestra medición del tiempo, sino que el Señor Jesucristo está esperando que más pecadores se arrepientan.
Por tanto:
¡¡¡vivamos una vida pura y santa, y vigilante en Su espera!!!
Para mi amada familia y queridos amigos.
Carlos Olmedo.