16/07/2026
JUEVES, 16 DE JULIO DE 2026
Los Santos Hieromártires Nicolás y Habib de Damasco + 16 de julio
El 16 de julio, en la Santa Iglesia Ortodoxa, conmemoramos a los valientes y victoriosos confesores entre los hieromártires Nicolás, martirizado en Mersin, Turquía, y a su hijo Habib, martirizado en Hermón, Siria.
Estos dos santos, confesores y mártires entre los gloriosos sacerdotes de la fe ortodoxa, Nicolás y su hijo Habib, fieles que siguieron al Señor crucificado, nacieron en la célebre ciudad de Damasco, en tiempos difíciles para la Iglesia Madre. La glorificaron con la santidad de sus vidas y la sellaron con el martirio.
Nuestro santo Padre Nicolás nació en 1856 y creció en la piedad y en el temor del Señor. Llegó a ser un servidor esencial e importante del glorioso Patriarcado de Antioquía, especialmente después de su matrimonio y de su ordenación, desempeñando un papel destacado en el ámbito de la educación cristiana ortodoxa. Sostuvo a los fieles que estuvieron expuestos a numerosas pruebas y sufrimientos en Damasco y Mersin, sirviéndoles con un ministerio pastoral muy fecundo, hasta concluir su vida con el martirio en 1917.
Su hijo Habib, semejante a su padre en su manera de vivir, nació en 1894. Recibió una sólida formación universitaria, obteniendo un título en literatura, y poseía un profundo conocimiento de la arqueología cristiana local. Al comienzo de su carrera trabajó en el comercio y posteriormente en contabilidad; después siguió su vocación interior y aceptó el sacerdocio. Su esposa era conocida por su extraordinaria piedad y se distinguió como una esposa ejemplar y madre de numerosos hijos. Lo sostuvo con amor sacrificial y entrega. Como Habib era un buen pastor, lleno de amor y benevolencia, su rebaño lo amaba, y él lo alimentaba espiritualmente con sus sermones inspirados por Dios.
Este santo sacerdote tenía la saludable costumbre de retirarse a lugares solitarios, donde podía dedicarse al estudio espiritual y a la oración personal. Un día, mientras se encontraba solo, un grupo de contrabandistas lo acechó y lo capturó. Lo torturaron y lo presionaron para que renunciara a su fe. Como no cedió ante ellos, lo arrojaron desde un alto precipicio. Su columna vertebral se quebró y quedó tendido en el suelo. Los fieles cristianos encontraron su cuerpo tras grandes esfuerzos, y se celebró un solemne funeral presidido por el Patriarca de Antioquía Alejandro III (Tahan), de bendita memoria, quien declaró al intrépido sacerdote mártir y confesor de la fe. Su cuerpo puro fue sepultado en el Cementerio Ortodoxo de San Jorge, en Damasco, el 16 de julio de 1948.
Por las intercesiones de Tus santos, oh Señor Jesucristo, Dios nuestro, ten misericordia de nosotros y sálvanos. Amén.