12/01/2026
Devocionales para cada Dia
12 de enero de 2026 Publicado en Devocionales Enero 2026 por Santiago Medina Celis
Apocalipsis 4:10
Día 12
Devocional escrito por Santiago Medina Celis
Apocalipsis 4:10 …Adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono…
Muchas personas tienen miedo al leer Apocalipsis.
Un miedo al conocer las cosas que acontecerán, que la Profecía se cumpla, pero la Biblia está cargada de hechos y sucesos que nos pasan todos los días.
La Palabra de Dios es la Profecía más certera, es el Libro que revela la condición del humano a través de la Visión del Señor.
No la lea con miedo, leámosla con temor y fe.
Para llegar a nuestro devocional, veamos un poquito el contexto:
La visión de Juan comienza con una puerta abierta en el cielo.
Esto se refiere a la puerta cerrada de la iglesia de Laodicea a la que Cristo estaba llamando mientras esperaba para poder entrar.
Apocalipsis 3:20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
Ø Pero la puerta del cielo está abierta, invitando a entrar.
Esta puerta celestial no ha estado siempre abierta para los hombres pecadores, de hecho, fue Cristo quien se presentó como “La Puerta”, y Quien prometió que todo el que entrare por Él sería salvo.
Juan 10: 9 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.
Esto lo consiguió mediante Su Obra en la Cruz.
Además de ver una "puerta abierta", Juan también escuchó una Voz como de trompeta.
También en aquella ocasión la Voz se asemejaba al sonido de trompeta, y servía para destacar la Autoridad del Señor Soberano que hablaba con Juan.
El detalle más hermoso se encuentra en el hecho de que en ambas ocasiones, Juan estaba “en el Espíritu”
Apocalipsis 4: 2 Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado.
Juan tuvo la bendición de ver las revelaciones más hermosas del Señor.
Y Dios se la permitió ver para dejarnos aviso a nosotros lo que pasará, tanto a los incrédulos, como a los que han vivido su fe íntegramente.
Apocalipsis 4:8-11 Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir. 9 Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, 10 los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: 11 Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.
La adoración es la actividad principal en el cielo y allí tendremos la capacidad de hacerlo sin descanso.
Por lo tanto, la adoración centrada en la Dignidad de Dios es la experiencia del Cielo más real que podemos tener en esta vida presente.
En cuanto a los "seres vivientes", notamos que están “llenos de ojos”, lo que les permite observar todas las maravillas de las Obras de Dios, y como consecuencia pueden adorarle continuamente por ellas.
Quizá de esto tendríamos que aprender mucho nosotros.
El diablo ha introducido en nuestro mundo el interés por disfrutar de todas las cosas que la vida nos ofrece, pero sin tener en cuenta a la Fuente de esa Vida.
Pero ¿Qué sentido tiene el interés por la música y no desear conocer al que nos ha dado la capacidad para poder disfrutar de ella? ¿Por qué querer descubrir el porqué de todas las cosas que mueven este mundo y no tener interés en conocer a su Diseñador?
El querer siempre más, el desear cosas desmedidamente, hacen que nos volvamos insensibles a disfrutar de las cosas o momentos más simples de la vida… y no nos damos cuenta que tratando de alcanzar los “espejitos de colores”, perdemos tiempo.
Deberíamos buscar la comunión con Dios y adorarle consecuentemente por lo Maravilloso que es Él.
Fijémonos que la adoración consiste en reconocer quién es Él, y en expresarlo con admiración y sumisión.
“Santo, Santo, Santo”; “Es El Señor Dios Todopoderoso”; “El que era, el que es, y el que ha de venir”.
· Como seres vivientes, lo que ellos aprecian del que está sentado en el Trono es el hecho de que Él es “el que era, el que es, y el que ha de venir”
Ellos son seres vivientes y entienden que no se han hecho a sí mismos, ni son la fuente de su propia existencia.
Por esta razón alaban a Dios por Su Eternidad, es siempre el mismo y sus años nunca se acabarán.
Ø Dios es Santo, Todopoderoso y Eterno siempre.
No cuando las cosas que deseamos nos salen, cuando tenemos el bolsillo lleno…
Dios nunca deja de ser y es en el momento más triste en el cual, aunque nos cueste, debemos declarar Su Santidad.
No hay nadie que se pueda comparar a Él.
En el tiempo en que se escribió Apocalipsis, los emperadores romanos reclamaban ser adorados como dioses, pero sus pretensiones se desvanecen cuando las miramos a la Luz de Quién es realmente Dios.
Ni los Césares, ni ningún otro hombre después de ellos, por muy importante que haya sido, han creado el universo, no es eterno y tampoco tiene ningún control sobre el futuro de este mundo.
· Desde sus tronos, los veinticuatro ancianos ven a los cuatro seres vivientes adorar a Dios.
A ellos esta actitud les parece completamente justa, así que ellos mismos abandonan sus tronos, se quitan sus coronas, y las colocan delante del Trono de Dios mientras le adoran diciendo:
“Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.”
Todos los hombres deberíamos reconocer que no nos hemos hecho a nosotros mismos, ni somos una casualidad, sino que todo lo que somos y tenemos se lo debemos a Él.
Salmos 138:8 Jehová cumplirá su propósito en mí…
Y ÈL CUMPLIRÀ SU PROPÒSITO EN CADA UNO DE NOSOTROS.
Como lo hizo con la vida de Juan, LO HARA CON NOSOTROS… ¿LO DESEAMOS?
Si este mundo fue hecho para servir a la Voluntad de Dios, entonces algo anda muy mal.
¿Cuál es el problema? El pecado aún habita en nuestros corazones.
Queremos hacer nuestra vida, experiencia, que no están mal, para nada, pero muchas veces, no está alineada con lo que Dios quiere.
El Profeta Isaías lo describió perfectamente:
Isaías 53:6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino...
No se trata de pecados como el as*****to, la violación o el robo, sino el pecado de no querer reconocer Los Derechos que Dios tiene sobre nuestras vidas.
Cuando los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes adoran a Dios reconociendo estos hechos... ADORAN AL QUE VIVE POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS, Y ECHAN SUS CORONAS DELANTE DEL TRONO...
De alguna manera debemos regresar a la Voluntad de Dios.
Para ello es necesario que nos arrepintamos… tomemos la actitud y hagamos vivo a este texto tremendo en nosotros.
Que cada día podamos adorar en verdad,
Él es Santo, Grande, Eterno, y merece nuestro corazón.
¡Paz del Señor!