03/09/2026
Dios siempre ha estado interesado en nuestro corazón.
Él anhela que nuestro corazón esté en Él y que nada pueda arrastrarlo, distraerlo o quitarlo de su presencia.
Incluso cuando hablamos de nuestras finanzas, la pregunta sigue siendo la misma: ¿qué está atrayendo nuestro corazón?
El dinero no puede convertirse en nuestro tesoro. Tampoco podemos poner nuestra seguridad en lo que tenemos o en lo que esperamos recibir de Dios.
Porque nuestro mayor tesoro no son sus promesas, sino su presencia.
Cuando su presencia es el lugar donde está nuestro corazón, todo lo demás encuentra su lugar. Porque si estamos en su presencia, el resto está completo.
📖 “Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”
Mateo 6:21
Ap Rolo Saavedra