05/05/2017
Este domingo, IV de Pascua, celebramos a Jesús Buen Pastor, quien nos reconoce dulcemente por nuestro nombre pues no somos un simple rebaño para Él. Nos conduce con ternura hacia el Amor del Padre, respetando nuestra libertad.
Si bien todos los bautizados estamos llamados a conducir las almas hacia el Corazón piadoso de Jesús, pongamos bajo su Misericordia, en la Coronilla de este viernes 5 de mayo, en forma particular a todos los pastores de la Iglesia: a nuestro Santo Padre, Francisco, a nuestros Obispos y párrocos. Que Jesús los confirme en su misión, los proteja y los asista con el don de la Palabra y muy especialmente los fortalezca para testimoniarlo a través de las obras de misericordia.
Diario de Santa Faustina Kowalska. 1256
"Esta mañana el Padre Sopocko partió. Cuando me sumergí en la oración de gracias por la gran gracia de Dios de haber podido encontrarme con él, fuí unida de repente, de modo particular, al Señor que me dijo: Es un sacerdote según Mi corazón, Me agradan sus esfuerzos. Ves, hija Mía, que Mi voluntad tienen que cumplirse y aquello que te he prometido lo cumplo. A través de él derramo consuelo a las almas dolientes, atormentadas; por medio de él Me he complacido difundir el culto a Mi misericordia. A través de esta obra de misericordia se acercarán a Mi más almas de cuántas se habrían acercado si él hubiera continuado absolviendo día y noche hasta el fin de su vida, porque en tal caso el trabajaría apenas hasta el fin de su vida, mientras que por esta obra trabajará hasta el fin del mundo."
Bajo tu Misericordia, Señor, la fortaleza para el Santo Padre en su misión a Egipto en estos tiempos tan difíciles para la profesión de nuestra fe en el Medio Oriente. Asistilo, Señor. Jesús en Vos confío.
Bajo tu Misericordia, Señor, nuestro Párroco, pastor de San Vicente de Paul, Padre Julián Ces; el Padre Jorge Maidana Ramos que nos hizo conocer el culto a tu Divina Misericordia, el Padre Juan Pedro Aquino quien nos estimuló a conformar el grupo misionero de la Noche de la Misericordia, y el Padre Gregorio que a pesar de su avanzada edad y su salud quebrantada, cada viernes viene a nuestro templo para ofrecerse como un puente hacia Tu misericordia a través del Sacramento de la Reconciliación. Jesús en Vos confío.