"Recuerda: vivimos en Jesucristo por medio de la muerte de Jesucristo,
y hemos de morir en Jesucristo por la vida de Jesucristo,
y nuestra vida debe estar escondida en Jesucristo y llena de Jesucristo,
y para morir como Jesús Cristo, debemos vivir como Jesucristo". Es I, 320)
"La libertad sólo se encuentra en el amor de Dios". Es XI. 585)
“No basta con hacer el bien, hay que hacerlo bien, a ej
emplo de nuestro Señor, de quien se dice en el Evangelio que lo hizo todo bien”. ES XI, 468-469)
“En nombre de Dios, sea usted valiente y no rinda las armas; se trata de la gloria de Dios, de la salvación, quizá de un millón de almas y de la santificación de la suya”. ES III, 120)
"Cuando en un mismo sujeto se encuentran la PACIENCIA, el ESPÍRITU DE GOBIERNO y el BUEN JUICIO, entonces ¡Dios mío! !¡Qué tesoro!". Es XI. 361)
"Recuerde padre y créalo firmemente, que aunque venga sobre usted lo peor, nunca será tentado por encima de sus fuerzas y que Dios mismo será su apoyo y su virtud, tanto más perfectamente cuanto menos confíe y se refugie en nadie que no sea Él". Es IV, 271)
"Ten cuidado contigo, no vayas a deshacer con tu conducta lo que edificaste con tu predicación". Es XI, 179)
"No tienen ordinariamente por monasterio sino las casas de los enfermos, por celdas cuartos de alquiler, por capilla la iglesia de la parroquia, por claustro las calles de la ciudad o las salas de los hospitales, por clausura la obediencia, por rejas el temor de Dios y por velo la santa modestia". de las H.C. c. 1,2)
"La oración es la vida misma del alma". IX, 416. Es IX, 381)
"Dame un hombre de oración y será capaz de todo". XI, 83. Es 11, 778)
"La oración es una predicación que nos hacemos a nosotros mismos". IX, 84. Es IX, 779)
"Debe recurrir a Dios por medio de la oración para conservar su alma. A veces, uno obra bien en particular, pero se olvida de sí mismo preocupándose por los otros". Es XI, 237)
"Dios nos llama a hacer oración, y al mismo tiempo nos llama a atender a aquel pobre y enfermo. Eso se llama dejar a Dios por Dios". X, 595. Es, 1125)
"No podemos asegurar mejor nuestra felicidad eterna que viviendo y muriendo en el servicio de los pobres". (San Vicente de Paúl XI, 392. Es III, 359)
"Ser cristiano y ver afligido a un hermano sin llorar con él ni sentirse afligido con él! eso es no tener caridad; es ser cristiano en pintura; es carecer de humanidad; es ser peor que las bestias". Es XII, 271. Es XI, 561)
"La virtud está en el medio. Los extremos no sirven para nada". Es XI, 135)