LA IGLESIA CRISTIANA ALIANZA CON DIOS
Tiene como fundamento las siguientes afirmaciones:
1- Hay un sólo Dios, Vivo, Verdadero y Eterno, de Infinito Poder y Sabiduría, Creador y Conservador de todas las cosas visibles e invisibles. En la Unidad de Su Divinidad, Poder y Misterio hay tres Personas distintas, de existencia Eterna, iguales en Santidad, Justicia, Sabiduría, Poder y Majestad a saber:
Dios-Padre, Dios-Hijo (Jesucristo) y Dios-Espíritu Santo.
2- La Biblia, que es la Palabra de Dios, fue escrita por hombres divinamente inspirados. "Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra"(2 Timoteo 3:16-17).
3- La justificación del hombre, solamente se realiza por la fe en el Señor Jesucristo, por lo que está escrito: "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia por la cual estamos firmes, y nos gloriamos" (Romanos 5:1-2). “Concluimos, pues, que el hombre es justificado por la fe sin las obras de la Ley” (Romanos 3:28). Significa que las obras asistenciales, aunque sean muy importantes dentro del cristianismo, jamás podrán conducir al hombre a la salvación.
4- El Bautismo en las Aguas, por inmersión, en el Nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, no es un medio exclusivo de la salvación, sino que es parte de ella. El bautismo en las aguas es un acto de profesión de fe pública con vistas a la sepultura del cuerpo del pecado o de la naturaleza pecaminosa para vivir una nueva vida. Después del bautismo en las aguas es necesario que suceda obligatoria-mente un cambio en la vida, esto es: el bautizado no deberá continuar con los mismos hábitos equivocados que tenía antes, por ejemplo: los vicios, el mal genio, el egoísmo, tener placer al actuar mal, en desacuerdo con el carácter de Dios etc.
5- El Bautismo con el Espíritu Santo, es un acto de la gracia de Dios; es una e experiencia adquirida por la fe de aquel se rinde totalmente al Señor Jesús. Ese bautismo es realizado personalmente por el Señor Jesús y tiene por real evidencia la transformación del carácter humano y no apenas el hablar en lenguas, que es la señal del bautismo. Este bautismo glorioso es dividido en dos partes: Los dones y los frutos del Espíritu Santo (1 Corintios 12:8-10; Gálatas 5:22-24)
6- La Santa Cena, es la ceremonia más importante dentro del cristianismo. No es sólo un símbolo de la participación del Cuerpo y de la Sangre del Señor; es realmente una participación física de un Señor espiritual con la finalidad de fortalecer a la Iglesia tanto física como espiritualmente, recordando la muerte del Señor hasta que Él venga. Además de eso, la Santa Cena sirve para una renovación de los votos de alianza con Dios por medio de la sangre del Señor Jesús.
7- Todos los cristianos tienen derecho a una vida abundante según las palabras del Señor Jesús: "... Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" (Juan 10:10).
8- La Segunda Venida de Cristo, es uno de los temas más preciosos de toda la Biblia. El Apóstol Pablo la llama “la bienaventurada esperanza” (Tito 2:3). Cada generación de creyentes desde el primer siglo ha creído que Cristo vendría durante sus vidas. El hecho de que Cristo no haya venido significa para nosotros que su regreso es aún más cerca. Es importante que el cristiano considere el regreso de Cristo como una realidad, hacer menos que eso es dudar de la palabra de Dios. Nosotros creemos que la Biblia enseña que la venida de Cristo será inminente. Aguardar la venida de Cristo debe producir un efecto práctico en nuestras vidas diarias. Debemos estar preparados para esa “manifestación gloriosa” (Tito 2:3). La Segunda Venida del Señor se divide en dos partes de suma importancia: 1° El Arrebatamiento de la iglesia y la Bodas del Cordero (1 Tesalonicenses 4:13-17; Apocalipsis 19:9), se compondrá de la venidad invisible del Señor al Mundo. 2° Y el juicio de las naciones, donde el Señor volverá glorioso con Su Iglesia a juzgar vivos y mu***os (Apocalipsis 20:11-15).