La Obra Cristiana

La Obra Cristiana Una Enseñanza según la más clara comprensión de las Leyes de la Vida.

La Obra Cristiana para la Nueva Era es una expresión fiel cristiana para el conocimiento real del mensaje de nuestro señor el Cristo en auxilio salvador de la humanidad. Que conozca el hombre su fuente de gracia, en la cual puede beber el humano corazón el agua viva para su purificación y ennoblecimiento; y que en su diáfana transparencia tenga claridad la mente para comprender y valorar la eterna vida y su infinito engrandecimiento.

Domingo de ramos !
10/04/2022

Domingo de ramos !

Los esperamos a los encuentros del taller del Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel el primer encuentro el 6 de ab...
10/03/2022

Los esperamos a los encuentros del taller del Concepto Rosacruz del Cosmos de Max Heindel el primer encuentro el 6 de abril.
La inscripción es vía mail a: [email protected], en asunto colocar "inscripción al taller" y en detalles sus datos, para más información enviar MP.

"Que las rosas florezcan sobre vuestra cruz"

Queridas/os amigas y amigos, el sábado 19 de marzo de 18 a 19hs en el centro Fraternidad Rosacruz de Buenos Aires se pre...
03/03/2022

Queridas/os amigas y amigos, el sábado 19 de marzo de 18 a 19hs en el centro Fraternidad Rosacruz de Buenos Aires se presentará la 3ra edición del libro "CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS" de Max Heindel.
En esta ocasión se realizará una amistosa conferencia dónde se tendrá lugar a reseñas sobre el libro.
También se podrán contestar dudas o preguntas para todos/as aquellos/as almas que necesiten una guía o información de las enseñanzas Rosacruces.
Con un cordial saludo y abrazo espiritual los/as esperamos.

03/01/2022

ANIVERSARIO DE "LA OBRA CRISTIANA PARA LA NUEVA ERA" N° 95

Queridos amigos:

Con estás palabras, damos comienzo a un aniversario más de la fundación de LA OBRA CRISTIANA PARA LA NUEVA ERA, realizada por nuestro amado Instructor MARCELINO BLANCO, que dio comienzo así su obra de manifestación y lección, que debía cumplir en su paso por la tierra, descubriendo ante nosotros un nuevo mundo de cristiana realidad, los estados del alma y del cuerpo, y expresando que las leyes de Dios son permanente manifestados para nuestro engrandecimiento y elevación que tal es el propósito del divino mensaje de Nuestro Señor el Cristo, expresión de la divina ley de Amor para la salvación de la humanidad.

Sepamos recibir al Niño Cristo de este año con nuestras almasabiertas a su divino amor, para que hagamos todos profundo ...
23/12/2021

Sepamos recibir al Niño Cristo de este año con nuestras almas
abiertas a su divino amor, para que hagamos todos profundo y
manifiesto al infinito amor de nuestro amantisimo Padre Celestial,
hasta llegar a ser todos pequeños niños-cristo, en activo desarrollo
de una nueva vida sobre la tierra, la vida angelical.

El estado y condiciones actuales de la humanidad claman por su
mejoramiento, necesitando paz y buena voluntad para mejor vivir,
justicia y lealtad para trabajar, producir y disfrutar en la divina ley
del bien. ¡Oremos, meditemos y obremos todos en fideliad cristiana,
para recibir y tener siempre en nosotros al Niño Cristo, para eterna
bienaventuranza de toda la humanidad!

EVANGELIO DE SAN MATEO CAPÍTULO 4, VERSÍCULOS 1 Y 2: 1.- “Entonces Jesús fue llevado del Espíritu al desierto, para ser ...
20/08/2021

EVANGELIO DE SAN MATEO
CAPÍTULO 4, VERSÍCULOS 1 Y 2:

1.- “Entonces Jesús fue llevado del Espíritu al desierto, para ser tentado del diablo”.
2.- “Y habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después tuvo hambre”.

Este significado de la ida al desierto, vemos bien claramente la entrada de cada espíritu, de cada alma, al desierto de esta arena de la vida humana; en el que todos nos forjamos y probamos para sucesiva mayor labor.
La vida del Divino Maestro como un hombre entre los hombres, constituye un grandioso texto de enseñanza e instrucción para que aprendamos a vivir como Dios manda. Lo primero que necesitamos, es capacitarnos para poder vivir y continuar siempre adelantando; cuya preparación la vemos aquí bien enderezada con el ayuno de los cuarenta días y cuarenta noches; para que el alma se manifieste en vida de plena necesidad, y con verdadera conciencia de la misma se prepare para satisfacerla.
Aún más, en el ayuno o abstinencia, tenemos la gran lección de continua enmienda, evitando en todo lo posible dejarnos llevar por los deseos y los gustos inferiores, por todas las tendencias e inclinaciones personales, que nos arrastran por el abuso y el extravío impidiendonos mantenernos en la recta conducta, en el estado y condiciones de capacitacion para afrontar la vida de forjamiento y general capacitación. Los cuarenta días con cuarenta noches, es un periodo mencionado en otros pasajes bíblicos, y uno de sus significados es el del periodo completo de purificación, enmienda y aprobación, por el que cada alma tiene que pasar para ascender o salir del pobre estado de incapacitación y apegamiento a su vida personal y material.
Tenemos que comprender que nada podemos comparar a esta nuestra vida terrena, para adquirir la experiencia y el progreso con los continuos esfuerzos y dolores, sacrificios y penalidades, tropiezos y caídas, planes y fracasos, riquezas y pobrezas, ilusiones y desengaños, etc.; y por el otro lado los pocos beneficios y las pequeñas posesiones que el hombre ha ido obteniendo, morales y materiales, e intelectuales y espirituales.
Es el campo del verdadero despertar y engrandecer la conciencia, aprendiendo bien las lecciones de esta vida humana hasta lograr la entereza del alma o moral e intelectual, para salir airosos de las duras situaciones y difíciles pruebas, con las que elhombre tiene que forjarse, transmutandose y elevándose a la plena vida espiritual.
Habiendo enfrentado valerosamente y con toda entereza al diablo nuestra inferio persona o yo escondido y nunca dormido, siempre listo para manifestarse e imponerse, usando de todas las mañas y maleficios a su alcance para someter, satisfacerse, y con el triunfo quedar en buena situación para el siguiente, con demasiada frecuencia seguidamente. Este es el diablo de cada uno para sí y también para los demás; en él están personificados todos los defectos, todas las pasiones, todos los vicios, todas la barbarie y salvajismo, toda la violencia y la destrucción, que el hombre tiene que afrontar y enfrentar con su todavía pequeño ángel, o el Yo superior, que en noble y consciente individualidad va también creando, para que habiendo llegado a ser más poderoso que el diablo, este pierda definitivamente terreno hasta ser eliminado completamente de la vida humana.
Es la accion y reaccion, que llamamos lucha, del hombre contra el hombre mismo, de los hombres los unos contra los otros, de todas las fuerzas opuestas, las creadas por el espíritu, por Dios, frente a las creadas por las rebeldes criaturas, y por las obstinadas en sus bajezas y miserias; y por la resistencia de la materia al espíritu, del cuerpo al alma y del hombre a Dios.
Es la obra del cristiano siguiendo al Cristo, la obra de todo hombre siguiendo la ley de la vida o de Dios, para triunfar todos como el Cristo, y con Él al Reino de Nuestro Amantisimo Padre Celestial.

EVANGELIO DE SAN MATEO CAPÍTULO 3, VERSÍCULOS 16 Y 17: 16.- “Y Jesùs, después que fue bautizado, subió luego del agua; y...
07/08/2021

EVANGELIO DE SAN MATEO
CAPÍTULO 3, VERSÍCULOS 16 Y 17:

16.- “Y Jesùs, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma y venía sobre èl”.
17.- “y he aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento”.

Bautizado Jesus por el Bautista, nos dice este versículo 16 también que los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma y venía sobre él. Es este uno de los grandes pasajes del Nuevo Testamento, que debemos tratar de penetrar con nuestras facultades espirituales para llegar a interpenetrar con nuestras facultades espirituales para llegar a interpretarlo lo más fielmente posible, y conocer su elevado contenido.
En verdad este descenso del Espíritu de Dios lo fue en Espíritu Santo, en el que es hecha toda manifestación del espíritu a través de la materia o de la vida terrena humana. Vemos en esto la encarnación en Dios o sea el descenso del Elevadísimo Espíritu de Cristo, para iniciar seguidamente Su Obra sobre la Tierra, para llegar a establecer un mundo nuevo en Su Divino Amor, en Su Divina Luz, y en Su Divino Orden Creador.
Este sentido del descenso de Cristo en ese momento, lo vemos evidente en el contenido del versículo siguiente con la celestial manifestación de la voz que dijo: “Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento”. Referencia directa al Verbo hecho carne o segundo aspecto divino, el Cristo, el Hijo amado.
Jesus, desde ese momento, tomó sobre sí toda la acción de aquel grandioso deber, hasta llegar a cumplirlo en Su Divina Ley, en Su sacrificio sobre la cruz de Su corta humana existencia por nuestra salvación.
con este profundo respeto y amorosa veneración por Él, en el pleno sentido espiritual de Su elevada redentora condición, cada creyente cristiano tiene aquí el fundamento claro y general, para tratar de acercarse cada vez más a este divino ejemplo; y seguir al Mesías en Su Obra Salvadora, y en Su Divino Nombre dar el ejemplo también a los demás. Con su mensaje de amor en el corazón. Sus luminosas enseñanzas en la mente, y Su Obra purificadora y creadora en toda actividad. Las tres grandes manifestaciones del Divino Maestro, hechas una sola realidad en Su Divino Plan, que solo tuvo su comienzo entonces, y que demasiado lentamente se va desarrollando hasta llenar su divino cometido en la humanidad. Y uno de los principales aspectos de este Su Divino Plan, la Iglesia de Cristo, es el que prácticamente tiene que intensificarse abiertamente entre todas las iglesias y creyentes y devotos, cristianos; en cuyo campo de actividad, tiene el hombre las más grandes oportunidades para la obra del Templo; de su construcción en sanidad y perfección, corporalmente, anímicamente y espiritualmente. Todo esto con un profundo sentido de la Ley de Dios y de Su manifestación en el Cristo, tratando, solo en espiritu y en verdad de seguir Su camino, apartando los pasos de tantos otros torcidos, que son nuestros, y que, lamentablemente, con frecuencia se confunden con el recto o verdadero. Tenemos que tener mucho cuidado de no hacer de nuestras cosas personales terrenas o inferiores, de nuestros conceptos estrechos y equivocados, cosas y verdades del espíritu, cosas y verdades cristianas o de la Ley de Dios. Esta es una de las principales causas por las cuales los hombres no nos entendemos, y no cumplimos cristianamente; por estar cada uno metido en casilla personal, y no salir al aire y sobre todo a la luz, al campo abierto donde fluye la vida en grandeza para nuestro subsistir, obrar y progresar, en constante mejoramiento espiritual y material.

Evangelio de San Mateo CAPÍTULO 3, VERSÍCULOS 13 AL 15 13.- “Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordan, para ser b...
24/07/2021

Evangelio de San Mateo
CAPÍTULO 3, VERSÍCULOS 13 AL 15

13.- “Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordan, para ser bautizado de él”.
14.- “Mas Juan lo resistía mucho, diciendo: Yo he menester ser bautizado de ti, ¿y tu vienes a mi?
15.- “Empero respondiendo Jesús le dijo: Deja ahora; porque así nos conviene cumplir toda justicia. Entonces le dejó”.

Cuantas y cuantas grandes lecciones nos ha dejado el Divino Maestro con Su ejemplo de vida como hombre entre los hombres. Humildemente, cual si fuera un sencillo ser que quiere acercarse a la vida espiritual, se llegó a Juan el Bautista a Orillas del Jordán para ser también bautizado. Sublime ejemplo de humildad, y de fidelidad al espíritu y Su vida de eterno engrandecimiento. Oh! si así hiciéramos los hombres principalmente los que estén más adelantados, como noble ejemplo cristiano, para enseñar a los demás esta sublime virtud de humildad y de la honestidad, de la sencillez y de la pureza, de la fidelidad a la infinita bondad de Dios, como aquí nos enseña el Cristo.

No es de extrañar que Juan el Bautista se resistiera a impartir el bautismo al Divino Redentor, porque él sabía bien quién era, y su profundo respeto por tan elevado Espíritu lo hacía inclinarse ante Él, ante la encarnación del Verbo en Amor y Luz. Pero toda obra en espíritu o en Ley de Dios, tiene que ser respetada por todos; y el Divino Mensajero quería dar el ejemplo manifestando la ley y cumpliendola en fidelidad al Supremo Hacedor. Así la cumplió también Juan el Bautista no resistiendo más, bautizando al Mesías Redentor.

Con su gran sabiduría y bondad, con Su soberana presencia, le dijo al Bautista, como leemos aquí en el versículos 15: “Deja ahora; porque así nos conviene cumplir toda justicia”. De cuya expresión tenemos este poderoso rayo de luz en “cumplir toda justicia”, cumplir toda bondad, para que aprendamos a ser justos y buenos; para que aprendamos a ser y vivir unos con otros como Él para con todos nosotros fue.

Es lo que tenemos que hacer todos los hombres, tener conciencia y buena voluntad del contenido de la vida y su manifestación en Ley de Dios, para seguirlo como recto camino, en el que tendremos todas las seguridades de andar bien en todo, de realizar nuestras obras individuales y comunes en la línea recta de la sucesiva mayor perfección, en nuestra estadía en esta vida terrena respondiendo a la vida eterna, que en ciclos sucesivos de los varios mundos superiores e inferiores, el espíritu del hombre trasciende con su alma y cuerpo las etapas continuas hacia su creadora divinización.

Y en la justicia de Dios, en la verdadera rectitud y corrección, tenemos la dirección para responder en todos nuestros actos al divino bien para nuestro propio beneficio, de todos, con la vida cada dia mas sana y armónica, más enriquecida y disfrutada, por ser la obra de hombres en fidelidad cristiana o verdadero vivir.
A pesar de las grandes diferencias entre unos y otros seres humanos, en estados y condiciones como en pasos de progreso, la justicia de Dios todo lo regula, ordena y armoniza dentro del Gran todo, de la gran unidad universal. Si los hombres estuviéramos siempre dispuestos a ser justos o buenos, a ser amorosos y desinteresados mutuamente, a sacrificarnos los unos por los otros, en el verdadero bien para todos por igual, no existiría problema alguno sin solución favorable, y menos aún divergencias antes de llegar a conflictos, que unos y otros no tuvieran el arreglo final para no volver a producirse.

Siendo todos iguales ante la Ley de Dios, iguales debemos ser en todo derecho y deber; usando el primero y cumpliendo el segundo siempre en ley de bien y de verdad, para eterno progreso y bienestar de toda la humanidad.

EVANGELIO DE SAN MATEO CAPÍTULO 3, VERSÍCULOS 11 Y 12: 11.- “Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; mas...
17/07/2021

EVANGELIO DE SAN MATEO
CAPÍTULO 3, VERSÍCULOS 11 Y 12:

11.- “Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; mas el que viene tras mí, más poderoso es que yo;los zapatos del cual yo no soy digno de llevar; él os bautizará en Espíritu Santo y en fuego”.
12.- “su aventador en su mano està, y aventara su era: y allegarà su trigo en el alfolí, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará”.

Para que tuvieran verdadera conciencia del acto que realizaban, Juan el Bautista les explicaba lo que para ellos representaba el bautismo en agua, el bautismo para arrepentimiento; el acto preparatorio en el alma humana para entrar a otra actividad más superior espiritual con el bautismo en Espíritu Santo y en fuego, del Divino Maestro.
Juan el Bautista les infundía con sencilla y clara explicación los primeros conocimientos que debían tener del Divino Redentor. Relacionando su labor de precursor con el Divino Mensajero, para cuyo recibimiento y provecho todos debían tener verdadero sentido, verdadero sentimiento y comprensión, y verdadera preparación para recibir de Él el Amor y Luz del Padre con Su Divino Ejemplo; y dejar así tan fecundamente saturadas sus almas, que pudieran todos seguirlo fielmente, y en Su Divino Nombre continuar Su señalado camino de elevación a Dios.
El bautismo en Espíritu Santo y en fuego es el que todavía tienen que recibir casi todos los creyentes cristianos, en su fortaleza de amor y en su iluminación espiritual, manteniendo en fuego sagrado que todo lo purifica, el manifestado en la fe, en obras santas, en obras en Ley de Dios. Esta infundiciòn del Espíritu Santo, no debe ser confundida con estados de ánimo unidos a los deseos personales y a la egoísta ansia de conquista espiritual. Las manifestaciones del Espíritu Santo son amorosas y muy desprendidamente buenas, y en gran capacidad y eficiencia, porque es la obra directa de nuestro espíritu en su propia ley, en este caso en la misma del tercer aspecto divino o del Espíritu Santo. Las cualidades y condiciones o manifestaciones del Espíritu Santo, son las que se nos menciona como los dones, como las facultades espirituales, que en superiores funciones de vida nos elevan con la constante realización de la obra edificadora, de la construcción del templo espiritual, individual y común. Para el hombre nuevo o en Ley del Cristo, trabajando activamente para la edificación de un mundo nuevo o de la Nueva Jerusalén. Y como aquí encontramos directa referencia en este versículo 12, “Su aventador en su mano está, y aventara su era”; para obtener este trigo y que nunca falte en el granero o alfolì, quemando la paja en fuego que nunca ha de apagarse; el fuego quemando y purificando, el fuego transmutando todo lo inferior en superior, el fuego en amor sublimando el alma hasta su completa conversión espiritual.
Este aventador debemos mantenerlo siempre también en nuestra mano junto con nuestro constante labrar, sembrar y recoger, para separar el grano de la paja, y que no falte nunca en el granero; ganando y mereciendo siempre el pan de vida, el pan cotidiano para el alma y para el cuerpo.
Esta es la ley del sostén de la vida en la presente terrena existencia, para que sepamos vivirla enriquecièndola y elevandola, al mismo tiempo que disfrutandola todos en el hermoso ensayo del compartir del pan de cada día fraternalmente; de toda producción y disfrutaciòn, y en franca cordialidad y armonía hacia la unión de todos en la gran Fraternidad Universal, en la gran Ciudad de las puertas de luz, por nosotros construida, para habitarla todos, por propio merecimiento, en imperecedera felicidad.

EVANGELIO DE SAN MATEOCAPÍTULO 3, VERSÍCULOS 7 AL 107.- “Y viendo èl muchos de los Fariseos y de los Saduceos, que venía...
10/07/2021

EVANGELIO DE SAN MATEO
CAPÍTULO 3, VERSÍCULOS 7 AL 10

7.- “Y viendo èl muchos de los Fariseos y de los Saduceos, que venían a su bautismo, decìales: Generación de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira que vendrá?”
8.- “Haced pues frutos dignos de arrepentimiento”,
9.- “Y no penséis decir dentro de vosotros: A Abraham tenemos por padre: porque yo os digo, que puede Dios despertar hijos a Abraham aun de estas piedras”.
10.- “Ahora, ya también la segur está puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no hace buen fruto, es cortado y echado en el fuego”.

Entre los muchos que acudían a Juan el Bautista, había como todavía hay una parte numerosa que se acercan a los lugares de culto y de servicios espirituales, llevados por sus necesidades o deseos de satisfacción. Deseos personales, egoísmo y arbitrariedad, con lo cual pretenden que Dios esté a su disposición, en lugar de estar ellos con todo respeto y veneración dispuestos a amar a Dios y agradecer Su Divina Bondad, y ponerse para todo bajo Su Divina Voluntad y Justicia.

Esta falta de sentimiento y comprensión acerca de Dios y de las leyes de la vida que en Su infinita grandeza nos ha deparado por nuestro eterno bien, era la razón por la cual Juan el Bautista censuraba y condenaba enérgicamente a todos los que se le acercaban con estas creencias y conceptos al servicio de los ídolos que ellos mismos creaban en sus almas, y adoraban en su fuero interno, aparentando dirigirse a Dios. Este es el grave defecto demasiado generalizado en todas las religiones, con más o menos diferencia, buscando los creyentes a Dios para sus objetivos personales, y rindièndole el culto interesado para recibir mucho más de lo que ellos dan. Este concepto de gratuito o de balde, está profundamente arraigado también en los devotos y creyentes cristianos, llegando a confundir esta gratuidad con la gracia, buscando siempre lo fácil y cómodo, engañàndose a sí mismos, en vez de tratar de obtener fruto por el trabajo y el merecimiento que como ley de vida Dios ha establecido para todo ser viviente, para su progreso y perfección, para su elevación espiritual hacia la divinidad. Si en lugar de esto, hiciéramos todo lo posible, con toda sinceridad y buena voluntad para purificarnos y capacitarnos, y en mutuo respeto y amor, ayudarnos los unos a los otros con toda nobleza y desinterés, en lugar de estar mirando de aprovecharse de otros para su arbitraria satisfacción; no tendríamos el mundo cristiano que tenemos, pecaminoso como los demás, y no estaría el mundo en general en el lamentable estado de dificultades, imperiosas necesidades y padecimientos por todas partes. Empezando por hacer lo que Juan el Bautista vemos aqui les decía a muchos de los fariseos y saduceos, “Haced pues frutos dignos de arrepentimiento”; para entrar a una nueva vida de pureza y amorosa paz, de eficiencia laboriosidad y sana disfrutaciòn.

También Juan el Bautista les reprochaba su excesivo apego a la tradición, por estar mirando siempre para atrás, lo que debían hacer para adelante, para mantener la dirección del arado o el orden en ley de la labranza y la siembra para la necesaria recolección. Y les advertía que la segur o el hacha estaba puesta a la raíz de los árboles, pero de los árboles que no hacen buen fruto, los que son cortados y echados al fuego.

Esta seria advertencia debe ser bien meditada por los devotos egoístas y de aspiración al gratuito cielo; para que comprendan, como aquí bien claramente lo dice Juan el Bautista, que el que no da fruto, no sirve sino sólo para atizar el fuego, que en este caso podría ser el remordimiento para corregirse de su desdichada idolatría.

CAPÍTULO 3, VERSÍCULOS 4 AL 6:4.- “Y tenía Juan su vestido de pelos de camellos, y una cinta de cuero alrededor de sus l...
03/07/2021

CAPÍTULO 3, VERSÍCULOS 4 AL 6:

4.- “Y tenía Juan su vestido de pelos de camellos, y una cinta de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre”.
5.- “Entonces salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán”;
6.- “Y eran bautizados de él en el Jordán, confesando sus pecados”.

Vistiendo y comiendo con toda sencillez, Juan el Bautista atendía con grande ejemplo de recta moral a todas las gentes de las comarcas circunvecinas, que habiendo oído hablar de su autoridad moral y servicio espiritual, acudían a él para recibir de su alma bienhechora la ayuda que necesitaban para satisfacer sus inquietudes, y mas aun los sentimientos y anhelos de otra vida mejor.
A orillas del Jordán realizaba el Bautista su elevado servicio, y en las aguas de este señalado rio los bautizaba, haciendo ellos confesión o manifestación de sus pecados; para que sus almas libres del estado pecaminoso, pudieran purificarse y tomar el camino recto, el camino de la elevación espiritual.
El bautismo de Juan, era un acto de verdadero servicio en amor de Dios, de ayuda para aquellas almas necesitadas, por cuyos sentimientos de elevación se realizaba en sus almas un principio de consagración a la nueva vida, a la vida más en Ley de Dios. Pues todo acto que se realiza con unción espiritual en alma y en cuerpo, infunde en el hombre una nueva fuerza de devoción, una poderosa fuerza de fe, que se mantiene como un vigoroso ánimo para más grandes esfuerzos y consecuente consecución.
La confesión, que debe ser hecha plenamente ante nuestro espíritu y en èl ante Dios, produce a la persona todo el necesario remordimiento, y con èl el arrepentimiento, con los cuales enmendarse y entrar en directa purificación. la confesión, para que tenga el verdadero efecto de liberación para el pecador de sus delitos o cadenas, tiene que hacerse, como decimos, en espíritu y ante Dios; como lo vemos en estas manifestaciones y enseñanzas de Las Sagradas Escrituras, Jehova por medio del profeta Isaias, en libro de èste, capitulo 45, versículo 23, y expresado este por el Apóstol Pablo en su Epístola a los Romanos, 14:11, “Porque escrito està: Vivo yo, dice el Señor, que a mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios”, bien aclarado en los dos siguientes de Pablo, “De manera que, cada uno de nosotros dará a Dios razón de sí”, y “Así que, no juzguemos más los unos de los otros, antes bien juzgad de no poner tropiezo o escándalo al hermano”. Es justamente esta razón de sí que debemos dar a DIos, como aquí nos dice el Apóstol Pablo, abriendo nuestras almas con toda sinceridad, recta y conciencia y amoroso propósito, en reconocimiento y enmienda propios por verdadero arrepentimiento y purificación; para que así entremos en un nuevo estado y condiciones, más merecidamente cerca de Dios o en más acercamiento a Dios.
El bautismo y la confesión constituyen, el primero, el principio de verdadera religiosidad para entrar en amoroso y respetuoso culto más en relación con Dios; por la ayuda recibida espiritualmente, uto con la disposición de la propia alma en propio espíritu, y en participación y unión con aquellos que ya van un poco más adelante guiando sus pasos para que puedan tener verdadero adelantamiento hacia el reino celestial. Y la confesión limpiando y rectificando nuestras vidas, y haciendo fértil el campo de esta nuestra existencia, y luego labrarlo y sazonarlo, sembrar y cuidar la plantación, para lograr la buena cosecha. Por el bautismo nos sentimos fortificados, y por la confesión aliviados del peso alcanzando un estado de pureza y rectitud, y de buena disposición y aptitud para la verdadera elevación.

EVANGELIO DE SAN MATEO CAPÍTULO 3, VERSÍCULOS 1 AL 3: 1._ “Y en aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el des...
19/06/2021

EVANGELIO DE SAN MATEO
CAPÍTULO 3, VERSÍCULOS 1 AL 3:

1._ “Y en aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea”
2._ ”Y diciendo: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado”.
3._ “Porque este es aquel del cual fue dicho por el profeta Isaias, que dijo: Voz de uno que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor, Enderezad sus veredas”.

Tan grande es el amor de Dios para sus humanas criaturas, que a pesar de sus rebeldías, claudicaciones y extravíos, antes que iniciara la obra el Divino Maestro, un elevado instructor y benefactor espiritual, Juan el Bautista, lo envió Dios también como ayuda previa para que pudieran reconocer, comprender y seguir a Su Divino Amor y Luz se presentaria como un hombre entre los hombres, para que pudieran aprovechar esa divina real providencia para salir del estado de materialismo, egoísmo y personalismo en que casi toda la humanidad se encontraba sumida.
Este precursor, el Bautista, predicaba constantemente en el desierto de Judea, y orillas del río Jordán; ayudaba a las almas y las preparaba con el bautismo de agua, para que empezara una vida de más verdadero sentimiento hacia Dios; preparando su corazón para recibir al Mesías Redentor en el más puro estado de su más grande cordialidad. También Juan el Bautista censuraba enérgicamente a los potentados que vivían en el abuso de las arbitrariedades e injusticias y sus inútiles pretensiones de superioridad y exclusividad; porque la justicia de Dios velaba por la vida de cada uno como de todos los hombres, y todo sería juzgado inexorablemente según lo que cada uno mereciera; pues esta heredad terrena y todas las cosas en ella son patrimonio de todos y para todos, posesiones para el servicio y la vida de todos, y que en esa misma ley del Amor de Dios, Su Divina Luz y Justicia, debían los hombres gobernarse y coexistir en la común ley del bien para todos en general.
Los llamaba continuamente al arrepentimiento, advirtiendoles el acercamiento del reino de los cielos, la justicia y la bondad, con la más hermosa oportunidad para sentirse en remordimiento y arrepentimiento, y en plena decisión para una definitiva enmienda. Hermosa oportunidad que se haría plenamente asequible y aprovechable, con la obra del Divino Redentor. Anunciando también por el profeta Isaias, 40:3, tal cual vemos en este versículo 3.
Este es el gran llamado para que todos aparejemos el camino del Señor, y enderecemos sus veredas. Para que todos conozcamos el camino de la vida y de su engrandecimiento, y cada uno enderece su vereda y trille plenamente su sendero en recta y correcta conducción.
Instrucción y lección que, hoy como entonces, la humanidad tiene que saber aprovechar para aprender a vivir en ley cristiana o de bien y de verdad. Porque cada uno camina por donde le da la gana y vive como su personal gusto quiere; sin sentir ni pensar si los pasos dados van fuera del camino, desviando su marcha como con harta frecuencia sucede. Todos tenemos que saber bien por donde caminamos,y todos tenemos que ayudarnos para seguir el recto camino del progreso, y en el tener la satisfacción de un constante bienestar. Este es el arduo problema de la humanidad actual, el de la necesidad de enderezar sus pasos para entrar todos en este verdadero camino: esta es la causa del difícil y pesaroso estado de la vivencia y convivencia humana, teniendo desordenada la vida, en su mayor parte desviada de su natural quicio y cauce; sobre los cuales debemos apoyarnos y dar los amorosos e iluminados pasos que a todos nos conduzcan a la fraternal unión en Cristo Jesús, y con Él hacia Dios.

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