03/09/2025
Marcos 15:1-15 NTV
[1] Muy temprano por la mañana, los principales sacerdotes, los ancianos y los maestros de la ley religiosa —todo el Concilio Supremo— se reunieron para hablar del próximo paso. Ataron a Jesús, se lo llevaron y lo entregaron a Pilato, el gobernador romano. [2] Pilato le preguntó a Jesús: —¿Eres tú el rey de los judíos? —Tú lo has dicho —contestó Jesús. [3] Entonces los principales sacerdotes siguieron acusándolo de muchos delitos, [4] y Pilato le preguntó: «¿No vas a contestarles? ¿Qué me dices de las acusaciones que presentan en tu contra?». [5] Entonces, para sorpresa de Pilato, Jesús no dijo nada. [6] Ahora bien, era costumbre del gobernador poner en libertad a un preso cada año, durante la celebración de la Pascua, el que la gente pidiera. [7] Uno de los presos en ese tiempo era Barrabás, un revolucionario que había cometido un as*****to durante un levantamiento. [8] La multitud acudió a Pilato y le pidió que soltara a un preso como era la costumbre. [9] «¿Quieren que les deje en libertad a este “rey de los judíos”?», preguntó Pilato. [10] (Pues ya se había dado cuenta de que los principales sacerdotes habían arrestado a Jesús por envidia). [11] Sin embargo, en ese momento, los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que exigiera la libertad de Barrabás en lugar de la de Jesús. [12] Pilato les preguntó: —Entonces, ¿qué hago con este hombre al que ustedes llaman rey de los judíos? [13] —¡Crucifícalo! —le contestaron a gritos. [14] —¿Por qué? —insistió Pilato—. ¿Qué crimen ha cometido? Pero la turba rugió aún más fuerte: —¡Crucifícalo! [15] Entonces Pilato, para calmar a la multitud, dejó a Barrabás en libertad. Y mandó azotar a Jesús con un látigo que tenía puntas de plomo, y después lo entregó a los soldados romanos para que lo crucificaran.