02/06/2023
Hallándose el padre Manuel Padial, de la Compañía de Jesús, cercano a la muerte, se le apareció la Celestial Señora, llenándole de gozo, y diciéndole: "Ya, finalmente, llegó la hora de que te den los ángeles el parabién, cantando así: ¡Oh trabajos dichosos! ¡Oh mortificaciones remuneradas!"
Y al mismo tiempo salió de allí, huyendo, un ejército de enemigos, que iban rabiosamente gritando: "¡Ay que nada podemos! ¡Le defiende la que no tiene mancha!.
Las Glorias de María.
San Alfonso María de Ligorio.