07/11/2014
El Frasco vacio y los sellamientos del templo
Tomado de una nota de Seth Adam Smith en su pagina
Si bien aprecio todos los muchos presentes, tarjetas y buenos deseos que Kim y Yo recibimos en nuestra boda, hubo un regalo en particular que resalto por sobre los demás
UN FRASCO VACIO
Pegado a el había una carta con una cita de S.Michael Wilcox y una nota de unos queridos amigos. No pude terminar de leer la carta (me puse un poco lloroso) y tuve que darle a Kim que terminara de leerla por mi
S. Michael Wilcox:
“A menudo, mi esposa, envasa peras y duraznos en el otoño. Una gran tarea es necesaria para preparar la fruta. Entonces, una vez que esta lista, ella las pone en los frascos, pone el sello, ajusta fuertemente la tapa en el lugar, y pone los frascos cerrados a hervir en agua. Entonces ella espera a que los sellos se activen. Ella ha hecho esto docenas de veces con cientos de frascos. En todo este tiempo nunca la he visto sellar un frasco vacio; a menos que el frasco este lleno de fruta, no se pone el sello. Dudo que alguien, de los miles que envasan frutas cada año, haya alguna vez, sellado un frasco vacio. Debe haber algo que preservar o el sello no tiene ningún significado. El sellamiento de los convenios del templo es similar. Cuando nos casamos en los altares del templo, El Señor, desde un punto de vista, nos da un frasco vacio. Entonces nos instruye que lo llenemos con los maravillosos frutos de un matrimonio recto. Lo llenamos de amor, compromiso, perdón, gozo, paz y senderos compartidos; lo llenamos de todas las cosas de la vida, los buenos frutos. A medida que guardamos los convenios, volviendo a renovarlos al trabajar por los mu***os, el frasco empieza a llenarse. A medida que crecemos y nuestro amor se profundiza, deseamos conservar por siempre todo lo bueno que hemos atesorado.
Nuestra permanencia en el convenio permite al Señor poner el sello en nuestra relación de convenio y preservar los frutos de nuestra rectitud por toda la eternidad. Esto es similar para todos los convenios del templo. Nadie sella un frasco vacio; ni el Señor sella convenios vacios. Primero debe haber “fruto que conservar”.
Después de la cita seguía esta nota de nuestros amigos:
“En el templo, se les dio un frasco vacio como presente. Los matrimonios eternos no se hacen en el altar. Se hacen por las cosas que harán juntos y el uno por el otro. Deseamos que pasen su vida llenando su frasco con todas las dulces cosas de su vida juntos.
Con amor y los mejores deseos para su matrimonio
Los Snyder