17/05/2026
Un vistazo de lo que fue una de las últimas reuniones de " Jóvenes y Adolescentes "
TEMA: BULLYING.
El bullying no es algo nuevo, pero en este tiempo se ha vuelto más visible y doloroso, especialmente entre jóvenes y adolescentes.
La Palabra de Dios nos muestra claramente que el maltrato, la burla y la humillación no forman parte del corazón de alguien que conoce a Dios.
La Biblia dice:
“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación” (Efesios 4:29).
Esto nos recuerda que nuestras palabras tienen poder: pueden sanar o destruir.
También está escrito:
“El hombre perverso levanta contienda, y el chismoso aparta a los mejores amigos” (Proverbios 16:28).
El bullying divide, hiere relaciones y deja marcas profundas en el corazón.
Jesús fue muy claro en cómo debemos tratar a los demás:
“Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos” (Mateo 7:12).
Este principio derriba completamente cualquier actitud de burla o maltrato.
Además, Dios tiene un corazón especial por el que sufre:
“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón” (Salmos 34:18).
El joven que es víctima de bullying no está solo; Dios ve, escucha y está cerca.
Y para quienes han sido heridos, hay esperanza:
“El sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas” (Salmos 147:3).
Reflexión final:
El bullying no es solo un problema social, es un reflejo de corazones que necesitan a Dios. Como jóvenes cristianos, estamos llamados a ser luz, a cuidar nuestras palabras y a levantar al que está caído. Porque un encuentro real con Dios cambia la manera en la que tratamos a los demás.