28/02/2018
Tantas fueron las preocupaciones, las noches sin dormir, el miedo a pensar que no llegaríamos a la mitad de esto, el tener que hacer grandes cosas con pocos medios fue un verdadero reto que honestamente creíamos no poder cumplir... El enemigo en estas ocasiones aprovecha para irrumpir con sus artimañas, pero agarrados del mejor proveedor lo hicimos. Él lo hizo.
Gracias a Dios una y mil veces más porque como siempre sobrepasó nuestras expectativas, su espíritu santo visitó el corazón de todas aquellas personas que formaron el equipo de esta noche, y nos unificó regalándonos la misma pasión de hacer realidad "Mi don pa' Dios". Desde la escenografía, sonido, boletas, ministerios, animadores, hasta aquellas personas que no pudieron estar en físico pero sabemos que su alma estuvo allí siempre.
Es de mucha bendición sentir que el objetivo de ésta actividad triunfó para gloria de Dios, siempre será un buen momento para quitarle el sueño a aquellos dones que se han quedado dormidos por mucho tiempo.
Gracias señor, gracias equipo, gracias iglesia!