El comienzo de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Bella Vista data desde 1926. Maria Busatto de Quadro, residente en la localidad de Bella Vista, viajando en tren, se vio acompañada por una sra, para ella desconocida. La misma le habló y le dio un mensaje de esperanza y salvación, ya que la había visto llorando, pues ella tenía tres de sus hijitos internados y muy enfermos, esta sra. (la her
mana Fresquet) la invita a la iglesia de Palermo y junto a varios hermanos oran por ella y por sus hijos, pues una hija había mu**to, pero los otros tres por gracia de Dios fueron sanados. Quadro ofrece su casa para que allí se realicen los primeros cultos de alabanza a Dios y estudio de su Palabra. La familia Quadro con sus ocho hijos por muchos años mantienen en la calle La Plata la primer iglesita que luego se trasladaría a la calle Av. En la década del 50 comienzan las reformas del viejo edificio que se transforma en el templo actual, en esa época pasaron por allí los pastores Sittner, Aichman, Pablo Gomez y otros, le sigue el recordado y gran pionero Pr. Juan Busso casado con Ana Quadro (los dos llamados al descanso pero sus obras aquí siguen). Desconocemos la fecha exacta cuando se organizó como iglesia, pero si son recordados con mucho cariño aquellos hombres y mujeres que dieron sus vidas construyendo el templo y sosteniendo espiritualmente la iglesia a través de los años. En agosto de 1979 el Pr. Juan Busso fue llamado al descanso después de dieciocho años de servicio, le siguieron los pastores Miguel Alvarez, Benjamín Bustos, Osvaldo Cayrus, Ruben Luis, Jose Hage, Daniel Wengrovsky, Daniel Justed, Eduardo Pereira, Fernando Muller, Roberto Gigliotti, Alberto Marucco, Miguel Acevedo, Juan Sagua, Rolando Bernhardt, Raúl Brunelli, Marcelo Marcote, Raúl Kruse, Alejandro Benegas y actualmente Pablo Miroló. La Iglesia de Bella Vista se caracterizó siempre por su intensa actividad misionera, cumpliendo así el mandato de Jesús a sus discípulos. Por lo tanto, siente la gran satisfaccion de ver en la Iglesia de San Miguel Centro a su hija dilecta, grande, hoy cabeza de distrito, la que al inaugurarse, se llevó más de cincuenta miembros de sus filas. Lo mismo ocurre al abrirse la Iglesia de San Miguel Oeste, José C. Paz Centro y José C. Paz Sur. Es la madre silenciosa y humilde que ve crecer y engrandecerse a sus hijos y los hijos de sus hijos para servir al Señor. También esta iglesia ha dado muchos profesionales al servicio de la comunidad, como médicos, enfermeros, profesores, maestros, músicos. Agradecemos a Dios por su conducción a través de todos estos años. Por tantas veces que se manifestó en este lugar. Por tantos milagros y oraciones contestadas. Por la esperanza, inspiración, ánimo y paz que recibieron tantas personas sinceras que llegaron a este lugar buscando un significado para sus vidas y un poco de luz en sus existencias.
¡Hasta aquí nos ayudó Jehová!