08/10/2020
Carlo murió a la edad de 15 años, y aún así él sentía que ya había cumplido con su proyecto de vida, estar siempre unido a Jesús.
Carlo, consciente de sus talentos y de sus grandes conocimientos en la informática, dedicó toda su vida a trabajar para que todos podamos vivir la gloria de Dios aquí en la tierra.
Su trabajo no paró de dar frutos, frutos que hasta el día de hoy nos siguen interpelando en nuestras maneras de vivir nuestra fe y también en cuáles son las cosas por las que decidimos trabajar.
Sin dudas, la cercanía de Carlo con nosotros los jóvenes es muy provechosa, porque podemos ver a través de él, que es posible llevar una vida comprometida con Dios y al servicio de los demás, en nuestras realidades cotidianas y en nuestros ámbitos preferidos, como las redes sociales.
No morir siendo copias, es la invitación que Carlo nos deja. Elegir poner nuestros talentos al servicio como él, puede ser una de las vías. Usar la creatividad para evangelizar en nuestros espacios, con nuestros amigos, es otra de las propuestas de este Ciberapóstol. Vivir nuestra fe siendo auténticos y originales jóvenes comprometidos, llenos de la felicidad que nos brinda el seguir a Cristo y sentirnos llenos de su amor.
Morir siendo originales o copias, ¿qué elegís vos?.
Alabado sea Jesucristo.