Congregación Evangélica San Antonio - IERP

Congregación Evangélica San Antonio - IERP Congregación Evangélica San Antonio. Perteneciente a la Iglesia Evangélica del Río de la Plata. Fundada el 2 de noviembre de 1913.

“…los discípulos se habían reunido con las puertas cerradas… Jesús entró y, poniéndose en medio de los discípulos, los s...
24/05/2026

“…los discípulos se habían reunido con las puertas cerradas… Jesús entró y, poniéndose en medio de los discípulos, los saludó diciendo: ¡Paz a ustedes! Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y ellos se alegraron de ver al Señor. Luego Jesús les dijo otra vez: Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes. Y sopló sobre ellos, y les dijo: Reciban el Espíritu Santo. A quienes ustedes perdonen los pecados, les quedarán perdonados…” Juan 20,19-23

Hoy celebramos Pentecostés, la fiesta del Espíritu Santo. Espíritu que hace presente al Cristo resucitado en medio de la comunidad de fe reunida. Comunidad de fe que recibe la paz y es librada del miedo y el encierro. Espíritu que es viento, como el viento que mandó Dios sobre el Mar Rojo para secarlo y hacer pasar a los israelitas por en medio del mar, liberándolos de la esclavitud del faraón y de Egipto; o como ese otro viento que el mismo Dios hizo soplar sobre un montón de huesos áridos para traerlos a la vida, según nos refiere el profeta Ezequiel. Espíritu que habita en medio nuestro por la fe y el amor, y, como viento impetuoso, moviliza a la comunidad adormecida en el camino fecundo del testimonio y compromiso. Testimonio a favor del Evangelio. Compromiso para con el Reino. Espíritu que posibilita el perdón, por eso da vida, porque es vida y todo lo alienta y todo lo anima. Espíritu que, presente en medio nuestro, nos fortalece y nos consuela; da paz y posibilita la presencia de Cristo en nuestras vidas, en todo momento, en todo lugar. Espíritu que torna la amarga tristeza en fecunda alegría.

24/05/2026
“El cuerpo humano, aunque está formado por muchos miembros, es un solo cuerpo. Así también Cristo. Y de la misma manera,...
23/05/2026

“El cuerpo humano, aunque está formado por muchos miembros, es un solo cuerpo. Así también Cristo. Y de la misma manera, todos nosotros, judíos o no judíos, esclavos o libres, fuimos bautizados para formar un solo cuerpo por medio de un solo Espíritu; y a todos se nos dio a beber de ese mismo Espíritu.” 1 Corintios 12,12-13

Escribe el pastor Alfredo J. Velázquez: “El bautismo cristiano, que tiene la forma de una ablución ceremonial (como el bautismo precristiano de Juan), es un signo que nos viene de Dios para simbolizar la purificación interna y la remisión de los pecados, la regeneración que obra el Espíritu y la nueva vida y la presencia permanente del Espíritu Santo como el sello de Dios que testifica y garantiza que la persona va a estar guardada y segura en Cristo para siempre. El bautismo contiene estos significados porque primera y fundamentalmente, simboliza la unión con Cristo en su muerte, sepultura y resurrección, y esta unión con Cristo es la fuente de todo otro elemento de nuestra salvación. El énfasis más común del bautismo es presentar un símbolo de unión con la persona de Cristo. Esto implica que el bautismo en aguas señala la unión que experimentan los creyentes con la muerte y resurrección de Cristo. Pero para que esto sea posible es necesario la intervención directa del Espíritu Santo. En la teología paulina la conexión del bautismo con el Espíritu y el cuerpo presenta una dimensión comunitaria que está sujeta a la cabeza que es Cristo. El bautismo entonces sumerge a los creyentes en el cuerpo de Cristo, formando una comunidad de fe, que camina y vive en el poder del Espíritu Santo.”

“Hay diferentes maneras de servir, pero todas por encargo de un mismo Señor.” 1 Corintios 12,5“Cuentan que en la carpint...
22/05/2026

“Hay diferentes maneras de servir, pero todas por encargo de un mismo Señor.” 1 Corintios 12,5

“Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El ma****lo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¡Pues hacía demasiado ruido! El ma****lo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo. …el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con el resto de las herramientas. Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro que siempre se pasaba la vida midiendo a los demás según su propia medida, como si fuera él la única herramienta perfecta. En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el ma****lo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un fino mueble. Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo: Señores y señoras, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. La asamblea encontró entonces que el ma****lo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto. Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.”

“Entonces Pedro se puso de pie junto con los otros once apóstoles, y con voz fuerte dijo: Judíos y todos los que viven e...
21/05/2026

“Entonces Pedro se puso de pie junto con los otros once apóstoles, y con voz fuerte dijo: Judíos y todos los que viven en Jerusalén, sepan ustedes esto y oigan bien lo que les voy a decir. Éstos no están borrachos como ustedes creen, ya que apenas son las nueve de la mañana. Al contrario, aquí está sucediendo lo que anunció el profeta Joel, cuando dijo: Sucederá que en los últimos días, dice Dios, derramaré mi Espíritu sobre toda la humanidad; los hijos e hijas de ustedes comunicarán mensajes proféticos, los jóvenes tendrán visiones, y los viejos tendrán sueños.” Hechos 2,14-17

Se cuenta que cierta vez “Nikos Kazantzakis, el famoso escritor griego, autor de ‘Zorba, el griego’ y ‘La última tentación de Cristo’ entre otros, conoció una vez a una persona que había aprendido a tratar a todo el mundo como hermano, que le marcó para el resto de sus días. Cierta vez que estaba de visita en la Isla de Creta, Nikos vio a una anciana con una cesta repleta de higos. Al pasar a su lado, la mujer dejó la cesta en el suelo y sacó un par de higos hermosos, que le dio al escritor. Éste le preguntó: ¿Acaso la conozco yo a usted? Ella le miró sorprendida y contestó: No, hijo. Ni yo a usted. ¿Acaso tengo que conocerte para regalarte algo? Eres un ser humano como yo ¿verdad? ¿Y no te parece esto razón suficiente?” No hay sueño más maravilloso, visión más agradable, mensaje más profundo, que el que tarde o temprano todos nos sintamos cercanos al otro, a la otra. La utopía del reino ya ha comenzado a cumplirse en Jesús, el Hombre Nuevo.

“Cuando llegó la fiesta de Pentecostés, todos los creyentes se encontraban reunidos en un mismo lugar. De repente, un gr...
20/05/2026

“Cuando llegó la fiesta de Pentecostés, todos los creyentes se encontraban reunidos en un mismo lugar. De repente, un gran ruido que venía del cielo, como de un viento fuerte, resonó en toda la casa donde ellos estaban. Y se les aparecieron lenguas como de fuego que se repartieron, y sobre cada uno de ellos se asentó una. Y todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu hacía que hablaran.” Hechos 2,1-4

Se cuenta que cierta vez “un maestro estaba impartiendo una de sus clases a un grupo de discípulos reunidos al aire libre. En un momento de profunda meditación y silencio uno de sus alumnos pidió la palabra y preguntó: ¿Maestro como puedo saber a dónde dirigir mis pasos? Donde el viento te guie, respondió aquel. Y agregó: Cuando sople, solo extiende tus brazos y déjate llevar.” Espíritu que como viento nos impulsa a la acción. A veces tímida y lentamente, como esa brisa suave apenas perceptible, otras, de manera impetuosa como viento fuerte. Espíritu que nos permite tener hoy la fuerza necesaria de vivir con autenticidad nuestro compromiso cristiano. El que nos permite estar abiertos a la mejor comprensión del Evangelio, para vivirlo con la misma intensidad con que la vivió nuestro Señor Jesucristo. El que nos enseña y recuerda el mensaje de Jesús trayendo al presente el acto salvífico de Dios, su propuesta de vida. El que ahora hace carne en nosotros a todo hombre y toda mujer que con ansias espera la Palabra que lo llene y satisfaga. Por eso, una vez más, dejemos que el viento sople, extendamos nuestros brazos y dejémonos conducir siempre en la tarea.

“Mientras yo exista y tenga vida, cantaré himnos al Señor mi Dios. Quiera el Señor agradarse de mis pensamientos, pues s...
19/05/2026

“Mientras yo exista y tenga vida, cantaré himnos al Señor mi Dios. Quiera el Señor agradarse de mis pensamientos, pues sólo en él encuentro mi alegría.” Salmo 104,33-34

Friedrich Nietzsche, filósofo, poeta y músico alemán, escribió lo siguiente en ‘Así habló Zaratustra’: “Siempre hay algo de demencia en el amor. Pero siempre hay también algo de razón en la demencia. Y también a mí, que soy bueno con la vida, paréceme que quienes más saben de felicidad son las mariposas y las burbujas de jabón, y todo lo que entre los hombres es de su misma especie. Ver revolotear esas almitas ligeras, locas, encantadoras, volubles, eso hace llorar y cantar a Zaratustra. Yo no creería más que en un dios que supiese bailar. Y cuando vi a mi demonio lo encontré serio, grave, profundo, solemne: era el espíritu de la pesadez, él hace caer a todas las cosas. No con la cólera, sino con la risa se mata. ¡Adelante, matemos el espíritu de la pesadez! He aprendido a andar: desde entonces me dedico a correr. He aprendido a volar: desde entonces no quiero ser empujado para moverme de un sitio. Ahora soy ligero, ahora vuelo, ahora me veo a mí mismo por debajo de mí, ahora un dios baila por medio de mí.” Un Dios que danza e invita a danzar, y, en medio del baile, la alegría. Baile como sinónimo de vida, vida entregada y conjugada en el amor, de vida comprometida. Por eso mi canto, mi alabanza, mi alegría. Mientras viva danzaré la misma vida, la danza de la mesa extendida, del abrazo generoso, de vida compartida. La danza de Aquél que danzó primero cuando venció el madero.

“¡Cuántas cosas has hecho, Señor! Todas las hiciste con sabiduría; ¡la tierra está llena de todo lo que has creado!” Sal...
18/05/2026

“¡Cuántas cosas has hecho, Señor! Todas las hiciste con sabiduría; ¡la tierra está llena de todo lo que has creado!” Salmo 104,24

“En un tiempo muy antiguo en un país muy lejano, al fondo de un valle siempre envuelto en niebla, surgía una ciudad llamada Sombra, donde todo era gris y sin color. Hasta las flores tenían colores pálidos. Sus habitantes nunca habían visto el azul del cielo, ni el dorado del sol. La luna y las estrellas les eran desconocidas. Habían oído hablar del sol, la luna y las estrellas en leyendas antiguas, pero no creían que fuesen verdaderas. Nuestras luces de las casas son mucho más hermosas que eso que llaman estrellas, afirmaban. En el fondo, sostenían los sesudos filósofos de Sombra, éste es el mejor de los mundos posibles. Y las gentes los creían, porque se habían acostumbrado. Pensaban que los otros mundos sólo existían en la mente de los poetas y en el delirio de los locos. Los ancianos decían a los adultos: Fuera de nuestro valle no hay absolutamente nada. Todo es desolación. Los adultos repetían a sus hijos: Cuanto hay de bello, se encuentra aquí, en nuestro valle. ¡Las leyendas son pura invención! Los niños creían a sus padres. Y, cuando ellos llegaban a adultos y ancianos, decían lo mismo a sus hijos y nietos... Hasta que uno de los vecinos se empeñó en afirmar lo contrario. Pero todos le hicieron la vida imposible, lo tacharon de loco y lo crucificaron a las afueras del pueblo por perturbar la paz.” Desde entonces, hay muchos que se niegan abrir los ojos para apreciar la belleza de la creación, pues, prefieren seguir encerrados sobre sí mismos.

“A los que escogiste del mundo para dármelos, les he hecho saber quién eres. Eran tuyos, y tú me los diste, y han hecho ...
17/05/2026

“A los que escogiste del mundo para dármelos, les he hecho saber quién eres. Eran tuyos, y tú me los diste, y han hecho caso de tu palabra. Yo te ruego por ellos… Yo no voy a seguir en el mundo, pero ellos sí van a seguir en el mundo, mientras que yo me voy para estar contigo. Padre santo, cuídalos con el poder de tu nombre, el nombre que me has dado…” Juan 17,6.9.11

Jesús está próximo al martirio, antes de eso tiene un gesto de profunda misericordia para con sus discípulos: Intercede por aquellos a los cuales se dispone a dejar solos ante el mundo. A estos que les han sido dado, les reveló el amor que Dios tiene para con el mundo, amor que se manifiesta en su propio envío para procurarle la salvación. Estos han recibido el mensaje y lo han guardado fielmente. Han llegado a reconocer que todo lo que Dios le ha dado proviene efectivamente de Él, y, este conocimiento, les ha venido por haber recibido con fe las palabras de Jesús. Ahora deberán testimoniar al mundo esta buena nueva, y lo harán de hacer solos. Por eso el ruego del maestro: Cuídalos con el poder de tu nombre. Jesús no pide para que los discípulos sean librados de este mundo sino todo lo contrario. Sabe que, quien cree, debe vivir su fe entre las dificultades y los tropiezos de la vida. Por eso ruega, para que ese grupo de fieles testigos pueda estar preparado y ser fortalecido para manifestar plenamente su gloria como Señor y Salvador; visibilizando al mundo, en cada gesto, en cada palabra, el rostro misericordioso y amoroso de Dios. Amén.

“…después que ustedes hayan sufrido por un poco de tiempo, Dios los hará perfectos, firmes, fuertes y seguros. Es el mis...
15/05/2026

“…después que ustedes hayan sufrido por un poco de tiempo, Dios los hará perfectos, firmes, fuertes y seguros. Es el mismo Dios que en su gran amor nos ha llamado a tener parte en su gloria eterna en unión con Jesucristo.” 1 Pedro 5,10

Más de una vez en nuestras vidas de fe nos preguntamos: ¿Por qué sufrimos? ¿Por qué Dios permite el sufrimiento? ¿Por qué la enfermedad y la muerte? Pensamos que el sufrimiento es consecuencia de nuestro propio pecado, siendo Dios un Dios de bondad y misericordia, al romperse esa relación y alejarnos de Él nos acercamos al pecado que produce ese sufrimiento. Sufrimos porque esa alianza perfecta que existía con Dios y toda la creación ha sido rota por nuestra causa. Pensamos también que el sufrimiento forma parte de la propia experiencia de este mundo, un mundo donde el dolor, la angustia y el sufrimiento son una inequívoca realidad. Fuese cual fuese la causa de nuestro sufrimiento, la promesa de Dios es que, este nos hará perfectos, firmes, fuertes y seguros. Quien hace esta promesa es Aquél que en su gran amor nos ha llamado a tener parte en su gloria eterna en unión con Jesucristo, a quien Dios, en su amor, quiso que experimentara la muerte para bien de todos (Hebreos 2,9) precisamente para recomponer esa relación rota por el pecado y así poder cargar con nuestro sufrimiento. Por eso, sea cual sea el sufrimiento que estemos sobrellevando la invitación es la de poner nuestra mirada en Aquél que secará todas las lágrimas, y ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento, ni dolor; porque todo lo que antes existía ha dejado de existir (Apocalipsis 21,4).

“…mientras miraban fijamente al cielo… dos hombres vestidos de blanco se aparecieron junto a ellos y les dijeron: Galile...
13/05/2026

“…mientras miraban fijamente al cielo… dos hombres vestidos de blanco se aparecieron junto a ellos y les dijeron: Galileos, ¿por qué se han quedado mirando al cielo? Este mismo Jesús que estuvo entre ustedes y que ha sido llevado al cielo, vendrá otra vez de la misma manera que lo han visto irse…” Hechos 1,10-11

Escribe Mike Brooks: “Hace unos años una mujer murió en un accidente, dejando a sus dos pequeños hijos. Sus padres y abuelos son cristianos, pero nunca se han recuperado de esta pérdida. Ella fue el segundo hijo que perdieron. Su hijo había mu**to unos años antes. Sus palabras suenan en mis oídos: ‘Esto no debería pasar. Esto no es lo que un Dios de amor querría. Este no es el orden natural de las cosas. Un padre nunca debería sobrevivir a sus hijos.’ Los discípulos deben haberse sentido de esta forma también. Jesús estaba con ellos, fue crucificado, retornó y estuvo unos días más con ellos; entonces sorpresivamente Él fue tomado nuevamente. ¿Qué debían pensar? Todo lo que ellos pensaron acerca de cómo debían ser las cosas o cómo serían, se hizo añicos nuevamente. Ellos deben haber estado increíblemente confundidos. Entonces, ¿qué hicieron ellos? Estuvieron de pie mirando fijamente al cielo tratando de entender algo que eran incapaces de comprender. Dos mil años más tarde todavía no entendemos totalmente el significado de aquel acontecimiento. ¿Cómo sería posible que ellos entendieran en medio de esa experiencia? Hay momentos cuando estoy quieto, mirando al cielo asombrado o sobresaltado por algún acontecimiento trágico. Entonces Dios me envía a alguien que me dice ‘¿Por qué estás parado ahí mirando al cielo?’ Es tiempo de moverse, es tiempo de hacer.”

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