25/03/2022
EL LIBRO DE MORMON ES LA CLAVE DE NUESTRO TESTIMONIO DE QUE JESUS ES EL CRISTO EL REDENTOR DE LA HUMANIDAD Y DE QUE SU DOCTRINA Y SU AUTORIDAD ESTAN EN LA TIERRA NUEVAMENTE.
Hay tres formas en que el Libro de Mormón es la clave de nuestra religión. Es la clave en el testimonio de Jesucristo. Es la clave de nuestra doctrina. Es la clave del testimonio.
El Libro de Mormón es la clave en nuestro testimonio de Jesucristo, quien a la vez es la clave de todo lo que hacemos. Con poder y claridad testifica de Su realidad A diferencia de la Biblia, que pasó por generaciones de copistas, traductores y religiosos corruptos que manipularon indebidamente el texto, el Libro de Mormón vino de escritor a lector en un solo paso inspirado de traducción. Por lo tanto, su testimonio del Maestro es claro, puro y poderoso. Pero es más aún que sólo eso. La mayoría del mundo cristiano actual rechaza la divinidad del Salvador. Pone en tela de juicio su nacimiento milagroso, su vida perfecta y la realidad de su gloriosa resurrección. El Libro de Mormón enseña en términos claros e inequívocos la autenticidad de tales hechos. También proporciona la explicación más completa de la doctrina de la Expiación. Verdaderamente, este libro divinamente inspirado es una clave que da testimonio al mundo de que Jesús es el Cristo (véase la portada del Libro de Mormón).
El Libro de Mormón es también la clave de la doctrina de la resurrección. Como mencione anteriormente, el Señor mismo ha declarado que el Libro de Mormón contiene »la plenitud del evangelio de Jesucristo» (D. y C. 20: 9). Eso no quiere decir que contiene todas las enseñanzas, ni toda la doctrina jamás revelada. Más bien, quiere decir que en el Libro de Mormón encontraremos la plenitud de la doctrina que se requiere para nuestra salvación. Y se enseña clara y simplemente a fin de que aun los niños puedan aprender los senderos de salvación y exaltación. El Libro de Mormón ofrece tantas cosas que ensanchan nuestro conocimiento de la doctrina de salvación. Sin él, mucho de lo que se enseña en otras Escrituras no sería tan claro y precioso.
Finalmente, el Libro de Mormón es la clave del testimonio. Al igual que el arco se derrumba si se le quita la piedra angular, así también toda la Iglesia se sostiene, o cae, en base a la veracidad del Libro de Mormón. Los enemigos de la Iglesia entienden esto claramente, y esa es la razón por la que luchan tan arduamente para tratar de desacreditar el Libro de Mormón, porque si pueden lograrlo, el profeta José Smith va incluido. Allí van también nuestra afirmación de que poseemos las llaves del sacerdocio, y la revelación y la restauración de la Iglesia. Pero igualmente, si el Libro de Mormón es verdadero «y millones ya han testificado que han recibido la confirmación del Espíritu de que es en realidad verdadero debe uno aceptar las afirmaciones de la restauración y todo lo que le acompaña.
Si, mis amados hermanos, el Libro de Mormón es la clave de nuestra religión la clave de nuestro testimonio, la clave de nuestra doctrina y la clave en el testimonio de nuestro Señor y Salvador.
La segunda gran razón por la que debemos hacer del Libro de Mormón el centro de nuestro estudio es porque fue escrito para nuestros días. Los nefitas nunca tuvieron el libro, ni tampoco los lamanitas de la antigüedad. Fue escrito para nosotros. Mormón escribió cerca del fin de la civilización nefita. Bajo la inspiración de Dios, quien ve todas las cosas desde el principio, recopiló registros de siglos, escogiendo las historias, discursos y acontecimientos que más nos serian de provecho.
Todos los escritores principales del Libro de Mormón testificaron que escribían para generaciones futuras. Nefi dijo: «Dios el Señor me ha prometido que estas cosas que escribo serán guardadas, y preservadas y entregadas a los de mi posteridad, de generación en generación» (2 Nefi 25:21). Su hermano Jacob, quien lo sucedió, escribió palabras similares: »Porque [Nefi] dijo que la historia de su pueblo debería grabarse sobre sus otras planchas, y que yo debía conservar estas planchas y transmitirlas a mi posteridad, de generación en generación» (Jacob 1:3). Tanto Enós como Jarom indicaron que ellos tampoco estaban escribiendo para su propia gente, sino para generaciones futuras (Enós 1:15-16; Jarom 1:2).
Mormón mismo dijo: »Si, hablo a vosotros, un resto de la casa de Israel» (Moroni 7: 1). Y Moroni, el último de los inspirados autores, realmente vio nuestros días y época. »He aquí», dijo, »el Señor me ha mostrado cosas grandes y maravillosas concernientes a lo que se realizara en breve, en ese día en que aparezcan estas cosas entre vosotros.
»He aquí, os hablo como si os hallaseis presentes, y sin embargo, no lo estáis. Pero he aquí, Jesucristo me os ha mostrado, y conozco vuestras obras» (Mormón 8:33-35).
Si ellos vieron nuestros días, y eligieron aquellas cosas que serían de máximo valor para nosotros, ¿no es eso suficiente razón para estudiar el Libro de Mormón? Constantemente deberíamos preguntarnos: ‘¿Por que inspiró el Señor a Mormón [o a Moroni o a Alma] para que incluyera esto en su registro? ¿Qué lección puedo aprender de esto que me ayude a vivir en esta época?»
Y hay ejemplo tras ejemplo de cómo contestar esta pregunta. Por ejemplo, en el Libro de Mormón encontramos un modelo para prepararnos para la Segunda Venida. Una gran parte del libro se centra en las pocas décadas antes de la venida de Cristo a América. Por medio de un estudio cuidadoso de ese período, podemos determinar por qué algunos fueron destruidos en los terribles juicios que precedieron su venida y que indujo a otros a pararse ante el templo, en la tierra de la Abundancia, y meter sus manos en las heridas de las manos y los pies del Señor.
Del Libro de Mormón aprendemos cómo viven los discípulos de Cristo en tiempos de guerra. Por el Libro de Mormón vemos las iniquidades de las combinaciones secretas expuestas en una gráfica y fría realidad. En el Libro de Mormón encontramos lecciones para enfrentar la persecución y la apostasía.
Aprendemos mucho sobre cómo hacer la obra misional. Y más que nada, en el Libro de Mormón vemos los peligros del materialismo y de poner nuestro corazón en las cosas del mundo. ¿Puede alguien dudar que este libro sea para nosotros y que en el encontremos gran poder, consuelo y protección’
La tercera razón por la cual el Libro de Mormón es de tanto valor para los Santos de los Últimos Días se da en la misma declaración del profeta José Smith, citada anteriormente. Él dijo: »Declaré a los hermanos que el Libro de Mormón era el más correcto de todos los libros sobre la tierra, y la clave de nuestra religión; y que el hombre se acercaría más a Dios por seguir sus preceptos que los de cualquier otro libro (Enseñanzas del profeta José Smith págs. 233-234). Esta es la tercera razón para estudiar el Libro de Mormón. Nos ayuda a acercarnos a Dios. ¿No existe algo muy profundo en nuestro corazón que añore acercarse más a Dios, ser más como El en nuestros quehaceres diarios, sentir su presencia constantemente? Si es así, el Libro de Mormón nos ayudara a lograrlo más que ningún otro libro.
No es sólo que el Libro de Mormón nos enseña la verdad, aunque en realidad así lo hace. No es sólo que el Libro de Mormón da testimonio de Cristo, aunque de hecho lo hace también. Sino hay algo más que eso. Hay un poder en el libro que empezara a fluir a vuestra vida en el momento en que empecéis a estudiarlo seriamente. Encontrareis mayor poder para resistir la tentación; encontrareis el poder para evitar el engaño; encontrareis el poder para manteneros en el camino angosto y estrecho. A las Escrituras se les llama »las palabras de vida» (véase D. y C. 84:85), y en ningún otro caso es eso más verdadero que en el del Libro de Mormón. Cuando empecéis a tener hambre y sed de estas palabras, encontrareis vida en mayor abundancia.
Nuestro amado hermano, el presidente Marion G. Romney, quien celebro sus 89 años el mes pasado y quien sabe por sí mismo del poder que contiene este libro, testifico sobre las bendiciones que pueden llegar a la vida de aquellos que lean y estudien el Libro de Mormón. Él dijo: «Estoy seguro de que si los padres leen el Libro de Mormón en forma regular y con oración, solos y con sus hijos, el gran espíritu de este libro penetrara en sus hogares y morará [entre) ellos; el espíritu de reverencia aumentara y el respeto y la consideración mutuos serán aún mayores, desvaneciéndose [así] el ánimo de contención; los padres aconsejaran a sus hijos con más amor y sabiduría, y los hijos serán más sumisos al consejo de sus padres; la justicia aumentará; la fe, la esperanza y la caridad, que constituyen el amor puro de Cristo, engalanarán nuestro hogar, llevándonos paz, gozo y felicidad» (Liahona, jul. de 1980, pág. 109)
Esas promesas el aumento de amor y armonía en el hogar, un mayor respeto entre padres e hijos, mayor espiritualidad y rectitud-no son promesas vanas, sino es exactamente lo que el profeta José Smith quiso decir cuando declaró que el Libro de Mormón nos ayudará a acercarnos más a Dios.
Conferencia General Octubre 1986 El Libro de Mormón: La clave de nuestra religión presidente Ezra Taft Benson «Es la clave en el testimonio de Jesucristo. Es la clave de nuestra doctrina. Es la cla…