24/06/2025
¡Iglesia de Colombia, despierta y clama por una paz real!
Este es un llamado a la pureza, al Reino, al perdón, a la intercesión y a ser voz de los que no tienen voz.
El grito que falta
Colombia ha llorado por la guerra, pero no ha gemido por el arrepentimiento.
Se han firmado tratados, pero no se ha rendido el corazón nacional ante Dios.
Hay un clamor que falta… y solo puede salir de la Iglesia que lleva el nombre de Jesucristo.
Isaías 58:1
[1] Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado.
La Iglesia ha sido espectadora del conflicto por años, pero Dios la está llamando a ser protagonista de la redención de la nación.
La Iglesia no fue llamada a callar
Ezequiel 3:17
[17] Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oirás, pues, tú la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte.
No somos un club religioso, somos una agencia del Reino de Dios en la tierra.
El silencio de la Iglesia es complicidad. La neutralidad es traición.
Dios está buscando predicadores con columna vertebral espiritual, no diplomáticos del Evangelio.
Proverbios 31:8-9
[8] Abre tu boca por el mudo En el juicio de todos los desvalidos.
[9] Abre tu boca, juzga con justicia, Y defiende la causa del pobre y del menesteroso.
Exaltar el Reino, no a los hombres
Mateo 6:10
[10] Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
No somos defensores de gobiernos humanos, sino embajadores del Reino eterno.
La Iglesia no debe alinearse con la corrupción ni con los violentos, sino con la verdad.
Es hora de orar para que Cristo reine en la Casa de Nariño, en el Congreso, en las Cortes,en los cuarteles, en cada departamento y en el corazón de cada colombiano.
Sin arrepentimiento no hay perdón, y sin perdón no hay paz
2 Crónicas 7:14
[14] si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
La raíz del conflicto en Colombia es espiritual, no solo política o económica.
Se necesita un perdón nacional, pero que venga desde el quebrantamiento, no desde la manipulación.
El evangelio del Reino no negocia con el pecado, lo crucifica.
La intercesión es el arma que el enemigo más teme
Ezequiel 22:30
[30] Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.
El enemigo ha tomado terreno porque la Iglesia ha dejado vacías las torres de intercesión.
La guerrilla no se desarma solo con acuerdos, sino con clamor espiritual que rompa yugos territoriales.
Es tiempo de ayunos nacionales, vigilias por la nación, clamor por los gobernantes y lágrimas por las víctimas.
Justicia, no impunidad disfrazada de paz
Isaías 1:23-26
[23] Tus príncipes, prevaricadores y compañeros de ladrones; todos aman el soborno, y van tras las recompensas; no hacen justicia al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda.
[24] Por tanto, dice el Señor, Jehová de los ejércitos, el Fuerte de Israel: Ea, tomaré satisfacción de mis enemigos, me vengaré de mis adversarios;
[25] y volveré mi mano contra ti, y limpiaré hasta lo más puro tus escorias, y quitaré toda tu impureza.
[26] Restauraré tus jueces como al principio, y tus consejeros como eran antes; entonces te llamarán Ciudad de justicia, Ciudad fiel.
No puede haber paz verdadera si los que gobiernan hacen alianza con estructuras del mal.
Dios está sacudiendo el sistema político, pero espera que su Iglesia se levante con voz profética.
La verdadera paz no viene por decreto, sino por conversión de corazón.
Ministros ¡Levantémonos como voz de los que no tienen voz!
Jeremías 1:9-10
[9] Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca.
[10] Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.
Dios busca profetas con lágrimas, fuego y pureza.
Este no es tiempo para cobardes. Es tiempo para los Elías, Juanes y Esteban que hablan la verdad aunque les cueste todo.
Si tú no hablas, el enemigo ocupará ese espacio.
Si tú no denuncias, Dios buscará otro que sí lo haga.
Iglesia de Colombia
Levántate y resplandece
Isaías 60:1-2
[1] Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.
[2] Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.
¡Colombia está a un clamor de distancia de su redención!
¡La Iglesia debe ser la voz, el altar, el faro y la esperanza!
No más indiferencia. No más cobardía. No más religión sin Reino.
Llamado al altar
1. Llamado a ministros dormidos: ¡Despierten! ¡Vuelvan al fuego!
2. Llamado a intercesores heridos: ¡Súbanse a la torre una vez más!
3. Llamado a la Iglesia Nacional: ¡Tomemos autoridad espiritual sobre Colombia!
4. Llamado al perdón nacional: Clamemos por los violentos, los corruptos y los que no conocen a Cristo.
5. Llamado a clamar por los gobernantes: para que Dios tenga misericordia y les transforme el corazón.
Colombia no será tomada por la oscuridad.
El Cordero ha sido inmolado por esta tierra.
La Iglesia se levanta, el Reino avanza, y
la sangre de los mártires no será olvidada.
¡Colombia será llena del conocimiento de la gloria de Jehová como las aguas cubren el mar!
Habacuc 2:14
Apóstol Luis Sánchez
Ministerio Internacional Conexiones Divinas