01/01/2022
Estoy seguro de que muchos de ustedes están dedicando tiempo el día de hoy para anotar sus buenos propósitos para el año entrante. Permítanme ofrecerles algunas sugerencias:
Primero, tomen la determinación de fortalecer su fundamento espiritual. Esto podría implicar fijar un tiempo y un lugar específicos para estudiar las Escrituras, orar con más frecuencia, hacer que la adoración en el templo sea una mayor prioridad y dejar que Dios prevalezca en todos los aspectos de su vida.
Segundo, tomen la determinación de ser bondadosos con los demás. Cuando el Salvador Jesucristo visitó las Américas, tal como está registrado en el Libro de Mormón, una de las primeras cosas que enseñó fue la necesidad de eliminar la contención en nuestra vida. Así que, por favor, sean compasivos, comprensivos, lentos en juzgar y prestos para perdonar.
Tercero, tomen la determinación de actuar con decisión. Al Señor le encanta el esfuerzo; al Señor le encanta la constancia; al Señor le encanta la firmeza. Y aunque sin duda de vez en cuando no daremos la medida, nuestros esfuerzos persistentes por escucharlo y seguir la inspiración que Él nos da nos ayudarán a “fortalecer[nos] en el Espíritu” (Mosíah 18:26).
Que Dios los bendiga, mis queridos amigos, y que este sea un maravilloso año de propósito y posibilidades para todos nosotros.