Escuela de la Fe

Escuela de la Fe Formando a Ministros Competentes del Nuevo Pacto.

Las ‘Buenas Noticias’ lo son, no sólo parecen serEl predicar y enseñar que alguien:- Es salvo por la perfecta obra de Cr...
22/08/2026

Las ‘Buenas Noticias’ lo son, no sólo parecen ser

El predicar y enseñar que alguien:

- Es salvo por la perfecta obra de Cristo pero que ‘seguirá salvo si no hace malas obras, y si las hiciera tiene que hacer una obra de confesión de pecados’, producirá en el oyente la duda acerca de su salvación. Siempre que alguien depende de sus propias obras habrá lugar para la duda. La verdad es que Cristo tomó nuestro lugar, pagó por nuestra desobediencia y nos hizo aceptos con Su obediencia; tenemos seguridad de salvación eterna, porque estamos en Él.

- Es sano por las llagas de Cristo pero que ‘sólo recibirá su sanidad si hace la buena obra de perdonar’, producirá en el oyente la duda acerca de su sanidad. Siempre que alguien depende de sus propias obras habrá lugar para la duda. La verdad es que Cristo tomó nuestro lugar, pagó por nuestra desobediencia y nos hizo aceptos con Su obediencia; tenemos seguridad de sanidad, salud y vida eterna, porque estamos en Él.

21/08/2026

DIOS QUIERE QUE ESTÉS SANO (de Andrew Wommack)
Parte 10/10

Simplemente no hay duda de que Jesucristo proveyó la sanidad en la expiación y que Dios quiere que estés sano. De hecho, la palabra griega sozo que se traduce como "salvar" más de 300 veces en el Nuevo Testamento, también se usa para describir la sanidad. Significa salvar, restaurar, o sanar. Un ejemplo clásico del uso de la palabra sozo se encuentra en el libro de Santiago:

Santiago 5:14-15 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. 15 Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.

Es obvio que es el cuerpo físico lo que va a ser sanado. Algunos en nuestro tiempo han tratado de separar la salvación y la sanidad al decir que la salvación es para todos, pero la sanidad es un accesorio, como si costara algo extra. Eso no es verdad La Biblia sin lugar a dudas enseña que Jesucristo murió para perdonar tus pecados. Tú eres tan sano por Su herida como eres perdonado y hecho justo por Su sacrificio.

Jesucristo no te infligiría una enfermedad como tampoco te conduciría a pecar. Él quiere que estés sano así como también quiere que seas perdonado por tus pecados. El primer paso para recibir sanidad es saber sin lugar a dudas que Dios quiere que estés sano. Tú tienes que entender que Dios no solamente es capaz de producir sanidad, sino también que Él quiere sanarte a ti. Una vez que entiendes esto, será fácil creer con tu corazón cuando oras por la sanidad, y visualizarte sano.

20/08/2026

DIOS QUIERE QUE ESTÉS SANO (de Andrew Wommack)
Parte 9/10


Como ya vimos, la religión distorsionada tratará de confundir el asunto haciendo mención de que hay Cristianos que mueren a causa de la enfermedad - incluso algunos de los que creían que Dios iba a sanarlos. La religión distorsionada concluye que seguramente no era la voluntad de Dios sanar a la gente en esos casos - en vez de aceptar la posibilidad de que la sanidad estaba disponible pero, por alguna razón, esas personas no fueron capaces de apropiársela y de tomar ventaja del poder sanador de Dios. En vez de tomar el riesgo de lastimar a alguien, o de aceptar algo de responsabilidad, la religión distorsionada le echa la culpa a Dios.

Yo no sé por qué no todos los que creen en la sanidad sanan, pero sí sé que no es la culpa de Dios. Cualesquiera que sean las preguntas sin respuestas que tengamos sobre la sanidad, esas preguntas no cambian el hecho de que la voluntad expresa de Dios, como se ve en la vida de Jesucristo y como está escrito en la Palabra, es que Dios quiere que estés sano. Jesucristo pagó por la enfermedad en la expiación para que tú puedas estar sano, y hoy por todo el mundo un sin fin de personas son sanadas por el poder de Dios.

La Biblia pone la sanidad de tu cuerpo y el perdón de tus pecados en la misma categoría. Es un paquete completo. Inclusive ambas cosas aparecen juntas en el mismo versículo:

Salmos 103:2-3 Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. 3 Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;

1 Pedro 2:24 Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando mu***os a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

19/08/2026

DIOS QUIERE QUE ESTÉS SANO (de Andrew Wommack)
Parte 8/10

Esta audaz declaración dice que por las llagas de Jesucristo somos sanados. Aquí es donde la religión distorsionada mete su cuchara con su acostumbrada confusión y trata de darle un sentido espiritual a este versículo diciendo que solamente somos sanados en nuestros corazones. La religión distorsionada dice que esto significa que en tu corazón y tus emociones tú fuiste sanado del dolor y la pena del pecado. Es verdad decir eso, pero no es toda la verdad. Sí, Jesucristo vino para liberarnos emocional y espiritualmente, pero Él no se detuvo allí. Estos versículos también se refieren a la sanidad de nuestros cuerpos. El Evangelio de Mateo no cuenta cómo la gente le llevaba a sus enfermos a Jesús y Él los sanaba a todos (mostrando Su deseo de sanar a todo el mundo), y luego hace referencia a una exacta profecía, diciendo:

Mateo 8:17 Para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.

Jesucristo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias en Su cuerpo en la cruz. Es una parte de la expiación del Señor Jesucristo que tú seas sanado. Jesucristo no quiere que estés enfermo como tampoco quiere que peques.

18/08/2026

DIOS QUIERE QUE ESTÉS SANO (de Andrew Wommack)
Parte 7/10

Leí un artículo acerca de los recientes terremotos en Haití que exploraba algunas preguntas en relación a esa tragedia, y a lo difícil que es comprender que algo tan terrible pudiera suceder. En ese artículo se citaron varias personas que dijeron que el terremoto era el castigo de Dios para esa nación por su relación con el vudú y por otros problemas de esa sociedad. El autor decía que se le había echado tanto la culpa a Dios por esa tragedia que eso estaba minando la fe de muchos haitianos.

El artículo contenía una fotografía muy conmovedora. Se podían ver docenas y docenas de cadáveres apilados en un montón muy alto, lo cual indicaba el gran costo en vidas humanas, y ese montón se había sometido a las llamas como parte de un esfuerzo drástico para detener la propagación de la enfermedad. Enfrente del fuego, la imagen de una anciana que pasaba por allí quedó en la foto como si el tiempo se hubiera detenido. Ella debe de haber metido su mano en su bolsa y sacado su Biblia justo antes de que se tomara esa foto. Aunque su brazo fue captado en una fotografía estática y no en un video, la acción era clara ella estaba arrojando su Biblia en ese montón de cadáveres que se estaban quemando. No es sorprendente ver que la gente rechaza a Dios cuando le dicen que Él es el culpable de la muerte y el dolor en sus vidas.

Jesucristo "anduvo haciendo bienes". Es bueno estar sano - es malo estar enfermo. La enfermedad no es una bendición de Dios enviada para hacerte un santo. La enfermedad es un ataque del diablo. Algunas veces es algo totalmente demoníaco y tiene un origen espiritual, otras veces es el resultado de vivir en un mundo caído, pero la enfermedad y la tragedia nunca son de Dios. Jesucristo por su gran amor, tomó nuestro pecado y nuestra enfermedad sobre Su cuerpo en la cruz. La Palabra de Dios es muy clara en este punto:

Isaías 53:4-5 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

17/08/2026

DIOS QUIERE QUE ESTÉS SANO (de Andrew Wommack)
Parte 6/10

Creer equivocadamente que Dios aprueba la enfermedad, el dolor, y el sufrimiento va a afectar la revelación que tienes de Su amor. Vincular a Dios con la enfermedad es propaganda del enemigo. La idea detrás de esa propaganda es que si tú repites una mentira varias veces, la gente empezará a creerla. Aunque tú puedas ver la falacia, la mentira puede incorporarse a tu sistema de creencias porque después de un tiempo empiezas a pensar que debe de haber algo de verdad en lo que escuchas vez tras vez. La religión distorsionada menciona que Dios nos ama, pero luego pasa a decir que Dios hace que los bebés se enfermen, o que le impone cáncer a la gente porque Él los ama y quiere enseñarles algo. Eso no es amor.

Imagínate que un hombre tuviera el poder de imponerte un cáncer, o de causar un dolor agotador, o de infligir deformaciones a los bebés. Después de hacer esas cosas, nadie confiaría en él ni supondría que lo hizo por amor. No existe ni una nación civilizada sobre la faz de la tierra que no lo enjuiciara con todo el rigor de la ley. Un hombre como ése sería arrojado a la prisión por actos criminales. Aun así la religión distorsionada está tratando de decir que Dios causa la tragedia porque Él te ama. Es una mentira que se ha repetido con tanta frecuencia que la gente ha empezado a creerla.

La fuerza destructora de esta mentira te impide reconciliar el amor de Dios con el concepto de que Dios usa la enfermedad como un instrumento didáctico. En lo más profundo de tu corazón, sea que lo entiendas o no, eso va a afectar tu relación con Dios y tu capacidad para comprender lo mucho que Él te ama. Tú no puedes culpar a Dios por causar la tragedia en tu vida y al mismo tiempo confiar en Él con todo tu corazón.

TU BIBLIOTECA MENTALY Jesús, conociendo los pensamientos de ellos, dijo: «¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?» (...
17/08/2026

TU BIBLIOTECA MENTAL

Y Jesús, conociendo los pensamientos de ellos, dijo: «¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?» (Mateo 9:4).

¿Sabías que tenemos mucha más responsabilidad sobre nuestro destino de lo que la mayoría de la gente imagina? Lo que sucede en tu vida tiene mucho que ver contigo: tus decisiones, tus palabras, tus pensamientos y la estructura de tu mente. Gran parte de lo que llega a ser tu vida es obra de tu propia mente.

El Señor Jesús planteó una pregunta impactante en el pasaje inicial: «¿Por qué razonas de la manera en que lo haces?». Esa pregunta toca la raíz de los desafíos de muchas personas. Su razonamiento es la causa de su ruina. Razonas como lo haces debido a la información que has recibido a lo largo del tiempo. Esta es tu biblioteca mental: los «libros» en los estantes de tu mente.

Los pensamientos que has absorbido, las cosas que has escuchado y las ideas que has aceptado son lo que ha moldeado tu vida. Eres el producto de la información que has asimilado. No puedes pensar más allá de lo que has escuchado y en lo que has meditado constantemente. Por eso, meditar en la Palabra es vital para todo cristiano. Más allá de refinar y elevar tu mente, esto resulta en una prosperidad y un éxito inagotables e innegables (lee Josué 1:8 AMPC, 1 Timoteo 4:15 AMPC).

Algunos dicen escuchar la Palabra, pero sin meditación, neutralizan su impacto con pensamientos e influencias contrarias. El Señor Jesús dijo que la gente anula la Palabra de Dios mediante sus tradiciones (Marcos 7:13): creencias e ideas transmitidas por la sociedad, la crianza y el entorno. Pero la meditación templa y sincroniza tu mente con la Palabra.

Por lo tanto, sé intencional con lo que permites entrar en tu mente, en tu biblioteca mental. Eres un reflejo de tus pensamientos: Proverbios 23:7 dice: «Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él...». Así que llena tu corazón con la Palabra hasta que se convierta en la fuerza dominante de tu manera de pensar. Permite que ella moldee tu razonamiento, tus respuestas y tu cosmovisión. No dejes tu mente al azar; edifícala con la Palabra.

Oración / Confesión

Amado Padre, te doy gracias por Tu Palabra, que renueva mi mente y moldea mi vida. Guardo mis pensamientos y me entrego a la Palabra, permitiendo que domine mi manera de pensar y guíe mis decisiones. Rechazo toda influencia que contradiga Tu verdad; camino en sabiduría y mi vida produce resultados que Te glorifican, en el nombre de Jesús. Amén.

Para profundizar
Romanos 12:2; Josué 1:8 AMPC; Filipenses 4:8

ERES UN SER ESPIRITUALY que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y ruego a Dios que todo vuestro espíritu, a...
14/08/2026

ERES UN SER ESPIRITUAL

Y que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y ruego a Dios que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo sea preservado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo (1 Tesalonicenses 5:23).

Para vivir eficazmente como cristiano, necesitas comprender tu verdadera naturaleza e identidad. Si te defines solo por lo que ves en el espejo o por lo que sientes en tu cuerpo, te limitarás al ámbito natural. Pero la Palabra revela algo más profundo: eres un ser espiritual, creado a imagen de Dios, que vive en un cuerpo y se expresa a través de un alma.

Esto es fundamental para comprender tu vida en Cristo. La Biblia dice: "...el cuerpo sin el espíritu está mu**to..." (Santiago 2:26). Tu verdadero "yo" es el espíritu. El cuerpo es la casa donde habita el espíritu. Cuando el espíritu se marcha, el cuerpo deja de funcionar. Puede incluso conservar su forma completa, pero carece de vida, pues la persona real —el espíritu— ya no está allí.

Por eso no debes relacionarte con la vida a través de los sentidos; vive desde adentro hacia afuera. No intentes llegar a Dios externamente; relaciónate con Él desde tu espíritu; estás vivo para Él en tu espíritu. Jesús dijo: "...lo que es nacido del Espíritu, espíritu es" (Juan 3:6). Cuando naciste de nuevo, tu espíritu fue recreado. No te convertiste en espíritu; siempre has sido espíritu. Pero ahora eres un espíritu nacido de Dios, vivo con vida eterna.

El apóstol Pablo también afirma: "Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz" (Romanos 8:6). Tu vida fue diseñada para vivirse desde el espíritu, no desde los sentidos. Muchos enfrentan dificultades porque son más conscientes del cuerpo que del espíritu; ¡no! Vive desde tu espíritu. Habla desde tu espíritu.

Tu espíritu conoce a Dios; es en tu interior donde reside la luz de Dios; es en tu interior donde habita el Espíritu Santo. Eres un mismo espíritu con el Señor. La Biblia dice: "Pero el que se une al Señor, un mismo espíritu es" (1 Corintios 6:17). Vive consciente de que eres un ser espiritual, vivificado por la vida de Dios. Por tanto, hoy, manifiesta Su naturaleza y la plenitud de Su vida en tu interior.

Oración / Confesión

Amado Padre, eres grande y digno de toda alabanza; gracias por la vida de Cristo en mí. Vivo para Ti y para las realidades del Reino. Vivo desde mi espíritu, manifestando Tu vida y Tu naturaleza; por eso camino en victoria, dominio y excelencia, en el nombre de Jesús. Amén.

Para profundizar en el estudio
Hebreos 12:9; 1 Pedro 3:4; Juan 3:6

13/08/2026

DIOS QUIERE QUE ESTÉS SANO (de Andrew Wommack)
Parte 4/10

Enseñar que Dios usa la enfermedad para lograr sus objetivos hace que la gente baje la guardia y que acepten algo que en realidad es del diablo. Las Escrituras dicen que aquellos a quienes Jesucristo sanó eran oprimidos por el diablo, no por Dios. El mandato de Dios para nosotros es claro:

Santiago 4:7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Algunas cosas en la vida son de Dios. Otras cosas son del diablo. Se supone que debemos someternos a Dios, y resistir al diablo. Cualquiera que deduzca equivocadamente que la enfermedad es de Dios se está sometiendo al diablo en vez de resistirlo. Es importante saber cuándo someterse y cuándo resistir.

La religión distorsionada es el origen de mucha confusión. Reemplaza una relación dinámica con Dios, por medio de Jesucristo, con el cumplimiento de reglas y reglamentos. En el caso de la sanidad, la religión distorsionada enseña que la enfermedad es una bendición disfrazada, y que Dios la usa para llenarte de humildad o para hacerte una mejor persona. Eso es llamar a lo malo bueno, y a lo bueno malo. En resumidas cuentas, esta confusión hace que aceptes al diablo y te impide recibir sanidad de parte de Dios.

Es obvio que la enfermedad no va a huir de ti mientras tú la aceptes. Tú tienes que resistir al diablo para hacer que éste huya.

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