03/18/2026
Así que, primero que nada, soy una persona sencilla de campo, un refugiado y sin aprender. No sé cómo proveer para el futuro. Pero esto sí lo sé con certeza, que antes de caerme bajo, era como una piedra tendida en lo profundo del barro. Entonces vino el poderoso y en su misericordia me sacó, me levantó y me colocó en la parte superior del muro. Es por eso que debo gritar en voz alta a cambio del Señor por sus grandes obras, aquí y ahora y para siempre, que la mente humana no puede medir.