04/05/2026
TODO ESTO OCURRIÓ AQUEL GLORIOSO DOMINGO DE SU RESURRECCIÓN según Marcos 16:2-14.
«Muy de mañana, el primer día de la semana, llegaron al sepulcro cuando el sol ya había salido. Y se decían unas a otras: «¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro?». Cuando levantaron los ojos, vieron que la piedra, aunque era sumamente grande, había sido removida. Entraron en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, vestido con ropaje blanco; y ellas se asustaron. Pero él les dijo: «No se asusten; ustedes buscan a Jesús el Nazareno, el que fue crucificado. Ha resucitado, no está aquí; miren el lugar donde lo pusieron. Pero vayan, digan a Sus discípulos y a Pedro: «Él va delante de ustedes a Galilea; allí lo verán, tal como les dijo"». Y saliendo ellas, huyeron del sepulcro. porque un gran temblor y espanto se había apoderado de ellas; y no dijeron nada a nadie porque tenían miedo. Después de haber resucitado, muy temprano el primer día de la semana, Jesús se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado fuera siete demonios. Y ella fue y se lo comunicó a los que habían estado con Él, que estaban lamentándose y llorando. Cuando ellos oyeron que Jesús estaba vivo y que ella lo había visto, se negaron a creerlo. Después de esto, Jesús se apareció en forma distinta a dos de ellos cuan iban de camino al campo. Y se lo comunicaron a los demás, pero a ellos tampoco les creyeron.
14 Después Jesús se apareció a los once discípulos cuando estaban sentados a la mesa, y los reprendió por su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado.»