08/06/2023
¡Yo creí!
Conozco la enfermedad desde que puedo recordar. Mi mamá, mis abuelos y mis tías, todos recuerdan y me cuentan que yo tenía asma desde que era una bebé. Sufría de asma desde que tengo uso de razón. No me acuerdo de mi sin el asma.
Recuerdo a mis padres corriendo para llevarme al hospital mes tras mes, ¡mucho más veces de las que puedo contar!
Recuerdo los días que estuve en el hospital, las pruebas médicas, los medicamentos, las inyecciones, los líquidos intravenosos que pasaban por mis venas, los tratamientos respiratorios y yo acostada en la cama. Para mí era una forma de vida porque eso es todo lo que recuerdo.
También me acuerdo de mi mamá cargándome cuando tenía 5 o 6 años al consultorio del médico. Era demasiado grande para que me cargaran y sé ahora lo difícil que fue para mi mamá, pero no podía caminar porque también tenía excema detrás de las rodillas y era muy doloroso.
Me dijeron que el asma era emocional, y luego que por alergias, que era la comida, el polvo, el polen, y venían con todas estas explicaciones que a mi corta edad no podía entender. En mis recuerdos habían muchas veces que tenía que estar sola en la habitación debido al asma mientras todos mis hermanos y hermanas jugaban afuera con mis primos.
El aislamiento de estar enferma me hizo una niña introvertida y tímida. Me perdía de participar de muchas cosas debido a que estaba enferma.
Mi asma me duró hasta los 31 años. ¡Sí! ¡Tenía una fecha de expiración!
Yo era una nueva cristiana, una creyente nacida de nuevo, y había comenzado a asistir al Centro Cristiano de Orlando donde Benny Hinn era el pastor. En esa iglesia, literalmente, podías sentir el cielo mismo. La presencia de Dios era tan fuerte y tan tangible que era difícil para muchos estar de pie sin caer bajo la influencia del Espíritu Santo. Debido a que el pastor era un ministro de sanidad de renombre, mi iglesia siempre estaba completamente llena e incluso la gente se paraba en el vestíbulo. ¡Yo estaba tan feliz de saber que Jesús esta vivo y que todavía sanaba a su pueblo! Me preguntaba cuándo sería mi turno.
Pero todos los domingos pasaban y no había sanidad para mí.
Yo oraba y oraba para que Dios me quitara el asma pero no tenía éxito. Como pueden imaginar, era muy difícil estar en una Iglesia en el Ministerio de Sanidad, viendo cómo Dios sanaba a tanta gente y yo todavía sintiéndome enferma. Muchas veces me sentía abandonada.
Paso que un domingo en la madrugada me desperté con otro ataque de asma. No podía respirar y mi esposo estaba desesperado porque ni con mis inhaladores podía respirar. Me quiso llevar nuevamente a urgencias médicas, pero yo esta vez estaba cansada de estar enferma ya que ahora conocía el poder de Dios para sanar. Le dije a mi esposo que me llevara a la iglesia. Que le pediría a alguien que orara por mí. Mi esposo me miró con incredulidad, pero me llevo de todos modos.
Estaba yo sentada en el banco, escuchando la música, al coro y sintiendo la presencia de Dios, y poco a poco me fui sintiendo mejor. Cuando terminó el servicio, fui inmediatamente al frente para que oraran por mi y me encontré con una mujer muy dulce, que trabajaba como compañera de oración. Ella tomó mis dos manos entre las suyas y me preguntó qué quería que Dios hiciera por mí. Le dije con lágrimas en mis ojos que estaba teniendo un ataque de asma y que quería que Dios me sanara. Ella me miró a los ojos y sonrió. Ella me dijo, “¿sabes que ya estás sanada?” ¡Yo me quedé estupefacta!
"¿De verdad? ¿Lo estoy?”, respondí asombrada. Ella me explicó que Jesús ya me sanó hace 2000 años en la cruz. ¡Que por Sus heridas ya yo había sido sanada! Ella solo me bendijo, y me fui muy confundida. Yo estaba que no podía respirar, y con el pecho apretado ... ¿me estaba perdiendo algo? ¿Por qué ella no oró por mí? Me sentí desanimada, triste y confundida. Todavía tenía sus palabras, "ya estás sanada" en mi mente. No me sentía sanada en lo absoluto. Pero si ella me dijo que estaba sanada, ¡entonces lo estaba!
Tuve que llamar a mi trabajo para reportarme enferma toda la semana porque todavía estaba enferma. Pero no le di demasiada importancia. Simplemente acepté que estaba sanada y punto.
El próximo domingo yo estaba de nuevo en la iglesia y estaba sumergida en adoración. Tenía mis manos levantadas cuando de repente sentí el dedo de Dios tocando mi pecho. ¿Cómo sé que fue el dedo de Dios? No puedo explicarlo muy bien pero sentí su dedo saliendo de Su Presencia tocándome. En ese momento sabía, que sabía, que sabía que Dios me había sanado del asma. ¡Era algo sobrenatural! La sanacion estaba ocurriendo en mis pulmones.
Puedo decirte felizmente que desde ese momento nunca más tuve un ataque de asma. ¡Nunca!Ya tengo 63 años y desde los 31 nunca mas tuve otro ataque de asma.
El año pasado me enfermé de Covid-19 y mis pulmones se vieron afectados. Durante tres meses completos tuve problemas para respirar, pero sabía que no era por asma, era ese virus demoníaco que estaba causando estragos en mí. Una vez que me curé, los problemas respiratorios desaparecieron.
Fue Jesús quien me sanó del asma, no ese segundo domingo, sino hace 2000 años en la cruz. Se manifestó cuando levanté mis manos en adoración y me olvidé totalmente de mí y del asma. ¡Servimos a un Dios bueno! En Su soberanía, Él proveyó sanidad para sus hijos e hijas.
El don de los milagros es más para emergencias y para los incrédulos. Yo soy hija del altísimo y fui sanada por mi fe, porque escogí el creer.
¿Eres hijo o hija de Dios? ¿Has nacido de nuevo de Su Espíritu? Entonces, créeme cuando te digo que fuiste sanado en la Cruz. Jesús llevó tus dolores y enfermedades sobre Su cuerpo quebrantado. Él te libró totalmente de todos tus pecados por la sangre que derramó ese día en la cruz. Levanta tus manos en adoración y entrégate a Él. No pienses en ti ni en tus necesidades, solo piensa en Jesús. ¡Deja que el Espíritu te lleve a volar! ¡Oh, cuánto lo amo!
Créeme, no sé cómo ni cuándo se manifestará tu sanidad. Pero tienes que creer con tu corazón que por Sus heridas fuiste ya sanado. ¿Cuando? Cree ahora que fuiste sanado en la cruz hace 2000 años atrás.
¡Conoce está verdad! No pelees con la idea ni trates de razonar, ¡simplemente acéptalo! ¡Recíbelo!
¡Oh, qué día tan glorioso será!
✍️Escrituras para escribir en tu corazón:
“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.”
Isaías 53:5-6 RVR1960
“quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando mu***os a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.”
1 Pedro 2:24 RVR1960
Ahora no podemos verlo, sino que vivimos sostenidos por la fe;”
2 Corintios 5:7 DHH94I
🙏🏻
Si no has aceptado a Jesucristo como tú único salvador y Señor, no esperes y hazlo hoy.
¿Quieres orar conmigo? Repite exn voz alta.
Dios mío, te pido perdón por todos mis pecados. Estoy verdaderamente arrepentido. Te recibo Jesús como mi único salvador y Señor. Eres el único camino hacia nuestro Padre Dios. Eres el único que tienes palabras de vida eterna. Yo te entrego mi vida y mi corazón. Bautízame con tu Espíritu Santo y con fuego y lléname de tu poder. Hazme tu testigo y dame ese lenguaje desconocido para que mi boca pueda comunicarse con mi Padre su perfecta voluntad. ¡Gloria a Dios!
¡Ahora ve y dile de tu salvación a todos los que te encuentres en tu camino! Y busca una iglesia donde se enseñe la Palabra y el Espíritu Santo este presente.
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Recuerda, ¡Jesus es nuestro Señor!