08/04/2026
La vida del Ministro.
El primer Ministerio que Dios le entrega al hombre y a la mujer, es su cónyuge y sus hijos.
Genesis 2:7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.
21 Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.
22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.
23 Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.
24 Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
En mi caminar en el Señor, (desde niña) y estando en el Ministerio, he visto que la gran mayoria de Ministros ponen primero el trabajo en la obra antes que su familia, descuidandola, para cuidar a otros.
Veamos el orden de prioridades:
Primero Dios.
Génesis 6:5 Amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
Segundo: El cónyuge.
El esposo, esposa, e hijos.
Genesis 2:24 Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
Tercero: El trabajo.
Génesis 2:15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.
Cuarto: El Ministerio.
El oficio Ministerial es de suma importancia, pero no se puede anteponer al deber con el cónyuge y el cuidado de los hijos.
Efesios 5:22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor.
25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella
28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.
29 Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia.
1Timoteo 3:4 Que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad
5 (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?);
Lamentablemente parece ser que muchos Ministros desconocen el orden de prioridades establecidas por Dios y por esa causa anteponen el trabajo en la obra antes que el cónyuge, los hijos, dañando con esto al cónyuge y la familia.
Tiempo de ordenar la casa.
Profeta Nohemy Esguerra.