02/08/2022
Dia #8 de nuestra jornada de ayuno y oración de 21 días.
Dios nos ha ministrado en la oración matutina de las 6AM acerca de la cita de Santiago 1:19 Mis amados hermanos, quiero que entiendan lo siguiente: todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar y lentos para enojarse.
La palabra de Dios nos manda a que seamos rápidos para escuchar, para entender lo que se nos quiere comunicar ya sea a través de una enseñanza, conversacion, instrucciones y que seamos lentos para hablar y lentos para enojarnos...
Lentos para hablar: (Todos queremos hablar, todos estamos hablando.)
Creo que en estos tiempos que vivimos, donde todos queremos que se nos escuche pero no estamos dispuestos a escuchar por mucho tiempo porque pareciera que no hubiera tiempo suficiente para escuchar. Las redes sociales son un ejemplo vivo de como la humanidad esta hablando mas y escuchando menos. Ejemplo Sale algo en las noticias y en cuestion de segundo el mundo entero se entera de lo que esta pasando e immediatamente se activan las cuentas en las redes sociales grabando, hablando, dando su punto de vista de lo que creen de la noticia que hace segundos atras acaba de salir. Mi pregunta es: Estas escuchando? estas tomando tu tiempo para escuchar?
Si de verdad estas escuchando, entonces déjame decirte que Dios te ama y que sus planes para tu vida son de bien y no de mal.
Lentos para enojarse:
Quieres saber si te enojas rápido? Observa tu actitud cuando estas en tu carro en la autopista y hay trafico como nunca y la gente esta detras de tocando la bocina y tratando de avanzar pero los carros no avanza cual es tu expression en la cara? cual es tu expresion de palabras? que sientes? O como cuando llegas cansada a tu casa despues de un dia de arduo trabajo y justamente ese dia es el dia que tus hijos decidieron no hacer caso y hacer desorden y por error derramaron la leche sobre el counter. Que sientes? Les gritas? Explotas con palabras duras? Insultas a tus hijos por un error que cometieron?
Vivimos en una ciudad muy movida donde pareciera que todo el mundo anduviera con mal caracter, enojados con la vida, con Dios y con ellos mismos. Pareciera que no hubiera amor sino rencor y amargura. Personas que no valoran la vida de nadie. Ya no se puede salir a las calles seguros porque en cualquier momento algo puede suceder.
Oremos para que Dios nos de un corazon conforme al suyo.