06/19/2026
JESÚS CAYÓ… PERO NUNCA DEJÓ DE AMARTE
Señor Jesús, cuando mis fuerzas se acaben, sé Tú quien me sostenga. Carga mis dolores, sana mis heridas y guía mis pasos. Que en cada prueba recuerde que Tu amor nunca me abandona y que por Tu sacrificio encuentro esperanza, perdón y vida nueva.
“Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero… y por sus heridas habéis sido sanados.”
— 1 Pedro 2:24
Amén.