06/08/2026
NO TEMERÉ, PORQUE TÚ ESTÁS CONMIGO
Amado Jesús, cuando mis fuerzas se acaben y el dolor toque mi corazón, recuérdame que Tu mano sigue sosteniéndome. Sana mis heridas, restaura lo que está roto y transforma mis lágrimas en esperanza. Que Tu preciosa sangre cubra mi vida, mi familia y mi hogar. Donde haya miedo, trae Tu paz; donde haya tristeza, derrama Tu consuelo; donde haya puertas cerradas, abre caminos según Tu voluntad.
Hoy declaro que no caminaré solo, porque Tú estás conmigo. "Aunque pase por el valle más oscuro, no temeré mal alguno, porque Tú estás conmigo" (Salmo 23:4). Tu gracia es más grande que mis errores, Tu misericordia más fuerte que mis caídas y Tu poder mayor que cualquier batalla.
Jesús, toma mi mano, fortalece mi fe y guía mis pasos cada día.
Amén.