05/31/2026
Damos gracias a Dios por permitirnos vivir momentos tan hermosos de convivencia entre hermanos. No solo compartimos alimentos, juegos y sonrisas, sino también el gozo de estar unidos como familia en Cristo. Estos momentos nos recuerdan que la iglesia no solo se edifica dentro del templo, sino también cuando compartimos con amor, sencillez y alegría.
La Palabra de Dios dice:
“¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!”
Salmo 133:1 — RVR1960
Gracias, Señor, por este tiempo tan especial. Que cada convivencia fortalezca más nuestros lazos, nuestro amor fraternal y nuestro deseo de seguir sirviéndote unidos.