06/12/2026
“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán.”
— Isaías 43:2
Hay momentos en la vida en los que las olas parecen demasiado grandes, las pruebas demasiado fuertes y el camino demasiado difícil. Pero nunca olvides que Jesús no te llama a caminar por un lugar donde Su gracia no pueda sostenerte.
Si Dios te llevó a esa temporada, Él también te dará la fuerza para atravesarla. Si te llamó a enfrentar esa batalla, también caminará contigo en medio de ella. No estás solo en la tormenta; la mano que calmó el mar sigue siendo la misma que hoy te sostiene.
Cuando sientas que te hundes, mira a Cristo. Cuando el miedo quiera dominar tu corazón, aférrate a Sus promesas. Porque la presencia de Dios no siempre te libra de la tormenta, pero siempre te acompaña a través de ella.
La misma mano que levantó a Pedro de las aguas está extendida hacia ti. Confía, persevera y sigue adelante. Jesús no te soltará en medio del camino.
¡Tu milagro puede estar al otro lado de la tormenta!