04/27/2026
La TCC Funciona, es una herramienta seria, estructurada, probada.
Pero hay algo que en consulta se hace evidente: La mente no cambia de forma sostenida si sigue respondiendo a una identidad equivocada.
Porque la mente no piensa en el vacío.
Piensa desde lo que cree que eres.
Entonces puedes cuestionar pensamientos,
reestructurarlos, aplicar todo “bien”…
y aun así volver al mismo punto.
No por falta de capacidad.
Sino por coherencia interna.
Por eso no empezamos por la mente.
Empezamos más abajo.
“Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios; hombre y mujer los creó.”
Génesis 1:27 NVI
Tenemos que volver a nuestro origen: En el principio Dios creó la tierra y le dio propósito, dijo Dios que la tierra produzca vegetación, semillas y árboles con semilla que den fruto.
Al mar, le dió una orden que se llene de animales marinos.
Y al hombre lo creó a su imagen y semejanza…
Entonces entendemos que así como la semilla solo va a producir en la tierra; los animales marinos van a existir en el mar.
Así el hombre no puede existir sin Dios no puede cumplir su propósito sin Dios en el centro de su vida.
Es por eso que debemos llevar a las personas a tener a Jesus en el centro de sus vidas, y ser guiados por Su Verdad Absoluta, y no por las filosofías humanas.
Porque si la base cambia,
la mente deja de defender lo que antes necesitaba sostener.
Y aquí es donde todo cobra sentido: No necesitas reconstruirte cada vez que fallas.
No empiezas desde cero.
No tienes que ganarte una identidad que ya está definida.
La estabilidad no viene de tu desempeño,
viene de Cristo, que no cambia.
“porque nadie puede poner un fundamento diferente del que ya está puesto, que es Jesucristo.”
1 Corintios 3:11 NVI
“»Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca.”
Mateo 7:24-25 NVI