16/06/2015
DIOS HA SIDO JUSTO CONTIGO...
Tienes motivo para hacer notorias las obras de Dios; esas obras que SIN MERECERLAS ha hecho y continuará haciendo en ti.
Dios desde siempre ha gobernado con sabiduría y poder todos tus acontecimientos, aun aquellos que aparentemente se salieron totalmente de control, aquellos que nunca entendiste y sigues sin entender.
Has comprendido que la actividad de Dios sobre ti es una realidad innegable que te envuelve constantemente.
Acuérdate de cada hecho maravilloso en el que Dios intervino a tu favor aunque no existieran razones para que los merecieras. Hechos saturados de su GRACIA y MISERICORDIA, y dignos de ser testificados...
Acuérdate de aquellas ocasiones en las que ya no podías levantarte, y la mano misericordiosa de Dios intervino oportunamente. ¿Acaso lo merecías?
Acuérdate cuando tus esperanzas estaban totalmente perdidas, y en el momento menos pensado todo cambió repentinamente a tu favor. ¿Acaso lo merecías?
Acuérdate cuando en aquella desesperación saturada de angustia clamaste a Dios y su respuesta no se hizo esperar. ¿Acaso lo merecías?
Dios ha sido JUSTO y MISERICORDIOSO contigo; no porque lo hayas merecido, sino por haber creído en la obra que Jesucristo hizo a tu favor al morir por ti en la cruz. “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9). Es por GRACIA de Dios que has alcanzado JUSTICIA y MISERICORDIA por medio de Jesucristo, NO por tus méritos y capacidades.
Es por la JUSTICIA y la MISERICORDIA de Dios que no solo tienes derecho a las bendiciones presentes, sino aquellas eternas que traspasan las fronteras del universo.