02/08/2026
La vida en comunidad también se construye alrededor de una mesa.
En el carisma carmelita aprendemos que la oración nos une a Dios, el servicio nos fortalece y la fraternidad nos recuerda que somos familia. Compartir una comida, una sonrisa y una conversación también es una forma de agradecer los dones que Dios nos regala. Porque seguir a Cristo no es solo orar y trabajar; también es celebrar la vida, cultivar la amistad y disfrutar de la presencia de quienes caminan con nosotros.
"Miren qué bueno y agradable es que los hermanos vivan unidos." (Salmo 133,1) 👫🙏💖