05/09/2017
“Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.”
Efesios 2:10| NTV
~ Me fascina tanto esta traducción de este versiculo. Somos la obra maestra de Dios. Recuerdo que hace algunos meses traje este versiculo en un mensaje para los jovenes de mi iglesia, lo traje mediante un drama con mi papa Edgar. Desde ese entonces este mensaje ha impactado mi vida de una forma sobrenatural, y no solo eso, cada segundo Dios vuelve y me lo confirma, ya sea mediante otras predicaciones o en fotos como la de aqui abajo.
Y es que yo no se ustedes, pero muchas veces yo no me imagino ser esa "Obra maestra de Dios" y mucho menos siento que lo soy. ¿Yo? ¿Con todas las veces que le he fallado? ¿Con todas las veces que le he dado la espalda? ¿Ser su obra maestra? Me parece imposible. Pero durante esta batalla, el Señor me lleva a Jeremias 18:1-6. A la casa del Alfarero. Ahí el me recuerda que yo soy simplemente barro en sus manos, que ahora mismo me estoy mirando al espejo con mis ojos carnales, y no estoy mirando con los ojos espirituales lo que el esta haciendo en mi. No estoy viendo que detras de todas mis fallas hay un proposito, no estoy viendo que en cada tropiezo, el vuelve y me toma en sus manos y con mucha calma vuelve a darme la forma que el quiere que yo tenga. Hay algo que se nos hace bien dificil, puedo decir que a todo el mundo, y es dejar que el Señor nos moldee. Recuerdo que en el mensaje que traje, Yo tenia una discusión con Dios y le decia que era lo que tenia que moldear en mi y que no, tenia guille de "alfarero", cuando la realidad es que yo no lo soy. Y cuando nos ponemos en esta posición lo que esto hace es atrasar los propositos de Dios en nuestra vida, el decirle que tiene que dejar o quitar nos pone a nosotros mismo como tropiezo ante lo que Dios quiere hacer. Estamos limitando a un Dios que no tiene limites. Joven que me lees, no le pongamos "pero" al Señor, y mucho menos tomemos guille de alfarero. Mejor rindamonos antes sus pies y dejemos que él nos de la forma que él nos quiere dar. Recuerden que aunque no lo sintamos, no lo parezcamos, las personas a nuestro alrededor se encarguen cada segundo de decirnos que NO lo somos... SI SOMOS LA OBRA MAESTRA DE DIOS. Aunque nuestra vida parezca en estos momentos una obra de Picasso, que aunque muy valiosa, muchos no logran ver su belleza, ahí debemos analizar y abrir nuestros ojos espirituales y comenzar a vernos como lo que somos UNA OBRA MAESTRA DEL MEJOR ARTISTA EN EL UNIVERSO.
-Elisha S. Jiménez (sept. 2016)