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El CORAZÓN DEL EVANGELIO(Devocional 26-02-2022)LEE LA PALABRA DE DIOS:Isaías 53: 1-6ESCUCHA:Todos nosotros nos descarria...
26/02/2022

El CORAZÓN DEL EVANGELIO
(Devocional 26-02-2022)

LEE LA PALABRA DE DIOS:
Isaías 53: 1-6

ESCUCHA:
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Isaías 53: 6

REFLEXIONA:
Esto, por supuesto, es el corazón mismo del evangelio, las buenas nuevas. Jesús tomó nuestro lugar. Como dice Pedro: “Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero” (1 Pedro 2:24a). Él tomó nuestros pecados y pagó el precio por ellos. No tenía pecados propios, y las Escrituras cuidadosamente hacen constar el hecho de que Jesús mismo era sin pecado. No estaba sufriendo por Sus propias transgresiones, sino por los pecados de otros. Un escritor lo dijo bastante bien: “Fue por mí que Jesús murió, por mí y por un mundo también así de pecaminoso y así de lento en devolver Su amor. Y Él no esperó a que yo fuera a Él; me amó cuando estaba yo en lo peor. Nunca tuvo que haber mu**to por mí si yo le hubiese podido amar primero”.

Ese es el problema, ¿no es cierto? ¿Por qué no le amamos primero? ¿Por qué es que sólo podemos aprender a amar a nuestro Señor una vez que hemos presenciado Su sufrimiento, Su intensa agonía en nuestro lugar? Es por causa de nuestras transgresiones, como declara este pasaje. Nos han impedido el reconocer el obsequio divino de amor que debería estar en cada corazón humano.

El pecado es una enfermedad que ha afligido a toda la humanidad. No podemos entender la profundidad de la depravación humana hasta que no vemos la terrible agonía por la cual pasó nuestro Señor, contemplar las horas de oscuridad y oír el terrible gemido huérfano: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27:46). Todo esto nos presenta lo que realmente somos. Muchos de nosotros pensamos que somos gente decente, gente buena. No hemos hecho, quizás, algunas de las terribles cosas que han hecho otros. Pero cuando vemos la cruz de Jesús, nos damos cuenta de la profundidad del mal en nuestros corazones y entendemos que el pecado es una enfermedad que se ha infiltrado a toda nuestra vida. El hombre, que fue creado a la imagen de Dios y vivió una vez la gloria de su madurez, está ahora magullado y deteriorado, enfermo y quebrantado, su conciencia arruinada, su entendimiento defectuoso y su voluntad debilitada. La integridad genuina y la resolución a hacer lo correcto han sido completamente socavadas en todos nosotros. Sabemos que esto es verdad. No es de sorprendernos, entonces, que este versículo sea la mejor noticia: “Mas él fue herido por nuestras rebeliones”. Los cardenales que Él sufrió fueron el escarmiento que nosotros merecíamos, pero fue puesto sobre Él.

No hay forma de leer esto y no ver que nuestro Señor es el gran Sustituto divino por la maldad del corazón humano. Sólo podemos apropiarnos esto personalmente por la admisión honesta declarada en el versículo 6: “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino”. ¡Qué cierto es esto de cada uno de nosotros! ¿Quién puede declarar algo al contrario? Yo me crié en Contamana, un pueblo pequeño a orillas del río Ucayali, críabamos ovejas, y sé algo sobre las ovejas. Las ovejas son unas criaturas estúpidas y obstinadas. Pueden encontrar un agujero en la valla y salirse, pero no lo pueden encontrar de nuevo para volver a entrar. Alguien tiene que ir a buscarlas cada vez. Qué ciertas son las palabras: “cada cual se apartó por su camino”.

Frank Sinatra tenía una canción que era muy famosa hace algunos años: “Lo hice a mi manera”. Cuando lo oyes, suena como algo admirable, algo que todo el mundo debería imitar. Nos sentimos tan orgullosos cuando “lo hacemos a nuestra manera”. Pero cuando te vuelves a las crónicas de las Escrituras, encuentras que eso es el problema, no la solución. Todo el mundo está haciendo las cosas “a su manera”, así que tenemos una raza que está en conflicto continuo, siempre luchando los unos con los otros, incapaz de lograr una resolución, porque todos lo hicimos “a nuestra manera”.

La forma de apropiarse la redención de Jesús es admitir que “todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino y luego tratamos de arreglarlo a nuestra manera”, y después creernos la siguiente línea: “mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros”. Él llevó nuestro pecado y tomó nuestro lugar.

APLICA A TU VIDA:
El problema del pecado nos pone a todos en la misma necesidad de redención. Jesús murió por todos nosotros, para que pudiéramos ser libres de no vivir más por nosotros mismos sino con alabanza y gratitud por Su muerte expiatoria. ¿Despreciamos con nuestras vidas esta asombrosa gracia?

ORA:
Gracias, Señor, por tomar mi propio castigo sobre Ti mismo. Perdóname por aquellas ocasiones en las que todavía busco hacer las cosas a mi manera en vez de a Tu manera. En el nombre de Jesús. Amén.

LOS PELIGROS DE LA PROSPERIDAD(Devocional 14-02-2022)LEE LA PALABRA DE DIOSIsaías 39ESCUCHASe regocijó con ellos Ezequía...
14/02/2022

LOS PELIGROS DE LA PROSPERIDAD
(Devocional 14-02-2022)

LEE LA PALABRA DE DIOS
Isaías 39

ESCUCHA
Se regocijó con ellos Ezequías y les mostró la casa de su tesoro: la plata y el oro, las especias, los ungüentos preciosos, toda su casa de armas y todo lo que se hallaba en sus tesoros. No hubo cosa en su casa y en todos sus dominios que Ezequías no les mostrara. (Isaías 39:2)

REFLEXIONA
Adulado por los cumplidos de Babilonia, el rey confió en estos embajadores a pesar de que Isaías había hablado muy claramente de la amenaza que estos representaban: lo que Babilonia representaba en términos espirituales y cuál sería su destino final. Pero el rey ignoró las palabras de Isaías, así como hoy en día tantos ignoran las claras advertencias de las Escrituras.

Así que Isaías vuelve a visitar a Ezequías. El viejo profeta le dice al rey: “Veo que tienes visita. ¿Quiénes son estos hombres?”. “Oh”, contesta Ezequías, “son embajadores de Babilonia, el gran poder al Este. Esta superpotencia ha reconocido nuestro diminuto reino, y eso me hace sentirme orgulloso y respetado”. Sin duda le había enseñado la carta a su mujer, exclamando: “Mira, querida, el rey de Babilonia se ha fijado en nosotros”. Al preguntarle Isaías lo que les había enseñado a estos embajadores, Ezequías responde: “Les enseñé todo lo que tenemos: los tesoros, todas nuestras defensas, todo”.

Isaías a continuación da una predicción de cuál será el resultado de la necedad del rey: “Oye palabra de Jehová de los ejércitos: ‘He aquí vienen días en que será llevado a Babilonia todo lo que hay en tu casa, lo que tus padres han atesorado hasta hoy; ninguna cosa quedará, dice Jehová. De tus hijos que saldrán de ti y que habrás engendrado, tomarán, y serán eunucos en el palacio del rey de Babilonia’” (Isaías 39:5b-7).

Lo que esto nos enseña es que la prosperidad es una mayor amenaza que la adversidad. Cuando somos desafiados, atacados e insultados, naturalmente queremos correr al Señor para que Él sea nuestro defensor. Ah, pero cuando se nos ofrece una nueva posición, con un sueldo más alto, y para poder aceptarlo tenemos que apartarnos a nosotros mismos y a nuestras familias de las influencias que nos han formado moral y espiritualmente, o cuando nuestro trabajo es de tal naturaleza que nos separa del tiempo que deberíamos pasar buscando primeramente el reino de Dios, es entonces cuando estamos siendo expuestos sutilmente a la trampa de Babilonia. Todos hemos conocido a gente que ha caído en esta trampa, perdiendo su vitalidad espiritual a veces durante años porque no ha hecho caso de las advertencias en cuanto a seducción del mundo.

Alexandr Solzhenitsin contó como una vez había tenido un amigo íntimo mientras estaba preso en el Gulag. Estaban de acuerdo en todo. Disfrutaban las mismas cosas, les gustaba discutir los mismos temas. Solzhenitsin pensó que su amistad duraría toda la vida. Se quedó pasmado, sin embargo, cuando a su amigo se le ofreció una posición privilegiada en el sistema penitenciario y él la aceptó. Ese fue el primer cambio en su amigo que al final le vio convertirse en un torturador que diseñaba horribles y crueles tormentos contra los prisioneros soviéticos. Solzhenitsin describió el temor en su propio corazón cuando se dio cuenta de que las decisiones simples, hechas en un momento, ante una oferta de prosperidad, pueden arruinar una vida, mientras el ataque personal y el insulto no pudieron hacer que uno perdiera la fe.

La mayor prueba de la fe viene no cuando recibimos noticias que nos ofenden, nos insultan, o parecen amenazar nuestras vidas. Más bien, deberíamos tomar las ofertas de prosperidad y bendición y exponerlas ante el Señor, y escuchar Sus sabias palabras al evaluar lo que se nos está ofreciendo.

APLICA A TU VIDA
¿Medimos nuestro valor por la ganancia mundana? ¿Y si ganáramos el mundo entero pero perdiéramos nuestras almas? ¿Necesitamos una revaluación radical de nuestra identidad?

ORA
Gracias, Padre, por el claro destello de la sabiduría de Tu palabra en cuanto a las amenazas a mi vida. Ayúdame a acordarme de que tengo un enemigo que puede atacar mi fe abiertamente, o puede venir con la seducción de lo que parece una oferta de mayor prosperidad, mejores condiciones o más honor. Concédeme la sabiduría para evaluar tales amenazas Señor. En el nombre de Jesús. Amén.

EL ORIGEN Y LA NATURALEZA DEL PECADO(Devocional 09-02-2022)LEE LA PALABRA DE DIOS:Isaías: 14: 3-23ESCUCHA:¡Cómo caíste d...
09/02/2022

EL ORIGEN Y LA NATURALEZA DEL PECADO
(Devocional 09-02-2022)

LEE LA PALABRA DE DIOS:
Isaías: 14: 3-23

ESCUCHA:
¡Cómo caíste del cielo, Lucero, ¡hijo de la mañana! Derribado fuiste a tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: “Subiré al cielo. En lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono…”. Mas tú derribado eres hasta el seol, a lo profundo de la fosa. Isaías 14:12-13a, 15

REFLEXIONA:
Este versículo describe una figura supernatural que, en el mundo invisible del espíritu, está detrás del reinado terrenal de Babilonia. Aquí estamos viendo lo que es llamado “la caída de Satanás”. Lucero, el ángel más brillante y bello de los ángeles de Dios, el que estaba más cercano a Su trono, estaba tan extasiado con su propia belleza que se rebeló contra el gobierno de Dios y por consiguiente se convirtió en el adversario, Satanás. Aquí se ve cómo al final se le manda a las profundidades del abismo.

Estamos mirando claramente más allá de los acontecimientos de la tierra a aquel mundo espiritual que gobierna esos acontecimientos. Pablo nos dijo que “no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12). El gran rey de maldad es responsable de toda injusticia humana. Es por esto que las naciones se enfurecen, por lo que no podemos conseguir la paz entre los hombres al nivel del consejo humano. Debemos tener en cuenta a estos seres sobrenaturales que están detrás de las acciones equivocadas de los hombres.

En este pasaje aprendemos cuál es el origen de la naturaleza del pecado. La raíz del pecado es el egocentrismo. Esto es lo que está tras el narcisismo de los días en que vivimos. Los medios de comunicación constantemente presionan a la gente a que se cuide a sí misma; hablan de “mis derechos, mis deseos, mis planes. ¿Qué le s**o yo a todo esto?”. Esta filosofía es la que, como un fermento, no hace más que agitar la olla de las relaciones internacionales, que hace que hierva una y otra vez con guerras y conflictos.

La naturaleza del pecado es el jugar a ser Dios en nuestro pequeño mundo. No importa si eres un creyente o no, lo que constituye el pecado es creerse que uno mismo está en control de su propio destino, que uno lo tiene todo para manejar la vida. Primera de Juan 3:8 dice que “el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio”. El jugar a ser Dios es la naturaleza del pecado. Es una experiencia extremadamente placentera que nos encanta.

Un hombre de negocios que era cristiano escribió sobre su propia experiencia: “Es mi orgullo el que me hace independiente de Dios. Es atractivo el sentir que soy el dueño de mi destino. Yo estoy encargado de mi propia vida; yo llevo la batuta; yo lo hago todo solo. Pero esa sensación es mi deshonestidad básica. No puedo hacerlo yo todo solo. No puedo depender sólo de mí mismo finalmente. Dependo de Dios incluso para mi próximo aliento. Es deshonesto el fingir que soy más que un hombre pequeño, débil y limitado. El vivir independiente de Dios es un autoengaño. No es cuestión de que el orgullo sea una pequeña característica desafortunada y que la humildad sea una pequeña virtud atractiva. Lo que está en juego es mi integridad psicológica interna. Cuando soy vano, me estoy mintiendo a mí mismo sobre lo que soy. Estoy fingiendo ser Dios y no hombre. Mi orgullo es la alabanza idólatra de mí mismo; y esa es la religión nacional del infierno”.

APLICA A TU VIDA:
Cuando somos cómplices a sabiendas con la filosofía de Satanás: “¿Qué le s**o yo a esto?”, ¿estamos considerando las consecuencias personales y relacionales? ¿Cuál es el fermento en la olla de las relaciones internacionales?

ORA:
Perdóname, Padre, por aquellas áreas de mi vida donde mi orgullo reina todavía, perdóname, Padre, por aquellas áreas de mi vida que aun no te las he entregado y renunciado, perdóname, Padre, por el orgullo que gobierna mi vida, haciéndome creer que yo lo puedo todo, perdóname, Padre, por oír tu voz cuando me hablas de distintas maneras haciéndome ver mi pecado. Ayúdame, Padre, quiero volver a ser tu hijo(a), ayúdame, Padre, quiero volver a depender de ti, confiar en ti, mirarte solo a ti. En el nombre de Jesús. Amén.

UN LUGAR DE LIMPIEZA(Devocional 05-02-2022)LEE LA PALABRA DE DIOS:Isaías 7:1-14ESCUCHA:Entonces dijo Jehová a Isaías: ―S...
05/02/2022

UN LUGAR DE LIMPIEZA
(Devocional 05-02-2022)

LEE LA PALABRA DE DIOS:
Isaías 7:1-14

ESCUCHA:
Entonces dijo Jehová a Isaías: ―Sal ahora al encuentro de Acaz, tú y Sear-jasub, tu hijo, al extremo del acueducto del estanque de arriba, en el camino de la heredad del Lavador, y dile: “Cuídate y ten calma; no temas ni se turbe tu corazón a causa de estos dos cabos de tizón que humean, por el ardor de la ira de Rezín y de Siria, y del hijo de Remalías”. Isaías 7:3-4

REFLEXIONA:
Se nos dice el lugar exacto al cual Dios dirigió al profeta cuando hizo esta declaración frente al rey. Probablemente leas esto pensando que esto es tan sólo una dirección trivial que Dios le dio. Pero esto es muy significativo. A Isaías se le dijo que fuera “al extremo del acueducto del estanque de arriba, en el camino de la heredad del Lavador”; que se pusiera en pie en ese sitio exacto y que le diera esta declaración al rey Acaz. ¿Qué significa todo eso? Ahí en ese sitio, y sólo allí, el profeta debía informar al rey Acaz que no tenía nada que temer de los dos ejércitos que amenazaban a la ciudad de Jerusalén. Eran sólo “cabos de tizón”, y no eran ninguna amenaza en absoluto. El relato declara que la liberación ocurriría dentro de los próximos sesenta y cinco años. Y todo ocurrió tal y como fue predicho.

Al leer este pasaje debemos recordar la peculiar naturaleza de la comisión de Isaías. En el capítulo 6 fue mandado a su pueblo con un mensaje muy extraño. Dios le dijo: “Ve y habla a este pueblo, pero habla de tal manera que oirán lo que dices, pero no lo entenderán, y verán de lo que hablas, pero no lo comprenderán”. Aquí se nos da una pista que Isaías debe profetizar en un lenguaje un tanto críptico y de doble significado.

Esta palabra sobre “el extremo del acueducto del estanque de arriba, en el camino de la heredad del Lavador” es un buen ejemplo de esto. La palabra estanque en hebreo también significa “bendición”. Es obvio por qué un estanque de agua sería llamado una bendición. En una tierra que es seca y sedienta, cualquier estanque de agua demostraría ser una bendición. Así que la palabra tiene dos significados. La palabra “arriba” significa más que un estanque localizado en el nivel superior. También significa “el Altísimo”. Así que el segundo significado que tenemos es la frase “la bendición del Altísimo”. Este estanque es un manantial de agua, localizado en la ladera oeste de la vieja ciudad de David, que fluía hacia abajo mediante un acueducto a la ciudad. Al final de este acueducto, se vaciaba a un pequeño estanque, y era en este lugar exacto donde al profeta fue dicho que debía estar.

Al mismo tiempo, ese también era el camino por el cual llegó allí: “el camino de la heredad del Lavador”. Un camino o una senda en las Escrituras es siempre una ascensión. En Isaías 35 es llamado “Camino de Santidad”, así que tiene que ver con rectitud y con restauración moral. Esto también es reforzado por el hecho de que llevaba a “la heredad del Lavador”. La heredad estaría en el lugar de lavado. Así que podemos ver por qué un estanque, el cual estaba al final de un acueducto de agua bajando de un manantial superior, también sería el lugar donde la gente lavaría su ropa. Es aquí que Isaías debía estar.

Cuando consideramos los significados, vemos por qué el profeta fue enviado a donde estos dos sitios se encuentran: era el sitio donde venía de arriba el camino de restauración y de lavado, y se encontraba con el fluido hacia abajo del canal de bendición del Altísimo. ¿Qué simbolizaría eso? Del Nuevo Testamento sabemos que eso sólo podía describir al Señor Jesús mismo. Él es “el extremo del acueducto, el canal de bendición del Altísimo”. Él es también “el camino de restauración”, la ascensión hacia arriba que trajo al profeta a ese lugar. Todo esto es una bella descripción poética de Jesús mismo.

APLICA A TU VIDA:
“Cuando mis luchas terminan aquí”, las Escrituras desde el principio al final nos ofrecen al Señor Jesucristo como Aquel de quien fluyen todas las bendiciones. ¿Confiamos en Él como nuestra única Fuente de bendición?

ORA:
Gracias, Padre, por la restauración que está disponible en Jesús. Gracias Señor. En el nombre de Jesús. Amén.

Tomado de: RayStedman.org

¡VE!(Devocional 03-02-2022)LEE LA PALABRA DE DIOS:Isaías 6:6-13ESCUCHA:Después oí la voz del Señor, que decía: “¿A quién...
04/02/2022

¡VE!
(Devocional 03-02-2022)

LEE LA PALABRA DE DIOS:
Isaías 6:6-13

ESCUCHA:
Después oí la voz del Señor, que decía: “¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?”. Entonces respondí yo: “Heme aquí, envíame a mí”. Y dijo: “Anda, y dile a este pueblo: ‘Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, pero no comprendáis’”. Isaías 6:8-9

REFLEXIONA:
Cuando Isaías oye que Dios le llama, su corazón responde instantáneamente. A esta hora ha creído lo que Dios ha dicho. Ya no se siente deshecho y contaminado. Creyó que cuando Dios dijo que estaba perdonado realmente estaba perdonado. Ya no se siente indigno o incapaz de servir. Está entusiasmado por ir: “Heme aquí, envíame a mí”.

En el seminario me dijeron que muchos cristianos, cuando oyen la voz de Dios diciéndoles que sirvan, a menudo responden, para parafrasear lo que dijo Isaías: “¡Heme aquí! ¡Manda a mi hermana!”. (¡Esto se aplica especialmente al trabajo misionero!) Tal respuesta muestra que nunca se han sentido realmente perdonados. Nunca han sentido la maravilla y el privilegio de ser utilizados por Dios, la maravilla de ser llamados a servir a la gente necesitada, ya sea que necesiten comida o casa, ya sea que necesiten conocimiento, verdad o amor, o sea una necesidad de ser lavados y perdonados. Pero eso es lo que los cristianos son llamados a hacer. A menudo pienso en las palabras de Peter Marshall: “Muchos cristianos son como hombres vestidos en trajes de buceo que están diseñados para bucear a muchos metros de profundidad, que valientemente se dedican a sacar el tapón de la bañera”. Mucha de la actividad cristiana parece merecerse esa descripción.

Pero Isaías, respondiendo a la llamada de Dios, fue mandado inmediatamente a satisfacer las necesidades de su pueblo. La palabra de Dios es: “¡Ve! Algo maravilloso te ha ocurrido; así que, ¡ve!”.

No vayas si no has tenido una visión de la majestad y la grandeza de Dios, si nunca has oído Su voz hablándole a tu corazón, si nunca has gemido: “¡Ay de mí! Estoy deshecho”. A menos que hayas sentido la purificación de Dios y la gracia restauradora, no vayas. No tendrás nada que decir. No puedes ayudar a nadie al compadecerles y en compartir en su miseria. Mejor debes ir sabiendo lo que ellos necesitan oír, lo cual Dios hablará a sus corazones, como lo ha hablado a tu corazón. Si has sentido eso, entonces puedes decir, como espero que estés diciendo: “¡Señor, heme aquí; envíame a mí!”.

APLICA A TU VIDA:
Cada discípulo de Jesús tiene un mandato para servir a otros en Su nombre. ¿Estamos asintiendo a la llamada y la purificación requerida que nos capacitan para servir tanto con dignidad como con humildad?

ORA:
Padre, concédeme el sentir el toque de las ascuas purificadoras de tu altar en mis labios y en mi corazón, como lo hiciste con Isaías, para que yo pueda ser como el profeta, digno, entusiasmado y disponible para ir. En el nombre de Jesús. Amén.

Tomado de : RayStedman.org

A LA LUZ DE SU MAJESTAD(Devocional 03-02-2022)LEE LA PALABRA DE DIOS:Isaías 6:1-5ESCUCHA:Entonces dije: “¡Ay de mí que s...
03/02/2022

A LA LUZ DE SU MAJESTAD
(Devocional 03-02-2022)

LEE LA PALABRA DE DIOS:
Isaías 6:1-5

ESCUCHA:
Entonces dije: “¡Ay de mí que soy mu**to!, porque siendo hombre inmundo de labios y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos”. Isaías 6:5

REFLEXIONA:
Al observar Isaías la majestad de Dios, su reacción inmediata es verse a sí mismo con una nueva luz. Cuando nos vemos a nosotros mismos a la luz de la grandeza de Dios, entonces es cuando nos damos cuenta de lo lejos que hemos caído de esa maravillosa imagen. Viendo su propia contaminación, Isaías gime: “Soy hombre de labios inmundos”.

Las Escrituras utilizan frecuentemente el símbolo de los labios, la lengua o la boca para revelar lo que está en el corazón. No lo que entra por la boca contamina al hombre. No es lo que comes, lo que te vistes o lo que lees lo que te contamina. Es lo que sale del hombre, de acuerdo a Jesús, “porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias” (Mateo 15:19).

Fíjate en lo que no dice: “¡Ay de mí! Pues soy inútil”. Las Escrituras nunca enseñan que el hombre es inútil. De hecho, Jesús enseñó todo lo contrario. ¡Dijo que era una pena que el hombre ganara el mundo entero, pero se perdiera a sí mismo! Así de valioso es el hombre. Aun el mundo con todos sus reinos, riquezas y gloria, no vale la vida de un solo individuo. Lo que Isaías ve y lo que declara es: “Estoy perdido. Estoy arruinado, contaminado. ¡Ay de mí!”. Hay un momento de temor, un sentido de haber fallado y un gemido de desesperación al ver lo lejos que está de siquiera poder estar al nivel de la integridad y belleza de Dios.

Cuando Isaías vio la majestad de Dios, le sobrevino un ardor en el corazón, un deseo de ser usado por Dios, de tener parte en el glorioso trabajo de Dios. No hay mayor hambre que el hambre de ser utilizado por Dios. Pero cuando Isaías fue consciente de esa hambre, también fue consciente de que no era digno de ser utilizado; lo estropearía todo si lo intentara. Este no es un sentimiento agradable, pero es un sitio de esperanza al que llegar, porque el orgullo es el origen de toda la maldad humana. Toda la agonía de la vida fluye de nuestro sentimiento de que nos merecemos más de lo que estamos consiguiendo. Queremos ser más grandes, mejores, o queremos que se nos note más que a otros. La humildad, por el otro lado, es el origen de toda virtud. La primera de las bienaventuranzas en el sermón del monte corresponde a lo que declara Isaías de sí mismo al ver la majestad de Dios: “Bienaventurados los pobres en espíritu [los que están en bancarrota, los que reconocen que no tienen nada por sí mismos], porque de ellos es el reino de los cielos” (Mateo 5:3). Dios trabaja constantemente en nuestras vidas para que tengamos la misma conciencia que Isaías.

Si te sientes de esta forma, dale gracias a Dios por ello, ya que Dios nunca utiliza a nadie sin antes hacerle consciente de sus propias debilidades. Muchos se encuentran incapaces de hacer lo que quieren. Se sienten impotentes, incapaces de controlar su propio destino. Todos nosotros nos encontramos con momentos de verdad cuando vemos lo que Isaías vio, que la causa de nuestros problemas es nuestra propia contaminación interna. Cuando te veas a ti mismo de esta forma, dale gracias a Dios por ello, porque puede ser tu momento de sanación.

APLICA A TU VIDA:
Ya que el orgullo es el origen de toda maldad y la humildad el origen de toda virtud, ¿estamos ansiosamente eligiendo el valor supremo de un corazón humilde? ¿Tenemos una conciencia creciente de la majestad de Dios?

ORA:
Gracias, Señor, por aquellos momentos en mi vida cuando he estado tan consciente de mi propia debilidad y pecado. Ayúdame a no perder esperanza sino a volverme a Ti para Tu promesa de sanación. En el nombre de Jesús. Amén.

Tomado de : RayStedman.org

¿COMÓ PODEMOS CAMBIAR?(Devocional 02-02-2022)LEE LA PALABRA DE DIOS:Isaías 1: 16-31ESCUCHA:“Venid luego, dice Jehová, y ...
02/02/2022

¿COMÓ PODEMOS CAMBIAR?
(Devocional 02-02-2022)

LEE LA PALABRA DE DIOS:
Isaías 1: 16-31

ESCUCHA:
“Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Si queréis y escucháis, comeréis de lo mejor de la tierra; si no queréis y sois rebeldes, seréis consumidos a espada”. La boca de Jehová lo ha dicho. Isaías 1:18-20

REFLEXIONA:
Cuando leemos Isaías 1, hay un problema que es evidente inmediatamente. El análisis que Dios hace de la raza humana es que estamos fundamentalmente corrompidos con egocentrismo por lo que no queremos hacer aquello que es bueno. Sólo queremos ministrarnos a nosotros mismos y a nuestras propias vidas. Como solución, Dios dice en el versículo 16: “Lavaos y limpiaos, quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos, dejad de hacer lo malo”. Pero la pregunta se presenta de nuevo: ¿Cómo puede la gente malvada hacer cosas buenas?

Esta pregunta se contesta en los versículos 18 a 20. No se puede decir de forma más simple. No hay remedio en el hombre en sí. No podemos sanarnos a nosotros mismos. Necesitamos hacer más que cambiar nuestros hábitos. Nosotros mismos necesitamos cambiar, y ese cambio sólo puede ocurrir en una relación con el Dios viviente.

Estas son las buenas nuevas; este es el evangelio. El anhelo de la venida del Señor Jesucristo y el derramamiento de Su sangre, que Él tome nuestro lugar, para que Dios ponga nuestros pecados sobre Él y así permita que Jesús nos dé el don de la justificación, para que nuestros corazones sean cambiados. El egoísmo no se quita, sino que es superado por el don del amor. Un viejo himno que solíamos cantar en la escuela dominical decía esto muy bien:

¿Qué me puede dar perdón?
Sólo de Jesús la sangre.
¿Y un nuevo corazón?
Sólo de Jesús la sangre.
Precioso es el raudal
Que limpia de todo mal;
No hay otro manantial
Sólo de Jesús la sangre.

Isaías es fiel a su nombre: “Dios salva”, “Yahveh salva”. Sólo Él lo puede hacer. Hay algunos que han intentado limpiar sus vidas. Cada tanto tiempo la gente tiene el deseo que dejar de hacer aquellas cosas que obviamente les hacen daño a ellos mismos y a otros. Pero parece que nunca funciona. Quizás dejen de hacerlo por un tiempo, pero entonces otro mal hábito sale a la superficie, y pronto regresan a las viejas maneras. No hay ningún poder para cambiar. Pero el evangelio, las bellas buenas nuevas, es que Dios ha encontrado la manera de derribar el problema humano, para darnos un corazón cambiado y para ensenarnos una nueva forma de vivir.

APLICA A TU VIDA:
Al enfrentarnos con el hecho de nuestro propio egoísmo, ¿intentamos “sellar la disputa” por nuestro propio esfuerzo? ¿Estamos aprendiendo a celebrar el poder que tiene el evangelio para liberarnos?

ORA:
Gracias, Padre nuestro, por esta maravillosa palabra franca, y por las buenas nuevas que no somos dejados en nuestra triste y miserable condición. Gracias porque te has abierto camino en nuestras vidas por medio del Señor Jesús, por Su muerte y resurrección, y porque Tu morada en nosotros nos hace distintos. En el nombre de Jesús. Amén.

Tomado de : RayStedman.org

EL PROBLEMA HUMANO(Devocional 01-02-2022)LEE LA PALABRA DE DIOS:Isaías 1:1-15ESCUCHA:¡Ay gente pecadora, pueblo cargado ...
01/02/2022

EL PROBLEMA HUMANO
(Devocional 01-02-2022)

LEE LA PALABRA DE DIOS:
Isaías 1:1-15

ESCUCHA:
¡Ay gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malhechores, hijos depravados! ¡Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás! Isaías 1:4

REFLEXIONA:
Cada aliento que tomamos es por la misericordia de Dios. Todo lo provee Él de Su mano. Pero el hombre ignora todo eso y le da la espalda al tema, y después va diciendo que sólo el hombre importa. Esta es una ceguedad increíble. Pero este es el problema con el que se enfrenta Isaías aquí. Dios analiza la situación en Israel en un versículo, una condenación de la nación multiplicada por siete.

Hagamos un análisis detallado de algunos de los cargos de Dios: Primero, Dios dice que Israel es una nación pecaminosa. Ha sido infectada con un virus mortal que causa que todo lo que hace le salga mal. El punto de vista de la Biblia es que este también es el problema con toda la raza humana. Sin embargo, a la gente hoy en día le parece difícil de creer esto. Pero algo terrible le ocurre a la humanidad; el hombre no es aquello para lo que fue hecho. No funciona como debe. Hay una mancha, un veneno extendido por todo el mundo humano, que causa que incluso nuestros esfuerzos hacia lo bueno simplemente creen nuevos problemas. La Biblia declara que el problema es el pecado, o sea, el egoísmo y el egocentrismo. Estamos todos afligidos con la tendencia de cuidar de nosotros mismos primero. Eso es lo que produce el narcicismo que es tan característico en nuestros días.

En segundo lugar, Dios dice que este pueblo está sobrecargado a causa del pecado. Piense en las cargas pesadas que se nos vienen encima a causa de este impulso hacia el egocentrismo dentro de nosotros mismos. Piense en el terrible precio del crimen (el ab**to también es un crimen, el aborrecer a tu prójimo también lo es, 1Juan 3:15), del abuso de menores, de los embarazos en las adolescentes, del adulterio, la fornicación y el precio impactante de la guerra. Todas estas pesadas cargas nos hacen sentirnos sobrecargados y nos dejan sumidos en la vergüenza. Este tipo de mensaje no es muy popular, a los pastores de estos tiempos no les gusta hablar de esto, le tienen miedo a la confrontación, pero es la realidad.

Estamos orgullosos de los avances tecnológicos del presente. Pero la gente que inventa estas cosas trabaja bajo las mismas cargas a las que se enfrentaba Israel en los días de Isaías. Todavía no hemos aprendido a evitar que un niño delincuente corrompa a todo el vecindario. Todavía no hemos aprendido cómo salvar un matrimonio que se está desintegrando, haciendo que aquellos que están involucrados en él se miren honestamente a sí mismos y que comiencen a trabajar en armonía y no a distanciarse. Nuestra incapacidad para hacer estas cosas es lo que Dios está analizando aquí.

Esta gente son también aquellos niños dados a la corrupción, pasando sus malvadas tendencias, así mismo, a la próxima generación. Más que todo eso, han abandonado al Señor. Hay una extraña conspiración, prevalente en la política y en la educación de estos tiempos, para dejar a Dios en los márgenes de la vida, para nunca mencionar Su nombre ni reconocer Su presencia, y muchos pastores incluyendo sus iglesias (digo sus iglesias, porque se creen dueños y saben que todo es del Señor, Salmo 24). Cualquier esfuerzo para insertarlo en los asuntos públicos se encuentra con una enorme resistencia. La gente le ha dado la espalda al Dios viviente y no quiere reconocer que Él tenga ninguna parte en los asuntos humanos.

Es más, Dios declara que han desdeñado al Santo de Israel. Han blasfemado contra el Dios de Gloria, han insultado Su majestad. Eso también es evidente en todas partes hoy en día.

El resultado final es que le han dado la espalda a Dios. Eso significa que están alienados de Él. La gente está alienada de Dios y, por tanto, los unos de los otros. La historia confirma que cuando pierdes a Dios, pierdes también al hombre. Sólo puedes entender al hombre cuando entiendes a Dios, ya que el hombre es hecho a imagen de Dios. El perder la imagen de Dios es perder la imagen del hombre. Este es el problema con el mundo de hoy en día.

APLICA A TU VIDA:
El virus mortal ha infectado a toda la humanidad, lo cual es sobresaltado en una nación representativa. ¿Nos causa el espectáculo mundial de corrupción a confesarnos personalmente y a interceder en oración?

ORA:
Padre, cada aliento que tomo es por Tu misericordia y gracia. Enséname a confesar mis pecados y a andar en obediencia a Ti. Ayúdame cada día a depender de ti. En el nombre de Jesús. Amén.

Tomado de : RayStedman.org

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